31/10/11

Nuevas reflexiones sobre lo mismo

LOS TIEMPOS ACTUALES NOS INTERPELAN

¿Hay otras maneras de vivir que nos ayuden a darle sentido a este proceso de cambio en el que estamos inmersos?


La realidad del día a día nos ha abocado a tomar posturas materiales y a configurar nuestro interior en base a unas predicciones oscuras y llenas de incertidumbre. Todo puede suceder porque todas las creencias se han vuelto obsoletas.


Muchos vaticinan. La mayoría tiembla. El miedo está bien instalado. Y ya no se puede esconder la cabeza debajo del ala: Las profecías mayas del 2012, El Nuevo Orden Mundial, La llegada del planeta Nibiru, la Historia secreta de los Annunaki… y, llenándolo todo, el desajuste acelerado del sistema de vida al que estábamos acostumbrados.
Un buen paquete para desestabilizar al más pintado.

Dado que para nuestra vida no disponemos de manual de instrucciones, ¿por dónde empezar a zurcir este descomunal descosido vital? Una recomendación podría ser la de no hacer nada, estar en paz con uno mismo, relajarse y verlas venir con tranquilidad. Mantener la calma es una buena receta en cualquier situación.

"Si todos nos ponemos a correr acabaremos aplastandonos entre nosotros mismos"

Escuchar nuestro interior con atención y dejarnos guiar por él. Dejar de lado las razones y dar paso a las intuiciones. Frente a la incertidumbre parece lo más acertado.

Por que, ¿hacia a donde vamos? He leído en alguna parte que el mundo tal como lo conocemos -con nosotros incluidos- cambiará de dimensión, se tranformará, desaparecerá…Pero en otras partes aclaran que todo es simbólico, que no se trata del "fin del mundo" sino de un cambio de paradigma.

Lo que si parece evidente es que tal como vamos no podemos seguir. No parece razonable la sobreexplotación del plantea. No es de recibo el bajo nivel en el que están las relaciones humanas. Y, en fin, es una pena que nuestro objetivo sea acumular en lugar de gozar.


Quizá un "examen de conciencia" es lo que nos podría llevar a un nivel de vida distinto, más armónico con todo y no haría falta que el planeta tuviera que "invertir la polaridad" como también se dice.


Enfocar nuestra vibración en los valores y no en las posesiones;
en compartir en lugar de competir;
en dar en lugar de pedir;
en confiar en lugar de temer…
todo ello es posible y conveniente para el cambio que, de buen grado o a la fuerza, tenemos que hacer.

Joan Martí
El Camí de la Vida