15/10/15

Desenmascarar los intereses bastardos de quienes solo piensan, en el mejor de los casos en cronificar la enfermedad, no en curarla

TV3 YA NO ES “LA NOSTRA”

Como catalán me sabe mal criticar a la Televisión pública de mi País, pero para mí TV3 ya no es “La Nostra Televisió”.

Como no lo son tampoco las demás Televisiones nacionales o autonómicas, ni la Estatal. Todas pecan del control de políticos cobardes y corruptos que impiden como es el caso de TV3, que participemos en el programa “La Maraton de TV3”.

Por tercera vez consecutiva han impedido participar en este programa de falsa solidaridad, a miembros de la Dulce Revolución de las Plantas Medicinales y a testimonios extraordinarios de curación con Plantas Medicinales y Terapias de bajo coste.

Este año precisamente el tema es Diabetes y Obesidad y este tema conjuntamente con la enfermedad del Cáncer es donde más experiencia tenemos. Solo hace falta mirar los testimonios No anónimos que se encuentran en la  página web de Dulce Revolución.

Les molesta a quien políticamente controla “nuestra” televisión pública, que podamos desenmascarar en público los intereses bastardos de una industria farmacéutica que solo piensa, en el mejor de los casos, en cronificar la enfermedad, no en curarla.

Ya tuvieron estos políticos la oportunidad de dar espacio a las críticas del premio Nobel de Medicina, Richard J. Roberts hace unos años, cuando en una entrevista en un periódico de Barcelona,  acusaba a la clase polítia mayoritaria, de permitir que la investigación  de nuevos medicamentos, se dirija a cronificar y no curar enfermedades, porque curar no era rentable.

No hace mucho un periodista de TV3 tuvo la idea de entrevistarme por el tema Stevia y Artemisia annua. Al cabo de unos días de visualizar la entrevista por el consejo censor, el periodista recibe la noticia de que esta entrevista no se va a emitir. Seguramente los intereses de empresas aludidas de forma genérica en esta entrevista, que publicitan sus productos en una televisión pública, pesaron más que el derecho del ciudadano a tener otra versión de lo que quieren vendernos de forma fraudulenta y dañina.



TV3 hace años también impidió emitir un programa realizado por el periodista Pep Ros, donde demostraba que abonos y fosfato dicalcico producidos por Erquimia-Ercros en Flix , llevaba grandes cantidades de sustancia radioactiva muy cancerosa llamada Polonio 210 . El fosfato dicalcico es utilizado para piensos de animales y para enriquecer con calcio muchos alimentos para humanos incluso de bebesEl delito que le costó el despido de TV3 a Pep Ros, fue publicar en la revista el Temps el material de su investigación. Anteriormente ya había demostrado que la contaminación nuclear del Ebro no venía de la Central nuclear de Asco sino de los vertidos inconscientes al rio Ebro de Erkimia-Ercros.

Lo que sí que permite TV3 es la publicidad de Monsanto sobre cómo eliminar con su herbicida cancerígeno, el Roundup, una hierba medicinal de nuestros jardines. El Diente de León resulta ser , según unos estudios recientes , 100% curativo de las tres Leucemias más graves que padece el ser humanocon extracto de sus raíces.

Los medios de comunicación públicos tendrían que estar al servicio del ciudadano. Los ciudadanos tendríamos que ser conscientes de poder pagar unos medios públicos de forma suficiente para no depender ni de los intereses económicos bastardos de muchas empresas, ni de políticos cobardes que se escudan detrás de un Consejo de Gobierno, en este caso de TV3, elegido por los grupos mayoritarios del Parlament de Catalunya.

Por si fuera poco, hace poco me comunican, que otra entrevista que me hizo un periodista del periódico el País , sobre el tema Artemisia annua y Malaria , también ha estado vetada, por denunciar los intereses que defienden el uso de un medicamento extraído de la Artemisia annua (Artemisinina), muy caro para los bolsillos de los africanos que acaban muriendo a miles de malaria, en vez de usar la planta entera de coste gratuito, si es cultivada por las propias poblaciones afectadas, con semillas que ofrecemos de forma gratuita a través de la Dulce Revolución de las Plantas Medicinales.

El País también es un medio público, porque a pesar de ser de titularidad privada, se financia como la mayoría de periódicos con altas sumas de subvenciones públicas.

Informados de estas manipulaciones, que cada cual con su conciencia, siga o no viendo televisión, compre periódicos o lave su conciencia aportando unos euros a programas inútiles como la Maratón de TV3.

Necesitamos ya, unos medios de comunicación realmente públicos, e investigación Clínica en Humanos también pública, transparente y al servicio del pueblo y no de políticos y empresas sin escrúpulos.

Mientras tanto, autosuficiencia también informativa y sanitaria.
Internet de momento es nuestra escapatoria.



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