ENTRE INFORMAR Y CREAR MIEDO
Sentando las bases de
un paradigma nuevo, desde la paz
A la luz de la información que, tanto oficial como
extraoficialmente, vamos teniendo sobre la nueva deriva de la aldea global, con
amenazas de pandemias, campos electromagnéticos, geoingeniería al por mayor,
vacunas con grafeno, neuromodulación, ciudades de quince minutos,
identificación digital, alimentación con insectos, desaparición del dinero
físico, inteligencia artificial, educación aberrante, declive moral, desconexión
con lo sagrado, transhumanismo, y demás ocurrencias de unas élites psicópatas
que contemplan a la humanidad como un simple rebaño de ovejas, no podemos
permanecer en un estado de sumisión irresponsable, como quien oye llover.
Seguir tumbados en la hamaca, daiquiri en mano, mirando el
atardecer mientras todo anuncia que el tsunami se acerca, denota un instinto de
supervivencia anquilosado y perezoso, incapaz de reaccionar ante las señales de
peligro inminente. ¡Y hay más que suficientes como para echar a andar y ponerse
a seguro! “Andar y no correr”: no está escrito al azar. Si, como dice el
proverbio, “las prisas no son buenas”, mejor hacerlo pausada y reflexivamente
que iniciar una carrera atolondrada, que siempre implica riesgos.