MARCO LEGAL PARA UNA GRAN MENTIRA
La del
«climacambiático» y otros engaños: Ley de Movilidad Sostenible
¡Lo que vale un voto! En este caso, y parece que va siendo costumbre, el voto ausente del Partido Popular le permitió a Pedro Sánchez sacar adelante el proyecto de “Ley de movilidad sostenible”. Los lectores, máxime aquellos que hayan leído mi libro Agenda 2030, una conjura contra la humanidad, ya saben el choteo que nos traemos con estos conceptos germinados en la sopa de la ingeniería verbal en forma de neolengua de la subcultura woke: sostenible, inclusivo, multicultural, resiliente y alguno más por ahí.
Pues bien, ya tenemos aquí la leyecita de la “movilidad sostenible”. La frase del día es que tenemos que alcanzar la neutralidad climática. ¿Qué quiere decir esto? Pues nada y todo; que cualquier ocurrencia es posible. En principio, que no podremos desplazarnos a voluntad, ni utilizar los medios de transporte que elijamos, como veníamos haciendo, es decir, que, si el Senado no lo remedia, que no lo hará porque sirve más bien para poco o nada, nos convertirá en los esclavos premium del siglo XXI. Y la cosa no ha hecho más que empezar.






