NO HAY GENTE
Estaba el otro día con un cliente tratando temas de
estrategia y en determinado momento se puso sobre la mesa la cuestión de las
personas y su incidencia en los resultados presentes y futuros. Hablábamos de
formación en cuestiones técnicas y sobre todo actitudinales, y mirando hacia
delante y luego de poner de manifiesto las dificultades para encontrar perfiles
adecuados, una persona del equipo directivo soltó algo así como «bueno, siempre
hay gente ahí afuera». Ahí tuve que pedir la palabra para con tacto decirle lo
mismo que le digo a usted, querido lector, con el título de este artículo: no,
no hay gente. Ya. Hoy. Ahora.
La demografía es una ciencia muy puñetera. Puñetera como todas, quiero decir, en cuanto a que destapa una realidad inexorable, pero puñetera de más porque tiene un impacto crucial en nuestras sociedades; poca broma con la demografía.









