SIGO EN PIE
Me siento, a estas alturas de la vida, casi igual que cuando
era joven. Mis propósitos, afanes, preocupaciones, planes, ilusiones, temores,
limitaciones, aspiraciones y aficiones tienen, en lo general, las mismas
características que en aquellos tiempos.
Estoy muy lejos de plantear mi felicidad en base a los bienes materiales y sigo siendo capaz de disfrutar lo que tengo sin caer en la desesperanza por obtener aquello de lo que carezco.
Tengo la fortuna de apreciar y dimensionar lo que me rodea y vivo en armonía con lo que soy capaz de generar por medio de mi trabajo diario.


