NADA ES LO QUE PARECE!!!
Un lugar donde la simulación es lo cotidiano y la realidad está detrás de lo aparente.
De pequeño solía ir de vacaciones todos los años a la casa que era de mis abuelos frente al mar, mis días pasaban entre aventuras y juegos de buscadores de misterios en inhóspitos médanos de arena y tamariscos, cuando caía la tarde y el fragor del día se apagaba con el sol, mi vista se alzaba hacia las estrellas del firmamento y mi pequeña mente de niño volaba hacia las alturas y se preguntaba si esto que estaba viviendo con tanta pasión era real, pues sabía que todo terminaría al regresar, y lo recordaría como un sueño del que no se quiere despertar, pero pese al esfuerzo no queda más que enfrentarse a la realidad cotidiana de la vida de vigilia. Este pensamiento me hacía sentir irreal, confundido hasta el punto de no querer despertar, de ser eternamente feliz en ese lugar, en ese sueño perfecto de armonía y libertad, pero cuando las vacaciones terminaban, y mis padres emprendían el regreso sabía que despertaría a la realidad, y mi corazón se estrujaba en mil lagrimas que trataba de contener, y solo me consolaba pensando que en un año me volvería a dormir para soñar este maravilloso paraíso.

