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26.2.26

Si sobrevivir se convierte en objetivo... verdad, libertad, dignidad son despreciadas

 LA COLONIZACIÓN INVISIBLE          

Hay un fenómeno que me ha inquietado  más que cualquier análisis político. No está en el Parlamento ni en los medios. Se localiza en el ámbito más íntimo: en las relaciones.

Siempre he sabido que las amistades con un componente profesional tienen límites. No son la amistad pura, desinteresada y absoluta. Se sostienen sobre una colaboración franca, a veces interesada, pero no por ello insana. 

Exigen tacto. Exigen sutileza. Exigen no forzar situaciones. Si en un asunto espinoso adoptabas una posición demasiado extrema, si colocabas al otro en la disyuntiva forzada, la relación podía resentirse. Era lógico. Había que cuidar los equilibrios.

5.1.26

Educar no es proteger futuros adultos apartándolos del mundo, sino prepararlos para él

DE LA GENERACIÓN SALVAJE A LA DE CRISTAL

No hace mucho publiqué un artículo titulado La última generación salvaje. En él describía una infancia que hoy parece casi exótica: tardes interminables en la calle, autonomía, ausencia de agendas, padres que no sabían exactamente dónde estabas… y tampoco lo necesitaban. 

Una generación educada en la intemperie, no por dejadez, sino por normalidad. Muchos lectores se reconocieron en ese retrato. Algunos incluso se sintieron, por una vez, elogiados. Pero aquel artículo solo contaba una parte de la historia. La más estimulante

Sin embargo, esa misma generación que aprendió a amar la libertad, a saborearla con deleite, protagonizó después una de las paradojas más llamativas de las últimas décadas: transformó el riesgo que la había formado en algo inaceptable para sus hijos. La autonomía pasó a parecernos negligencia. La calle, una amenaza. El error, una tragedia emocional en potencia.

25.6.25

La vida es dura. Nadie sale ileso. Pero es también hermosa, digna de ser vivida

VIENTOS DE CAMBIO                           

Probablemente muchos de vosotros crecisteis con una idea que parecía incuestionable: que el mundo mejora solo, que el futuro está garantizado, que todo irá a mejor porque, bueno… porque sí. Como si fuese una ley natural.

Pero hoy, al mirar alrededor, os encontráis con algo muy distinto: incertidumbre, precariedad, cinismo, corrupción, desconfianza, fatiga. Un ambiente extraño en el que muchos adultos —los mismos que os prometieron que el mundo sería vuestro— ahora os advierten que no seáis demasiado ambiciosos, que empobrecerse es algo virtuoso porque así se protege al medio ambiente, que mejor no tengáis hijos, que quizá lo mejor que podéis hacer por el planeta es desaparecer.

Esta idea, muy de moda, se presenta como lúcida y compasiva. Pero es profundamente falsa y cruel. Por eso hoy quiero hablaros de una palabra que parece fuera de moda y sin embargo está en el centro de todo lo que nos pasa. Una palabra que bien entendida forma parte del conservadurismo.

11.6.25

No aspiramos al paraíso. Sí a una cultura en la que el esfuerzo vuelva a tener sentido

ESCRITO DESDE LA ENTRAÑA        

Hoy voy a ser breve y a escribir desde la entraña, aunque con la razón de un santo. Por circunstancias de la vida, tuve que ponerme a trabajar desde muy joven, así que a estas alturas sumo más de cuarenta años cotizados. Cuarenta años madrugando y terminando tarde, acumulando el estrés correspondiente, empujando como Sísifo mi parte alícuota del mundo un poco cada día con la ingenua —pero irremediablemente humana— convicción de que el esfuerzo personal serviría para construir un país mejor, una vida más digna, una vejez más llevadera.

No soy el único. Como tantos otros, no me ha bastado ser un trabajador: he intentado ser, además, un ciudadano responsable. Uno de esos muchos españoles que no se han limitado a sobrevivir, sino que han tratado de participar, entender, debatir, votar con responsabilidad, hacer de España un país decente, prometedor y abierto del que sentirse orgulloso.

8.5.25

El aprendiz debe filtrar las ideas para vivir una vida buena y mejorar la sociedad

APRENDER PARA SEGUIR SIENDO HUMANOS

Ars longa, vita brevis — Hipócrates

Aprender no es una actividad más del ser humano. Aprender es la actividad que nos ha hecho humanos. Desde los primeros gestos imitados en la infancia hasta los sistemas de conocimiento más sofisticados que hoy pueblan la inteligencia artificial, nuestra historia es una historia de aprendizaje. Sin él, no habríamos domesticado el fuego, ni inventado la escritura, ni podríamos interrogarnos por el sentido de la existencia. Aprender es un juego infinito: no se gana, no se termina; se juega porque el juego en sí es el que sostiene la vida.

Antropológicamente, aprender es una estrategia evolutiva. La antropóloga Sarah Blaffer  subraya que lo que distingue al Homo Sapiens no es su fuerza ni su tamaño, sino su sociabilidad: nuestra tendencia a observar, imitar y cooperar con otros. En este contexto, el aprendizaje no es solo acumulación de información, sino una forma de inserción en una cultura. Margaret Mead, pionera de la antropología cultural, lo ilustró bien: no hay infancia sin aprendizaje, y no hay sociedad que no moldee ese aprendizaje desde sus propios ritos y símbolos.

5.2.25

Desproveerle de cualquier posesión, dejándole inerme frente al poder administrativo

UNA AMENAZA REAL                     

LA CONSPIRACIÓN DEL EMPOBRECIMIENTO

La frase que mejor define la peligrosa deriva de Europa es «No tendrás nada y serás feliz». Hay razones más que suficientes para sospechar que esta frase no es en absoluto inocente, pues con ella se define un sistema en el que todo será accesible mediante servicios controlados. Este sistema podrá ser explotado para restringir la libertad. Si la propiedad privada desaparece y todo son bienes y servicios compartidos, será muy fácil para las élites controlar a los ciudadanos: les bastará amenazarles con impedirles el acceso a esos bienes o servicios para que sean buenos chicos.

En No tendrás nada y (no) serás feliz, Javier Benegas analiza, con una prosa ágil y amena, las potentes y alarmantes señales de un empobrecimiento planificado y dirigido contra los ciudadanos europeos. A primera vista puede parecer que este empobrecimiento es fruto de la incompetencia, y en ciertos casos es así.

23.12.24

La felicidad es una combinación muy compleja de factores emocionales y materiales

NO TENDRÁS NADA                                

Una de las frases que mejor sintetiza la actual deriva de Europa es «No tendrás nada y serás feliz». Para desdramatizarla, algunos argumentan que la falta de contexto y su interpretación en redes sociales como una amenaza a la propiedad privada y una imposición de valores distópicos, la han convertido en un símbolo de controversia y teorías conspirativas que nada tienen que ver con el sentido e intención originales. Sin embargo, creo que hay razones y hechos suficientes como para sospechar que esta frase no es inocente.

La expresión “No tendrás nada y serás feliz» tiene su origen en Foro Económico Mundial (FEM), concretamente en un artículo publicado en 2016, y republicado por la revista Forbes, Bienvenido a 2030: No poseo nada, no tengo privacidad y la vida nunca ha sido mejor, cuya autora es Ida Auken, exministra de Medio Ambiente de Dinamarca.

30.10.24

Es difícil escapar de la caverna, pero la cuestión es si alguien realmente quiere hacerlo

NUESTRA QUERIDA CAVERNA          

Imagina una especie de caverna subterránea donde multitud de individuos están sentados en confortables sofás. Delante de cada uno de ellos hay un número indeterminado de pantallas brillantes especialmente diseñadas para mantenerlos pasivos y continuamente alerta. Lo que ven a su través no es la realidad. 

Contemplan una versión empaquetada y acomodada a sus gustos: fragmentos distorsionados e interpretaciones sesgadas construidas por medio de complejos algoritmos.

Cada habitante de la caverna se sumerge así en su mundo, una burbuja de información generada por patrones de preferencia y de consumo que las pantallas detectan y refuerzan en una espiral sin fin.

29.10.24

Si se derrumba la verdad se acaba la libertad, y la libertad es la que nos hace humanos

EL ASESINATO DE LA VERDAD        

“Si todos los demás aceptaban la mentira que impuso el partido, si todos los testimonios decían lo mismo, entonces la mentira pasaba a la Historia y se convertía en verdad”. Orwell 1984.

El ser humano tiene la capacidad de interpretar las sensaciones que recibe a través de los sentidos, es decir que puede percibir lo que le rodea y así racionalizar e interpretar el mundo y la realidad. Es difícil negar lo que tenemos delante de los ojos, lo que oímos, tocamos, sentimos en nuestro cuerpo y gustamos. Sin embargo, ese rechazo a toda evidencia, por más sensata y lógica que parezca, es muy habitual.

La verdad, que debería ser incontestable, hoy no lo es. La falsedad de los hechos le va ganando terreno. Ese contrapunto ente la verdad y la mentira no parece ser tan categórico, es decir que la verdad y la mentira son relativas.

26.9.24

Ahora hay una obligación de participar y de hablar. Quien calla resulta sospechoso

EL GRAN HERMANO ORDENA SER LIBRES            

Aunque 1984, la famosa novela de George Orwell, continúa siendo una referencia obligada al momento de denunciar cualquier tipo de totalitarismo, en el último tiempo se ha transformado en noticia por razones que exceden a la obra. 

En particular, si no era suficiente con la cínica reapropiación que la industria del entretenimiento realizara de un Gran Hermano devenido formato televisivo adorado por jóvenes que no quieren escapar de su mirada, sino ser vistos, en ocasión de cumplirse los 75 años de la publicación del original, nos encontramos con la decisión, de los herederos de la obra, de realizar una reescritura de 1984 en clave feminista.

23.8.24

La conciencia es el piloto misterioso que dirige cada una de nuestras vidas

LIBRE ALBEDRÍO                                   

EL ENIGMA DE ANDREAS LUBITZ

Hace ya más de nueve años. El avión con pasajeros de la línea aérea alemana Germanwings debía aterrizar la mañana del 24 de marzo de 2015 en el aeropuerto de Düsseldorf. Pero Andreas Lubitz, joven copiloto de la aeronave, decidió estrellarlo y causar la muerte de todos sus ocupantes.

Adán y Eva son inocentes y felices. Pero desobedecen a Dios y muerden la manzana. Tras el pecado original, Dios les expulsa del Jardín del Edén. La nueva situación es algo más tormentosa que la anterior: el ser humano tiene la posibilidad de hacer el mal.

¿Por qué Dios dota al hombre de libre albedrío? La teodicea que pretende dar la respuesta es complicada, pero lo que esto significa desde un punto de vista antropológico es que el libre albedrío es lo que nos hace humanos. Con él nos viene el lenguaje, la conciencia y la responsabilidad. Pero también la angustia ante la elección y el riesgo de lo imprevisible.

5.8.24

Espero que no tengamos que llegar a ese extremo para salir de nuestra burbuja

NUESTRA CIVILIZACIÓN SE ACABA

DISFRUTA DEL ESPECTÁCULO

El sociólogo estadounidense Robert Nisbet (1913-1996) publicó en 1980 una de las obras menos conocidas y sin embargo más abrumadoras e inquietantes sobre la civilización occidental:  Historia de la idea de progreso. La tesis de fondo de este libro es que, a través de todos los grandes intelectuales, filósofos y religiosos, desde la antigüedad hasta el presente, se ha manifestado aun en formas aparentemente antagónicas la misma idea de progreso. Esta idea habría sido compartida porque no sólo apela al progreso económico y científico, sino también a la superación humana, a esa aspiración innata del hombre a la mejora tanto material como espiritual y moral.

En la parte final de Historia de la idea de progreso, sin embargo, Nisbet se torna pesimista y anticipa las tendencias que habrán de llevarnos a una época de agitación y desconcierto en la que todo lo que era sólido parecerá desmoronarse.

26.7.24

Cuanto más nos relacionamos, más cultivamos el lado bueno de nuestra naturaleza

LA LÍNEA ENTRE EL BIEN Y EL MAL

Por qué es importante la línea entre el bien y el mal de Solzhenitsyn

Queremos pensar que la línea entre el bien y el mal está clara y que los individuos se dividen en uno u otro bando. En El archipiélago Gulag, Aleksandr Solzhenitsyn escribió: “¡Ojalá todo fuera tan sencillo! Ojalá hubiera gente malvada en algún lugar cometiendo actos malvados de manera insidiosa y sólo fuera necesario separarlos del resto de nosotros y destruirlos”.

Como la línea entre el bien y el mal no es tan sencilla como deseamos, un principio esencial para organizar la sociedad es, en palabras de Hayek, asegurar que “un hombre malo pueda hacer el menor daño posible”.

Muchos conocen estas famosas palabras de Solzhenitsyn: “La línea que separa el bien del mal no pasa por los estados, ni entre las clases, ni tampoco entre los partidos políticos, sino por cada corazón humano, y por todos los corazones humanos”.

25.6.24

Sólo desde la libertad es posible buscar tu propio camino, ser uno más con los demás

EL PODEROSO INSTINTO DE LA LIBERTAD           

Existen dos caminos muy diferentes para ser liberal. El primero, el más ortodoxo y que más se prodiga en la opinión publicada y en los representantes oficiales del liberalismo, es el que se inicia desde la teoría, partiendo de las lecturas y el estudio de aquellos pensadores que son considerados referentes del liberalismo.

Puesto que esta construcción de la identidad liberal se sustenta fundamentalmente en planteamientos teóricos, que difícilmente pueden ser llevados a la práctica en su totalidad o siquiera en una buena parte, este liberalismo tiende como cualquier otro ideal a embarrancar en la utopía. Algo que quizá no preocupe demasiado a sus oficialistas, porque para ellos teorizar sobre el liberalismo se convierte en una forma de ganarse la vida. Así obtienen ingresos dando conferencias, escribiendo libros y artículos, o ejerciendo de influencers.

19.6.24

La filosofía integra ciencia, arte, humanidades y en toda fuente de saber disponible

NO SOMOS LIBRES…                            

Negacionistas del libre albedrío los ha habido siempre, aunque no muchos, porque es una postura que, sin dejar de ser absurda, también es sofisticada; supongo que es parte de su atractivo. El último libro de Sapolsky ha levantado algunas piedritas y de ellas han salido unos cuantos de estos alacranes; como la postura tiene algunas consecuencias desagradables, me he decidido a comentarla. El libro se ha traducido como Decidido. Una ciencia de la vida sin libre albedrío; a fin de que sin comprarlo puedan cotejar sus argumentos con lo que aquí escribo  tienen una entrevista para New York Times, a la que haré referencia.

Lo primero que hay que hacer es reivindicar a Robert Sapolsky. En su campo, es un investigador competente y sobre todo un divulgador jugoso. Si no han leído nada suyo, yo empezaría por Compórtate y ¿Por qué las cebras no tienen úlcera?, ensayos que compendian hallazgos de la sociobiología de una manera amena y sumamente entretenida. Cualquier persona con no demasiado conocimiento y mucha curiosidad sobre estos mundos encontrará en sus páginas aprendizaje y diversión a partes iguales, porque además su autor recurre al humor con frecuencia y con gracia.

1.4.24

Resulta evocadora la audacia, la perseverancia, la inteligencia y, sobre todo, esa ilusión

ESA LUZ PODEROSA QUE HABITA EN CADA UNO

Con el torrente informativo que soportamos cualquiera diría que en nuestro mundo ya nada funciona, que poco a poco nos estamos convirtiendo en un residuo del pasado, en las cenizas de la antaño gloriosa hoguera del progreso, y que todo lo que fuimos, somos y seremos está gravemente amenazado y a expensas de los milagros que obre una élite presuntamente acreditada que trabaja denodadamente para conjurar el estallido final, o sea, el apocalipsis.

Excepto por las secciones de sociedad, donde rara vez la noticia tiene que ver con algún hecho ejemplar, meritorio y emocionante sino que lo habitual son las memeces, a ser posible llamativas por chuscas, escabrosas o directamente gilipollas, la inmensa mayoría de los contenidos informativos que nos envuelven están directamente relacionados con las admoniciones, decisiones, advertencias, pugnas y planes de esa superestructura política y experta que aspira a convencernos de que si no fuera por ella el mundo dejaría de girar.

21.3.24

El riesgo que corremos nosotros y nuestros datos al dejarlos en manos de una empresa

EN NOMBRE DE LA LIBERTAD            

Las imágenes se repiten: la empresa Worldcoin desembarca intempestivamente en un país para llevar adelante un proyecto de escaneo del iris a cambio de criptomonedas equivalentes a entre 30 y 50 dólares. Miles de personas convocadas por redes sociales asisten. Primero hay curiosidad. Luego se encienden las alarmas.

En Argentina, por ejemplo, al iniciarse el año fue noticia las largas colas de jóvenes que en distintos puntos del país esperaban su turno. Allí había una radiografía de la crisis: clases medias bajas y clases bajas, pero también a veces simplemente jóvenes desinformados o aburridos, exponían sus ojos a un instrumento llamado Orb, el cual se encontraba custodiado por un empleado de la compañía que no tiene sede en el país.

7.2.24

Nuestra sociedad cada vez se parece más a la pelea en la cantina del salvaje oeste

LA ENCRUCIJADA DE OCCIDENTE

LA VIOLENCIA MIMÉTICA

De niño me divertían mucho las peleas de todos contra todos que aparecían en muchas películas del oeste. Solían ocurrir en la cantina. La cosa empezaba por una pequeña riña entre dos, pero sin saber muy bien cómo ni por qué, el saloon se convertía en pocos segundos en un campo de batalla donde volaban sillas y botellas. Normalmente la escena se resolvía en clave de comedia y, tras un fundido en negro, se pasaba sin solución de continuidad a otra escena completamente diferente. 

Siendo adulto uno se da cuenta de que los cineastas de Hollywood nos engañaron un poco. En la vida real no era muy probable que aquello concluyese amistosamente: si el pueblo del salvaje oeste era lo suficientemente salvaje ―y solía serlo―, la cosa solo podía acabar de dos formas: o bien se autoaniquilarían sumidos en una espiral de violencia o bien tendría que ocurrir algo imprevisto que trajera de nuevo el orden a la cantina.

18.1.24

Los derechos básicos para una vida buena son: libertad e igualdad de oportunidades

ACABAR CON EL CAPITALISMO        

El estado terminal del capitalismo se ha anunciado un sinnúmero de veces en los últimos treinta años. Solo ha servido —maravillas del capitalismo— para que algunos vendan muchos libros, que han sido a la economía política lo que los libros sobre la felicidad al bienestar de los ciudadanos. Pero no solo no cesan, sino que arrecian los discursos sobre la necesidad de «acabar con esa lacra», porque algo habrá que hacer con los profesores de universidad marxistas y alguna que otra cátedra igual de desnortada. Tal vez sea la ideología vintage  más exitosa; no, desde luego, por su racionalidad, sino por su conspiranoia.

A nivel popular, el quilombo suele comenzar con una confusión conceptual entre el capitalismo y el neoliberalismo o hasta con el liberalismo a secas. El capitalismo, sin adjetivar, en toda su amplitud y máxima simplicidad, es el «sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción y en la libertad de mercado» (DRAE). Curiosamente, la Stanford Encyclopedia of Philosophy no tiene una entrada para capitalism. 

14.12.23

Renunciando a hacernos preguntas creamos una tecnología que solo ofrece respuestas

LA TOTALITARIA CULTURA DE LAS RESPUESTAS

Desde los más catastrofistas que auguran la extinción de la especie hasta las lecturas más cándidas que hablan de la neutralidad y las posibilidades que brinda la tecnología para superar los límites de la humanidad, el debate sobre la aplicación de la Inteligencia Artificial (IA) abarca diversos posicionamientos. Aun cuando parezca imposible llegar a un acuerdo, en lo que todos parecen coincidir es en que, en breve, lo que consideramos “humano”, deberá ser resignificado.

Pero, ¿de qué se trata este cambio? En una entrevista para Zenda, el filósofo alemán Wolfram Eilenberger, autor de libros como Tiempo de magos, responde a este interrogante rastreando los orígenes de la filosofía y el conocimiento humano. Haciendo suya una larga tradición, Eilenberger encuentra en los niños el elemento indispensable para comprender un proceso que, según él, está en riesgo con la IA.