FRASES QUE PLANTEAN PROBLEMA Y SOLUCIÓN
El giro no es un acertijo: es el mismo mecanismo, invertido.
Leída de izquierda a derecha, cada línea nombra un veneno y su víctima:
FRASES QUE PLANTEAN PROBLEMA Y SOLUCIÓN
El giro no es un acertijo: es el mismo mecanismo, invertido.
Leída de izquierda a derecha, cada línea nombra un veneno y su víctima:
ESTAT DE FASCINACIÓ
Hi ha dues
accions a les quals em recorre l’ànima quan la terrenalitat l’amenaça de
ressecar-la. Dues activitats que podria fer perfectament dins una cel·la —no
demanen altre contenidor que l’habitació infinita de jo per dins—, però que el
segle XXI a Barcelona em fa fer-les des de llocs menys ascètics, com ara una
cafeteria o el sofà de casa.
Ho noto, que l’ànima se’m marceix, quan, malgrat el Prozac, ho trobo tot trist. Una núvia amb tatuatges, un bebè amb diadema, una caixa d’allò que en diuen plátanos machos. Ploraria profundament sobre aquestes tres imatges perquè, d’alguna manera, premen el botó d’obertura de les comportes d’una tristesa intractable que sentia quan tot em feia ràbia i no suportava a ningú.
A VECES LAS COSAS SON TERRIBLES Y PUNTO
Y no podemos hacer nada más que aceptarlo.El otro día una persona muy cercana me contó que había
recibido un diagnóstico terrible. Tanto que hasta me da miedo escribirlo, como
si ponerlo en palabras lo hiciera un poco más verdad. Como si mientras no esté
escrito pudiera seguir siendo algo que le pasa a otra gente, en otra vida, en
otra historia que no tiene nada que ver conmigo.
Son esas noticias que nunca piensas que van a llegar porque hay personas en tu vida que funcionan como pilares. Inamovibles. Personas que están ahí con una solidez que das por hecha, que no cuestionas, que forman parte de tu vida de una manera tan sólida que no te planteas que eso pueda cambiar.
DE LA INDIGNACIÓN A LA
RABIA
Y DE LA RABIA A LA ORGANIZACIÓN Y AL CAMBIO
Han pasado ya muchos años desde que aquellos “indignados”
ocupasen las principales plazas del Estado español para protestar contra un
sistema que aplastaba al pueblo, fue un momento de catarsis para los
movimientos y plataformas sociales del momento, que creían estar propiciando
una auténtica ruptura con el régimen que les apresaba.
Aquella indignación terminó diluyéndose, trayendo consigo la desmovilización de las masas y, lo que es peor, la desafección de las mismas, dando pie a unas bases políticas acomodadas en el mero disgusto, crítica y, como mucho, la movilización controlada y acotada para no incomodar a las élites.
© ON ENS TROBEM?
En l’àmbit
occidental ja fa temps que les coses han canviat: La pèrdua de valors morals i
la desorientació general són ben evidents.
A què es deguda
aquesta situació? L’influencia de la tecnologia hi té molt a veure així com la
barreja de gent amb cultures diverses.
Hi ha molts interessats en promoure aquest desgavell per tal de fer perdre els punts de referència tradicionals en cada entorn geogràfic.
© LA VIDA ÉS UN GRAN DO O UNA ESTAFA?
Segons com ens ho mirem pot ser una cosa o l’altra. És evident que el fet d’existir és un gran do, perquè de ser-hi a no ser-hi hi ha una gran diferència.
Però deixant de
banda aquesta opció bàsica, l’experiència vital no deixa de ser un plantejament
semblant als gladiadors romans que estaven sotmesos a una lluita constant entre
ells per a sobreviure mentre suposaven un espectacle per als qui s’ho podien
permetre.
El cas és que aterrem en aquest món amb data de caducitat incorporada i sense manual d’instruccions. Disposem d’unes facultats físico-mentals i una consciència amb la que ens podem donar el vistiplau o no als nostres actes.
CARTA A LOS VALENCIANOS
No es para nada fácil comenzar esta epístola, no, a pesar de
saber la baja calaña de los que han administrado el daño calculado a un sector
de la población que aún vive hambre, dolor, abandono, olvido, rabia y odio, en
procesos de duelo de los que nadie habla y a quien nadie parece interesarles,
sobre todo si son políticos o cómplices de genocidio, porque esto no es un
asesinato, ni dos, ni tres. Hablo de delitos de lesa humanidad.
Eso se ve cuando toca la hora de ponerse en la piel de estas personas, que son miles, tratadas como una estirpe aparte, denigradas y abandonadas por los medios que actúan de modo completamente fascista. Como psicólogo entiendo perfectamente su rabia y su rechazo a la clase política (como en mi artículo titulado ¿Cómo las cucarachas?, animales que, a pesar de su asquerosidad son más dignos que esa ralea) y sus declaraciones hablando de asesinato.