19/2/19

¿No será que están al servicio de los intereses de las grandes farmacéuticas?

NUEVO INTENTO DE CENSURA A PÀMIES 
300 personas acudieron a escucharle 

Haciendo caso omiso al intento de censura que sufrió el acto de ayer en Blanes por parte del Departamento de Salud de la Generalitat, Josep Pàmies ofreció toda la información necesaria relacionada con las terapias de bajo coste, como el MMS (dióxido de cloro), a las personas que acudieron a escucharle. 

En la ponencia le acompañaron Pep Riera, Marta Afuera y María Solà. Se proyectó un vídeo donde Teresa Forcades ofrece todos los detalles sobre la efectividad del MMS y se cerró con un extenso turno de preguntas por parte del público. 

A pesar de que sobre Pàmies pesa una multa de 600.000€ impuesta por este Departamento, como responsable de organizar un acto destinado a informar sobre el MMS, advirtió que no piensa renunciar a su derecho de compartir conocimientos.

Desde la Asociación Dulce Revolución, como víctimas de otra multa de 90.000€ por informar sobre los beneficios del MMS, mostramos nuestro rechazo ante la orden de silencio que nos pretenden imponer. ¡No nos callarán!

LA GENERALITAT QUIERE CENSURAR EL ACTO DE JOSEP PÀMIES 
EN BLANES (GIRONA) el dia 16 de Febrero

La Parroquia de Blanes, que cede el local del Recreo donde se hará el acto, ha recibido un escrito del Jefe del Servicio de Control Farmacéutico de la Generalitat, Salvador Cassany Pou, con amenazas de multas millonarias si mañana se habla del MMS. El acto, que contará con las intervenciones del agricultor Josep Pàmies y de Pep Riera de UP, lleva por título "Plantas medicinales - ¿Qué es el MMS? - Libertad de expresión".

La organización, encabezada por Josep Pàmies, ha decidido seguir con la conferencia que tendrá lugar en el local del Recreo de Blanes, en la Plaza de la Iglesia, el sábado día 16 a las 18: 30h.

Consideramos que el escrito enviado a la Parroquia de Blanes constituye un abuso ilegal de poder.

De entrada queremos remarcar que Josep Pàmies nunca ha dicho que el MMS sea un medicamento, aunque pueda tener propiedades saludables y preventivas. También queremos puntualizar que el MMS no es ilegal, sino que es un producto completamente legal y de uso común que se utiliza, por ejemplo, para la potabilización de agua de consumo humano, según el Ministerio de Sanidad y la Comisión Europea.

En el Estado de Derecho, las normas legales más importantes se imponen sobre las de menor rango. En este sentido, tenemos el Derecho de Reunión, de Asociación y Libertad de expresión como valores constitucionales de primer nivel que ninguna ley o decreto pueden suprimir. Es evidente que no existen derechos absolutos y en cuanto a la Libertad de Expresión, tampoco se puede utilizar en términos absolutos. Pero en el caso de llegar al extremo de querer censurar una conferencia, debe existir un previo ejercicio de ponderación constitucional que analice los valores que entran en conflicto y que pueda permitir de una forma legal la censura previa de un acto. Y esto no se ha hecho.

Analizando el caso, la administración no está actuando con la diligencia debida: no ha aportado ningún expediente ni informe sobre la supuesta peligrosidad del Clorito de Sodio (MMS). Y está actuando con temeridad y con un absoluto desprecio hacia la verdad porque no existe un riesgo real a las actividades que quiere censurar.

El Jefe del Servicio de Control Farmacéutico amenaza con multas que van de los 90.001 a 1.000.000 de euros por lo que considera que es un acto de publicidad. Pero es fácil de entender que una conferencia sobre cualquier tema no constituye nunca un ejercicio de publicidad o promoción, según la legislación en materia de publicidad. Y las personas que participan, las que lo organizan o quien aloja la conferencia tampoco lo hacen mediante una función comercial o mercantil. El acto del sábado es un acto de defensa del Derecho a Decidir en todos los ámbitos de las personas, de la libertad de expresión y para promover una sociedad libre y empoderada que se acerque más a la naturaleza y que se aleje del capitalismo destructivo.

Con el escrito intimidatorio dirigido a la Parroquia de Blanes, se está haciendo un uso abusivo del derecho y de las funciones de la administración pública. A nuestro entender, con la carta enviada por el Jefe de Servicio de Control Farmacéutico de la Generalitat se comete un uso antisocial que está expresamente prohibido por el ordenamiento jurídico: se ven afectados principios constitucionales y está obrando con temeridad y abuso, limitando derechos fundamentales.

Por todo lo expuesto, Josep Pàmies, responsable de la organización del acto, ha decidido interponer un recurso jurisdiccional al Juzgado Contencioso Administrativo, con la tramitación de un procedimiento especial para la protección de Derechos Fundamentales.

Después de lo que ha sucedido y del conjunto de acciones de persecución contra Josep Pàmies, nos preguntamos qué clase de República quieren construir aquellos que prohíben hablar sobre plantas o productos con propiedades naturales saludables. ¿No será que se han puesto al servicio sólo de los intereses de las grandes empresas farmacéuticas y no de las necesidades de las personas?

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