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29.6.23

Todo lo tendremos que hacer en común, para el común y con el común y cuanto antes

LO PERTINAZ NO ES LA SEQUÍA, ES EL CAPITALISMO

“Esto no es normal” es la frase más recurrente últimamente para referirnos a las altísimas temperaturas que estamos padeciendo esta primavera o para referirnos a la trágica sequía que tiene exhaustos nuestros campos y que ha dejado las reservas hídricas por debajo del 50% de media en todo el país, con cuencas del sur en estado agónico, y todo eso a las puertas de un verano que amenaza con ser catastrófico. “Esto no es normal” decíamos el verano pasado ante la sucesión casi ininterrumpida de crueles olas de calor, “esto no es normal” exclamamos ante la oleada de incendios que padecimos tan temprano como en marzo.

Pues lamento anunciar que es muy probable que estos eventos tan extremos y desasosegantes sí sean lo normal a partir de ahora, que hemos cruzado el umbral de una nueva normalidad climática y lo hemos hecho de un modo irreversible: hagamos ya lo que hagamos no volveremos a tener la climatología amable del pasado, aunque si no hacemos nada por evitarlo las cosas pueden tomar un cariz mucho peor.

31.3.21

Cuando las personas trabajan juntas consiguen sociedades más humanas y éticas

EL YO INTERDEPENDIENTE Y LA FILOSOFÍA DEL UBUNTU

Las personas no solo formamos parte de un entramado de relaciones interpersonales y con la naturaleza, sino que nuestras propias identidades se forman a partir de estas relaciones. De ahí el Ubuntu: “Yo soy porque nosotros somos y, dado que nosotros somos, yo soy”.

Supongo que en estos tiempos tumultuosos ya ha quedado claro para casi todo el mundo que no sólo formamos parte de un entramado de relaciones interpersonales y con la naturaleza, sino que nuestras propias identidades se forman a partir de estas relaciones. En el primer capítulo de  Libres, dignos, vivos: el poder subversivo de los comunes,  Bollier y Helfrich  comentan este concepto. Muchas lenguas bantú expresan la relación entre yo y el otro con la palabra  Ubuntu: “Yo soy porque nosotros somos y, dado que nosotros somos, yo soy“. El individuo es mucho más que una parte de un nosotros, es una parte de muchos nosotros, es una especie de “yosotros”.

7.1.21

El procomún nos invita a una revolución silenciosa, autogestionada y sensible

EL PROCOMÚN COMO FORMA DE ENTENDER LA VIDA

El procomún nos invita a una revolución silenciosa, autogestionada y socialmente sensible.

La COVID-19 ha demostrado que nuestros sistemas son deficientes e incapaces de lidiar con el desastre. Ahora más que nunca, los comunes se presentan como una de las soluciones más obvias para los grandes problemas del mundo. Este movimiento, complementario a otros como el decrecimiento, el código libre, la antiausteridad, el decolonialismo, la economía social y solidaria, el ecofeminismo, y el Buen Vivir, por citar algunos, está despertando.

Sin ir más lejos, tenemos ejemplos tan cotidianos como la Wikipedia, una comunidad de escritores, editores y lectores que custodian un archivo de conocimiento. O las granjas de agricultura sostenida por la comunidad, donde granjeros, transportistas, y vendedores comparten alimentos, acogiéndose a unas reglas para asegurar que la práctica es justa para todos.

30.10.20

Abandonar nuestros temores y empezar a considerar ideas frescas

LOS CLAROSCUROS DE LA PANDEMIA

“Libres, dignos vivos: el poder subversivo de los comunes”

Este libro está dedicado a superar una epidemia de miedo con una oleada de esperanza basada en la realidad. Cuando escribimos por primera vez esta frase en la versión inglesa de este libro, no teníamos ni idea de que una pandemia real estaba por llegar. Meses más tarde, con la propagación de la COVID-19 por todos los rincones del mundo, ha sido un alivio comprobar que nuestra afirmación se ha confirmado: la creación de procomún es realmente una fuerza creativa y enérgica para la renovación y la esperanza. Es una forma revitalizadora y alentadora de satisfacer nuestras necesidades. Y, afortunadamente, puede encontrarse en todos los rincones del mundo porque los seres humanos son en esencia “animales sociales” y no criaturas aisladas. La creación de procomún surge de nuestra capacidad de satisfacer las necesidades de los demás a la vez que las nuestras, de la sensibilidad y la empatía y de un conocimiento sofisticado sobre la autogestión.

Los miembros de una escuela de samba de Brasil organizaron con mucho ingenio una gran iniciativa para coser mascarillas para la comunidad, atendiendo de esta forma una necesidad que no estaban cubriendo ni las autoridades estatales ni las sanitarias. En Honduras, las cooperativas de viviendas han empleado una herramienta potente llamada “diagnóstico comunitario” para identificar las verdaderas necesidades de las personas en cuarentena y así evitar que el virus se propague. Han surgido proyectos de ayuda mutua en toda América Latina y España para proteger a las familias del hambre y los desahucios, y para proporcionar asistencia sanitaria y cuidar a los niños. 

26.6.20

La transformación surge de grupos pequeños, fuera del radar del poder


LIBRES, DIGNOS, VIVOS
El poder subversivo de los comunes

Los comunes son un marco social que permite a las personas ser libres sin reprimir a otras, promulgar la equidad sin control burocrático. Vistos desde dentro, nos revelan que podemos generar valor de formas distintas y, de paso, crear sentido en nuestra vida.

A continuación presentamos la introducción del libro  Libres, dignos, vivos: el poder subversivo de los comunes, de David Bollier y Silke Helfrich. Traducido por el equipo de Guerrilla Translation, es una reconceptualización fundacional del procomún, que ofrece una visión evocativa de futuro más allá de las carencias del binario capitalismo/socialismo.

Firmado por dos de las figuras más prominentes del ámbito del procomún, el libro está repleto de experiencias vitales surgidas del pluriverso de los comunes. Entre ellas:

11.2.20

Un conglomerado de intereses recíprocos, afectos, cuidados, e interdependencias

PROCOMÚN, PROPIEDAD Y COMUNIDADES
Los commons son un fenómeno complejo y a la vez complicado. Complejo porque depende de varios elementos que hay que tener en cuenta a la vez; complicado porque parece haber un exceso de definiciones o de acercamientos diferentes que expanden su significado. En la última reunión general del Laboratorio del Procomún de Medialab Prado (febrero 2012)  Juan Freire abría la sesión comentando que “lo que hace interesante al procomún es esa incapacidad para ser definido” citando la entrevista en el blog código abierto a Antonio Lafuente .

Si bien estoy de acuerdo con muchas cosas que se comentaron durante la sesión, la verdad es que me cuesta un poco celebrar que algo esté poco definido. Bien visto, si así fuera, me pasaría todo el día de fiesta ya que de indefiniciones sin duda andamos bien servidos. Pero temo que el problema sea el inverso, que más bien se está vaciando «procomún» de significado –por saturación–y que hay ciertas nociones, al parecer algo incómodas, que no acaban de relacionarse con el concepto. Como ya adelanta el título de este post, me refiero a conceptos como el de comunidad y, especialmente, el de propiedad.

6.2.20

Otras formas de entender la propiedad, el trabajo, los cuidados, la educación...

CONSTELACIÓN DEL COMÚN
Iniciativas que ponen la vida en común en el centro


”En común” se ha convertido en la referencia que mejor define las alternativas actuales al neoliberalismo. La Constelación de los Comunes, un proyecto audiovisual y un libro, ambos libres, muestran la realidad de casi 50 proyectos que ponen la vida en común en el centro.

No parece descabellado proponer que “común” sea uno de los términos —si no ‘el’ término— que mejor toma el pulso a la transformación social en marcha en este milenio —recogiendo una demanda pendiente de siglos anteriores—, en la medida en que rubrica la oposición a la ideología neoliberal cuyo individualismo, y la competición sin tregua que lo acompaña, es cada vez más contestado. No hay feminismos, ni lucha contra la emergencia climática, ni antifascismo, ni reclamos de democracia política y económica que puedan ser conjugados hoy sin la referencia a la centralidad de lo común. Solo desde ahí es posible poner la vida en el centro dado que la propia vida es, como no se cansa de repetir buena parte del pensamiento contemporáneo, en común.  

14.3.19

Instituciones capaces de sostener y hacer deseables otros estilos de vida.

REBELDÍAS EN COMÚN
Montes que se manejan de forma comunal, cofradías de pescadores/as que insisten en realizar una pesca artesanal y sostenible, programadores/as que reproducen entornos comunicativos basados en el software libre, mercados que ligan directamente a personas productoras y consumidoras, redes de semillas que trabajan para mantener la biodiversidad cultivada, cooperativas que apuestan por una energía sostenible, iniciativas de crédito colectivo o comunitario, grupos educativos o de crianza que atienden las necesidades de las/os más pequeñas/os, organizaciones asamblearias de agricultores/as que cultivan territorios y bienes naturales, grupos locales que construyen monedas sociales, aprovechamiento compartido de dehesas, experiencias de economía social con criterios de sostenibilidad y horizontalidad como base de su funcionamiento, medios de comunicación y de difusión de información que se construyen según pautas cooperativas: todo este paisaje de autoorganización social formaría parte de lo que podemos reconocer como el “paradigma de los comunes”. 

Evocadoras realidades que apuntan a otras formas de recrear un mundo que se nos aparece roto ambiental y socialmente, donde la economía convencional insiste en provocar desigualdades, depredar recursos, precarizar vidas y esclavizar a base de deudas externas y hogares endeudados.

16.10.18

No podemos resolver todo en dos días. Debemos seguir el camino colectivo


QUORUM GLOBAL: Cómo construir en común

Tras años de luchas cuyos avances han sido innegables, el discurso dominante, neoliberal, excluyente e injusto, no solo continúa vigente, sino que además ha conseguido neutralizar
muchas de las demandas ciudadanas. Qué es lo que ha ocurrido por qué y, sobre todo, qué es lo que nos aguarda en el futuro . Con estos interrogantes, hace poco más de un año varias organizaciones sociales de distinto tipo nos juntamos para hacer frente a una realidad que escuece.

Con más preguntas que respuestas, con más convicción que certezas, tuvimos, y tenemos, claro que la confluencia de nuestras luchas es urgente. Es la hora de ofrecer un llamamiento articulado y común a la ciudadanía global.

Así nació en junio de 2017 Quorum Global, un proceso de articulación colectivo que es mucho más que una simple suma de propuestas: la confluencia de resistencias multiplica nuestra capacidad para construir soluciones colectivas y duraderas ante una encrucijada marcada por el desbordamiento ecológico, los retrocesos democráticos, las altísimas concentraciones de riqueza o el incremento de las violencias. En ese momento establecimos un marco común, unas bases para transitar hacia las transformaciones profundas requeridas por las amenazas globales que enfrentamos.

El diálogo en este tiempo ha sido crucial para construir una nueva narrativa de lo que es posible y de lo que no; para avanzar hacia la soberanía popular y su capacidad para articular propuestas de futuro comunes, globales y realistas. No basta con decir basta; defenderse y resistir ya no es suficiente. Es urgente conseguir que el presente se vaya pareciendo a un futuro más justo, con nuevas relaciones de cuidados con la naturaleza; un presente que apueste por la sostenibilidad, por los feminismos; que construya sociedades que se basen en los derechos humanos y no en la capacidad de consumo; y en el que la economía vuelva a hablar de relaciones entre personas.

20.9.18

La propiedad privada se ha infiltrado en nuestras vidas como una necesidad irreal

DROGAS QUE MATAN A LOS OTROS

Cada día una dosis mayor. Lo que en un principio era suficiente y me permitía llegar a ese punto, hoy ya no lo es. Maldigo el día que todo empezó, pero era perfecto. Cualquier situación al alcance de tus manos, cerrabas los ojos y ya está. Sin embargo cada vez necesitas más para vivir lo mismo. Entré en la espiral y cuando estás ahí pierdes de perspectiva a los demás. Eres tú y tú necesidad. Es lo que tienen las adicciones.

El acumulador es así, un adicto al dinero. Como todos sabemos el primer vaso de agua en el desierto es mejor que el oro representa la diferencia entre la vida o la muerte. El décimo me sobra y muchos más pueden ahogarme. Hasta los economistas sabemos que cada unidad que se añade tiene un valor menor que la anterior cuando se ha sobrepasado la dosis necesaria, el valor marginal. Acumular te enferma y como los yonkis no lo aceptas. Estás convencido de que lo controlas, mientras... destrozas la vida a tu alrededor.
Los grandes desequilibrios, unos pocos con tantas riquezas y muchos con tan poca, son cada vez mayores. El sistema está enfermo, vive y alimenta la adicción de las personas. El que ha conseguido una renta elevada necesita más, pues la dosis se le ha quedado corta. Su posición preeminente le permite seguir abriendo la brecha de la desigualdad y las normas del juego le aplauden el egoísmo y la codicia.
¿Cómo parar esto entonces? Quizá lo primero sea reconocer la realidad pues tener una flota de catorce coches no sólo no te aporta felicidad sino que es estúpido. El acumulador pierde el pulso de la vida y confunde cantidad con felicidad y lo peor es que otros que no tienen miran a través del mismo cristal.

8.5.18

Democràcia en la seva gestió, el disseny, l’elaboració, l’accessibilitat i l’evolució


XES PROCOMUNS: La confluència del procomú i l’ESS

Des de fa gairebé un any diverses entitats i col·lectius estem treballant plegades per la confluència de l’economia solidària i el procomú i el passat 10 març, a l’assemblea general ens vam constituir oficialment com una nova comissió de la XES. La comissió Procomuns. Però què són els procomuns?
El procomú: un model econòmic més enllà de la tecnologia i els mons digitals
Probablement moltes de vosaltres, en escoltar el terme procomú —els commons, o els comuns, o l’economia del procomú—, penseu automàticament en els mons digitals i les tecnologies lliures. Però el procomú no es limita als béns digitals: fa referència a una altra manera d’entendre i practicar l’economia, que segueix lògiques diferents de les del mercat i de les estatals i que intenta escapar del binarisme entre propietat privada i propietat pública.
Un procomú és un bé material o immaterial que comparteix una comunitat (o que compartim tota una societat), que es gestiona de forma col·lectiva que el fa sostenible (perquè no s’esgoti) i accessible per a tota la comunitat, i persegueix l’interès general com un bé públic. Aquí trobem, en efecte, els procomuns digitals, que han contribuït de manera decisiva a la revitalització d’aquest model: el moviment del programari lliure, la cultura lliure, el disseny obert, el maquinari lliure, les dades obertes procomunes (data commons) i l’Economia Circular de Codi Obert

Però també són procomuns les pastures i boscos comunals tradicionals, l’aigua gestionada comunitàriament (com en els sindicats de regs de l’horta valenciana), o el que podríem anomenar comuns urbans (per exemple, l’espai de gestió veïnal autogestionat Can Batlló). En realitat, pràcticament qualsevol recurs pot esdevenir un procomú: dependrà sempre de la manera en que es gestioni i les condicions d’accés al mateix.

13.12.17

Solo cualificando el bien común se podrá impedir el avance del capitalismo

LA LÓGICA PERVERSA DEL CAPITALISMO VERDE

Ya fue dicho, ese modelo económico con tintes verdes pretende apropiarse de los bienes comunes y para eso necesita tomar las tierras que están bajo la protección de la Unión y que hace milenios pertenecen a los indígenas y demás pueblos de las florestas.

Para entender cómo y porqué el capitalismo verde avanza sobre los territorios indígenas y de los pueblos tradicionales, es necesario reconocer los paradojos del agua; es decir, el agua es vida y muerte, libertad y esclavitud, esperanza y opresión, guerra y paz. El agua es un bien inmensurable, insustituible e indispensable a la vida en nuestro planeta, considerada por el Artículo 225 de la Constitución Brasilera, bien difuso, de uso común del pueblo.

En ese sentido, la reciente descubierta de lo que puede ser el mayor acuífero de agua dulce del mundo en la región amazónica, el “Alter do Chão”, que se extiende bajo las cuencas de los ríos Marajó (Pará), Amazonas, Solimões (Amazonas) y Acres, todas en la región amazónica, alcanzando inclusive las cuencas subandinas, exige atención y cuidado por parte de la sociedad brasileña.

Convulsiones sociales podrán ocurrir si no preparémonos para nuevas confrontaciones geopolíticos, puesto que el acuífero Alter do Chão, con 162.520 mil kilómetros cúbicos, posee más que el triple de la capacidad hídrica del Acuífero Guaraní, con 45 mil kilómetros cúbicos, considerado hasta entonces como el mayor del mundo.

7.3.17

Construir opciones de vida fuera del ámbito del trabajo convencional

COMPARTIR LA PRÁCTICA COOPERATIVISTA CON LA COMUNAL

Hablamos con el activista Enric Durán, promotor de la Cooperativa Integral Catalana y de FairCoop, sobre movimientos, precariedad y cooperativismo. 

Encontramos amplias resonancias en la Marcha por el Decrecimiento, organizada en Catalunya por Temps de Re-Voltes, de La Otra Campaña, organizada por el EZLN en México unos meses antes. Una década después, ¿qué aprendizajes extraes de los ciclos vividos en y por los movimientos sociales, en un momento en el que los tiempos electorales parecen haber canalizado energías y desactivado el potencial presente en las movilizaciones de estos años?

Efectivamente La Otra Campaña fue una de las inspiraciones de La Marxa pel Decreixement que se hizo en el año 2008. La idea era utilizar una metodología que se ha comprobado que puede funcionar para construir red, para construir movimiento social, y así fue como en esos tiempos se trabajó para construir la red por el decrecimiento. Eso fue, de alguna forma, la antesala de la construcción de la Cooperativa Integral Catalana. Como dices eran otros tiempos... El foco en la construcción alternativa era mucho más transversal a muchos movimientos sociales, mientras que ahora algunos de ellos tienen la mirada muy hacia lo institucional. Por eso lo que ha pasado en estos últimos años. No es nuestro caso, desde mi punto de vista estos atajos no llevan en el fondo a ningún lado. Puedes conseguir algunas pequeñas victorias, pero también tiene muchos peligros y te llevas muchas derrotas.

Nosotros seguimos construyendo esta otra política, esta otra economía, esta otra sociedad, y creemos que tarde o temprano nos vamos a ir encontrando con muchos que, aunque algunos hayan hecho otros pactos, por la experiencia se van a dar cuenta de que allí es donde podemos construir una transformación más real de la sociedad. Y no sólo porque esos pactos sean necios, sino que también podemos construir algún que otro atajo, pero no de ese estilo. Podemos construir herramientas más potentes, podemos tener un impacto más grande, podemos tener unas consecuencias de las formas de organización social, económica, etcétera, y por tanto ahí seguiremos trabajando duro para que puedan servir a toda la sociedad.

22.2.17

No podemos desentendernos de la gestión de problemas comunes

EL CUBO Y LA OLA

La película Cube se estrenó en 1997, poco antes de que alcanzaran su momento culminante las protestas contra la globalización.

Quizá este ambiente inspiró su diálogo central. El planteamiento de la película es el siguiente: varias personas despiertan dentro de una estancia cúbica sin saber cómo han llegado hasta ese lugar y sin conocerse. La estancia comunica por todas sus caras con otros cubos que a su vez llevan a otros. Tratan de salir al exterior pasando de cubo en cubo pero algunos cubos esconden trampas mortales. En el siguiente diálogo uno de los personajes revela que, por su trabajo, sabía algo sobre esa construcción en la que están atrapados... pero no todo.

Lo que describe el personaje recuerda a lo que ocurre con la globalización. Un número creciente de personas viven hoy día forzadas a relaciones impersonales en empleos especializados en los que se limitan a cumplir con una función parcial y a los que no ven un sentido profundo que puedan comprender y sobre el que puedan decidir.

Tampoco es posible cuestionar la finalidad general en la que se insertan esos trabajos. Y la misma lógica de limitación de la capacidad de decidir se aplica a los propios parlamentos nacionales, ahora reos de una integración comercial chantajista que dicta sus órdenes políticas en nombre de impersonales mercados como si estos generaran automáticamente leyes racionales y democráticas.

Los mercados, sobra decirlo, están determinados por el poder del dinero y de quien lo detenta. Los índices bursátiles no reflejan la evolución de la opinión pública como si el valor de una acción fuera el voto de una persona. Y este poder del dinero en los mercados indica que existen responsables de la globalización muy interesados en ella.

20.6.16

El procomún es un paradigma práctico para la gobernanza autónoma, la gestión de recursos y el “buen vivir”

PENSAR DESDE LOS COMUNES: Redescubriendo el procomún


Las mujeres de Erakulapally, un pequeño pueblo a dos horas de Hyderabad, India, extendieron una manta en el suelo polvoriento y vertieron con delicadeza sobre ella sacos con semillas de colores vibrantes y olor acre. Así formaron treinta montones: su tesoro. Para estas mujeres (todas ellas dalit o intocables, miembros de la casta social más baja y pobre de la India) las semillas significan mucho más que solo semillas. Son símbolos de su emancipación y de la restitución del ecosistema local. Las semillas de cosecha propia han permitido que miles de mujeres de pueblos pequeños de la región india de Andhra Pradesh escapen de su destino de trabajo forzado y mal pagado y se reinventen como agricultoras autosuficientes y orgullosas.  

Cuando visité Erakulapally en 2010, bajo los auspicios de la Sociedad para el Desarrollo Deccan, los precios de los alimentos en India se estaban disparando a un ritmo del 18 por ciento anual, generando malestar social y hambre en muchas partes del país. Pero cinco mil mujeres con sus familias en setenta y cinco aldeas de Andhra Pradesh tenían más que suficiente para cubrir sus necesidades (dos comidas al día en lugar de una, como antes) y, sobre todo, habían logrado la seguridad alimentaria sin necesidad de recurrir a semillas genéticamente modificadas, monocultivos, pesticidas, especialistas foráneos, subsidios gubernamentales ni mercados inestables. La conquista de la soberanía alimentaria, como se la llama, constituye un logro de suma importancia porque este grupo está marginado a varios niveles: son mujeres, “intocables”, rechazadas socialmente, pobres y campesinas.