27.5.21

La alimentación tiene que estar en manos de la gente, no de las multinacionales

EL SUEÑO DE VIVIR DE LA TIERRA

En el País Valencià hay un sector agrario emergente de gente joven, formada y comprometida, que se abre paso a contracorriente y que apuesta por un sindicalismo agrario transformador con el que cambiar el modelo alimentario y hacer frente a uno de sus problemas fundamentales: el acceso en la tierra.

“Los bienes naturales son el centro de todas las disputas del planeta”. Con esta afirmación empezó el discurso de un ganadero vasco jubilado, Paul Nicholson, conectado vía telemática ante una sala con más de 30 jóvenes que le escuchaban en Alboraia (Horta Nord, València). Jóvenes que han apostado por dedicarse al campo: a la horticultura, al sector del vino, a la fruta, a la transformación de alimentos... pero que también han apostado por militar activamente en una organización agraria, en la Coordinadora Campesina del País Valencià (CCPV-COAG), conscientes de aquello que Nicholson explica: “La mercantilización de los alimentos, de la naturaleza y de la biodiversidad choca directamente con la agricultura campesina y con su papel de defensa de las raíces, la tierra, el agua y la vida”.

26.5.21

Evitar la privatización para evitar que gestionen bienes fundamentales para nuestra vida

LOS NUEVOS AMOS DEL MUNDO

Con la ayuda de los gobiernos y los bancos centrales, los grandes fondos de inversión se han lanzado a la conquista del mundo. Hoy, los megafondos controlan casi todos los sectores de la economía: desde la vivienda a la sanidad privada, desde la banca a la gran industria, desde las tecnológicas al negocio de la deuda. El inicio de la era de los megafondos obliga a revisar todo lo que creíamos saber sobre el poder corporativo y cómo se lucha contra él.

La crisis del 29 arruinó a cientos de miles de campesinos en Estados Unidos. Los bancos se quedaban con sus tierras. Los desahuciados, cuenta John Steinbeck en Las uvas de la ira, increpaban y tiraban piedras al tractor que aplastaba sus casas. “No somos nosotros, es el monstruo”, les decía el vecino que conducía el tractor. “El banco es algo más que hombres, créeme. Es el monstruo. Los hombres lo crearon, pero no lo pueden controlar”. 

Ya entonces era difícil saber dónde encontrar y, más aún, cómo luchar contra ese monstruo que “respira beneficios y se alimenta de los intereses del dinero”. 80 años después de la publicación de este libro, resulta aún más complicado saber a quién culpar, hacia dónde tirar la piedra. A golpe de crisis económica, el monstruo ha cambiado de cara y de forma. Y ha conseguido multiplicar su poder, aunque no ha variado su esencia, al menos según la definición de Steinbeck: el alimento del monstruo son los beneficios y si no se le alimenta, muere.

25.5.21

Experimentar y cuidar, reconociendo la interdependencia y el valor de lo vivo

EL FUTURO DE LA HUMANIDAD Y LA TECNOLOGÍA

¿Hacia un capitalismo tecnológico con rostro humano?

Frente a quienes repiten los viejos gestos del humanismo, ahora tecnologizado, urge reimaginar las relaciones entre humanidad, tecnologías y biosfera más allá del capitalismo.

Desde la revolución industrial, las innovaciones tecnológicas han ido de la mano de una transformación de nuestras vidas y de los conceptos con los que nos pensamos. Así, en las últimas décadas, avances en ámbitos como la biotecnología o las TIC han ido ligados al surgimiento de narrativas rivales en torno a las relaciones entre humanidad y tecnología. Desde la década de los 90 y los 2000, una de ellas ha sido el transhumanismo, una visión abanderada por figuras de Silicon Valley como Ray Kurzweil, director de ingeniería en Google, que afirman que debemos usar la tecnología para mejorar radicalmente nuestra constitución biológica, cognitiva y social.

Más recientemente, el humanismo tecnológico ha subrayado una urgencia inversa, no la necesidad de tecnologizar lo humano sino la de humanizar la tecnología, introduciendo la ética y los valores del humanismo en su seno para evitar que nos destruya. Esta segunda posición agrupa a figuras públicas que van desde algunos renegados de Silicon Valley a intelectuales como José María Lasalle, Secretario de Estado entre 2016 y 2018. 

24.5.21

La interdependencia entre los seres vivos está dada por el aire, por el espíritu

EL PNEUMA: EL SOPLO QUE PERMEA EL CUERPO Y EL COSMOS

El problema de la separación entre la naturaleza y el espíritu

Una de las cualidades más sobresalientes que se encuentran en la mayoría de las religiones antiguas, es la de una relación entre el aire y el ser, el sí mismo, el alma, la conciencia o el espíritu. Existía la noción de que lo que los seres humanos somos en nuestra forma más esencial tenía que ver con algo que existía en el mundo, en la atmósfera, en el cielo. Había una continuidad y una transparencia de energía y de conciencia entre la naturaleza y el ser humano. 

En la mayoría de las tradiciones religiosas –hinduismo, budismo, taoísmo, judaísmo, cristianismo, islam, religiones chamánicas y prehispánicas–, se equipara el espíritu o el alma con el viento o el aire. Y el lenguaje lo recoge en todas partes: “respiración” y “espíritu” son obviamente equiparados: respirar es inhalar y exhalar aire, espíritu. . Lo mismo ocurre con pneuma, que significa tanto aire como espíritu.

En el cristianismo, todo lo que compete al Espíritu Santo es “pneumatología”, el discurso del espíritu, su descenso al mundo y su permanencia como deleite, amor e inspiración. En la fiesta del Pentecostés el Espíritu desciende como “un vendaval” y como “lenguas de fuego”, inspirando a los apóstoles con el poder del Verbo. 

21.5.21

Emerger del estado de distracción en el que habitamos para encontrar sentido a la vida

LA BELLEZA IMPORTA

Es tonificante recordar que hace más de 2500 años los griegos construyeron una cultura cimentada en los principios de la ética y la estética. Más tarde, los romanos, judíos y cristianos continuaron esa construcción llamada civilización occidental, a la que pertenecemos.

Platón concentra la teoría de la Belleza en diferentes momentos y fragmentos de su obra. Apolodoro, que hace de narrador en “El banquete” exclama: “cuando hago yo mismo los discursos filosóficos o cuando se los oigo a otros, aparte de creer que saco provecho, también yo disfruto enormemente”. El sabio griego con su planteamiento de la Idea de Belleza como un modelo, de la que deduce una forma, entendida como la esencia del Universo.

Aristóteles entiende como principales formas de la belleza el orden, la simetría y la precisión. “Y puesto que éstos (orden y precisión) son claramente causa de muchas cosas, es evidente que las ciencias deben considerar esta especie de principio causal (es decir, la belleza) también como causa en algún sentido”, idea central que desarrolla en su Metafísica. La estética aristotélica se afirma en la esencia de las cosas, contrario a la tendencia, tan frecuente, de buscar el origen y la explicación de lo bello en una necesaria relación con un sujeto, en la pasión o el sentimiento individual.

20.5.21

Que la vida esté en manos del azar y lo más básico sea cuestión de suerte, es un fracaso

SOBRE LA SUERTE

Hace hartazgo en la ciudad. Son las tres de la tarde. Atravieso la utopía de mercado de lo cool: coloridos locales de comida, gente bien peinada y casas en las que nunca podrás vivir, flanquean el paso. Esquivando taxis, arrimados a los restaurantes, un ejército de glovos, de deliveroos y ubers entregan su tiempo y energías a los antojos del resto de la ciudad. Se extiende el régimen del chico de los recados entregado a los deseos de cualquier patrón. No cuesta nada, tú pide y te lo traen.

Tengo una gratuita tesis antropológica: poder tirar de otra gente para cualquier cosa, tener lo que se desea a golpe de clic, acostumbrarse a que otros se ocupen de tus mierdas, nos vuelve gilipollas. Convierte a la sociedad en una amalgama pánfila incapaz de valorar el tiempo de los otros. Al super el domingo a las 11 de la noche, lo que quieras en 24 horas a golpe de Amazon, ¡truene o nieve necesito mi sushi en casa para mi sesión vespertina de series!

No se trata de regar de culpas al prójimo, quién no ha incurrido en ello alguna vez, quién no se entrega al mecanismo con su cuota de clics, qué otras opciones tienen quienes no encuentran más acomodo en el sistema que entregar sus piernas, sus manos, todo su tiempo a la perspectiva de sumar unos euros.

19.5.21

Els deus antics com els poderosos d’avui, mofant-se de tots els éssers humans

© EL DRAMA EDÈNIC REVISITAT

    -  El coneixement prohibit

    -  El càstig per desobediència

    -  El llançament a la foscor 

Quant fa, 5000 anys? Trobo que la narrativa ha aguantat molt bé el pas del temps i serveix a dia d’avui per aconseguir novament els resultats desitjats... 

El personal que controla el “negoci” no s’ha hagut d’esforçar gaire i ha tirat de relat bíblic per a tornar a entaforar la “tropa” al corral (tan físic com mental) 

En el conte del jardí de l’Edèn ja es van passar tres pobles en situar una gent, pretesament innocent, al bell mig de l’abundància i l’ociositat tot imposant-los una limitació provocadora: no menjar els fruits de l’arbre del coneixement. 

Ves quin acudit! Si no era per a ells, perquè l’hi posaven? 

18.5.21

Emplear nuestra energía en vivir bien localmente y no en llevarnos el mundo por delante

LA ARITMÉTICA DE LA VIDA ENTRE EL HORMIGÓN

Los productos generados por los seres humanos ya superan en peso a la biomasa viva según un complicado análisis con datos por demás revisables (según los autores de la investigación liderada por Ron Milo) pero que dan cuenta de este gran trabajo de paisajismo que dejará por generaciones el Antropoceno.

Sin embargo nuestra generación aún puede añadir mucho a esa antropomasa.

Empresas como Caterpillar, Deutz AG, Baker Hughes o Mitsubishi no piensan quedarse de brazos cruzados recordando los años dorados. El sueño individual de la casa propia los respalda. Algunos (lunáticos) piensan en minar la Luna y Marte o crear complejas maquinarias eléctricas para seguir arrancando verde de la Tierra y poniendo desarrollo sostenible encima.

El desarrollo sostenible o sustentable requiere energías renovables, cuyo principal objetivo es renovar la fe en el crecimiento perpetuo. ¿Sustentable? Supongo que su sustento son los dos siglos y medio de capitalismo industrial. ¿Por qué ahora habría de ser distinto?

17.5.21

Crear “islotes” de resiliencia, para conseguir una civilización más sobria y cooperativa

BIOMIMETISMO: Enfoque ilusorio vs. enfoque utópico

Hay quien piensa que ilusorio es sinónimo de utópico. Nada más lejos de la realidad. Santiago Álvarez Cantalapiedra lo expone claramente en su artículo La utopía en la era del Antropoceno. Mientras que la persona ilusa se hace ilusiones, la utópica tiene ilusiones. El autor nos explica que cuando se formula una utopía no se propone algo imposible, sino que se busca cambiar las coordenadas que lo hacen imposible. La utopía, además de tener un papel crítico, nos ayuda a imaginar alternativas y también nos motiva para la acción. Sin embargo, también nos advierte de un peligro que nos acecha desde hace décadas: el paso de la utopía social a las ilusiones tecnológicas.

De esta misma manera podríamos abordar el posible doble enfoque del biomimetismo: a partir de un prisma ilusorio, pensando que podemos ser capaces de copiar a la naturaleza desde el tecno-optimismo, como a veces se vislumbra en algunos textos de Janine M. Benyus; o bien, intentando imitar las leyes y principios de la naturaleza, como nos proponen autores como Jorge Riechmann o Gauthier Chapelle.

14.5.21

Aprender a revisar nuestros propios relatos, esos en los que nos sentimos cómodos

SALVAR EL PLANETA: El poder de los cuentos

El neurocientífico Oscar Vilarroya nos cuenta en su obra “Somos lo que nos contamos” cómo nuestros cerebros han evolucionado hasta convertirnos en lo que él llama una especie narrativa, esto es, una especie que se explica lo que ocurre y lo que sucede a su alrededor mediante relatos. Narrar historias nos ayuda a dar sentido a las cosas que ocurren. Pero, a veces, esto hace que creamos que las cosas son de una forma cuando, en realidad, son de otra.

La distancia entre nosotros y la realidad es proporcional a nuestra capacidad para revisar y contrastar nuestros propios relatos. Una de las principales dificultades con que nos encontramos a la hora de hacer una revisión de nuestras propias historias es el hecho de que todo relato primordial, cito a Vilarroya, “consiste en primer lugar en identificar cosas o personas y en establecer relaciones causa-efecto entre ellas.” Ocurre que, en la mayor parte de las ocasiones, solo somos capaces de reconocer los elementos básicos de una historia. Se nos escapan infinidad de otros protagonistas y otras interacciones entre ellos que no caben en nuestro relato pero que, sin duda, ayudarían a construir un modelo mental mucho más cercano a la realidad que aquel con el que se queda en nuestro cerebro.