DE OTRO PLANETA
No levantaba un metro del suelo, aunque me miraba con ojos
de adulto. Se acercó decidido. Tuve que inclinarme para recibir su saludo.
- ¿Es tu madre? me preguntó.
- Tu abracito me colma el corazón de una alegría llena de
pájaros. Es mi bisabuela Nantia. ¿La conocías?
- No.
- Ya. Igual en el jardín de los saberes aún no os han
contado. Nantia llegó como emigrante climática. Mi bisabuela salvó a mucha
gente, ¿sabes? ¡Era una marciana de la Tierra!
Observé la incredulidad en su cara.









