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7.6.19

La prosperidad tiene los pies de barro; es circunstancial, precaria y falsa.

OBSOLESCENCIA Y ENTROPÍA
"El deseo se esfuma antes de que el objeto envejezca"
Deyan Sidjic.

El documental
Comprar, tirar, comprar ha contribuido a aumentar la difusión de la crítica a la obsolescencia programada. Enhorabuena. Conviene, eso sí, profundizar en algunos temas que se abren a partir de él.

Entre todas las perversiones del productivismo, la obsolescencia programada es probablemente la más irritante. Consiste en una estrategia deliberada para acortar la vida útil de las mercancías con el objetivo de aumentar la velocidad del ciclo producción-consumo. Mientras menos duren más se fabrican. Los productos nuevos reemplazan a los antiguos que, así considerados, se convierten en basura. No se los deja envejecer con dignidad.


La obsolescencia programada requiere de dos mecanismos interrelacionados: una planificación consciente, racional y técnica de la caducidad, por una parte y el deseo social, publicitariamente estimulado, de renovación permanente de los símbolos de identidad y estatus social, por otra. Es decir, para que el engranaje funcione a la perfección es necesario que la razón productivista tenga como contrapunto necesario la razón consumista: lo nuevo, o aparentemente nuevo, que emerge de lo destruido, tiene que ser deseado. Para ello, la ideología publicitaria debe dar argumentos para que lo nuevo deseado sea considerado "mejor".

17.5.19

Individuos agobiados por las deudas y permanentemente descontentos


OBSOLESCENCIA

Los romanos construyeron puentes que, dos mil años después, siguen ahí. Y en la localidad de Livermore (California) funciona una bombilla que ilumina un cuartel de bomberos desde 1901. Sin embargo, en general, el engranaje industrial desarrolla equipos de electrónica de consumo, móviles y otros aparatos con una vida tan fugaz que ni deja rastro en nuestra memoria. Se hacen perecederos al poco de nacer.

Diseñados para tener una vida corta, frecuentemente ni siquiera tienen una segunda oportunidad tras estropearse. Desaparecen los servicios de reparación (o es muy complicado acudir e ellos), lo que demuestra una concepción basada en la idea de usar y tirar. En la vida cotidiana, apenas se habla de reparar, reponer o reutilizar ante unas pautas que hacen que todo sea rápidamente viejo y fugaz.

Pero acortar el ciclo de vida comporta un agotamiento de recursos naturales, derroche de energía y una producción de desechos imparable.

11.4.19

La gente mayor cuando eran jóvenes vivían en el sistema que queremos implantar

DEJAR DE OBSESIONARNOS POR POSEER COSAS


Sladjana Mijatovic Experta en economía circular, desgrana las claves para hacer una transición de una economía lineal basada en el consumo y la acumulación a una economía circular basada en el reciclaje, la reducción y la reutilización de productos.

Si bien el reciclaje ya forma parte de los hábitos de vida de la mayoría de la ciudadanía, no tantas personas son las que conocen exactamente en qué consiste una economía circular: un sistema de aprovechamiento de recursos en el que nada se desperdicia y todo se reutiliza. La economía circular apuesta por potenciar el consumo a largo plazo de los productos, alargarles la vida y volverlos a poner en circulación una vez hayan terminado su ciclo, terminando así con el único ciclo de vida que se les da actualmente dentro del sistema de economía lineal.

Sladjana Mijatovic es una de las principales exponentes de la transición a la economía circular. Insiste en convertir las ciudades en laboratorios de ideas vivientes, conectados entre sí, en los que se aprenda a través del hacer. Apuesta firmemente por incluir a la ciudadanía en la transición a la economía circular y lo tiene claro: en 2050, los Países Bajos, lugar en el que reside, serán totalmente circulares.

19.3.19

La participación ciudadana en las denuncias es fundamental

¿PODEMOS ESCAPAR DE LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA?

Según una encuesta del Eurobarómetro de 2014, el 77% de los consumidores de la Unión Europea (UE) prefieren reparar sus productos que comprarlos nuevos, pero al final tienen que reemplazarlos o desecharlos porque están desengañados por el coste de las reparaciones y el servicio postventa.
La culpa es de la llamada obsolescencia programada o final anticipado e imprevisto para el consumidor de la vida útil de un producto. Por ejemplo, si usamos una impresora que nos ha costado 35€ y a las 1000 impresiones deja de funcionar, qué hacemos: ¿pagamos una reparación que nos costaría probablemente 45€ o la desechamos y compramos otra?
Este modelo lineal de consumo tiene a su vez un fuerte impacto en los recursos naturales, el cambio climático y en el empleo. Además, la ciudadanía se siente indefensa ante esta práctica y poco o casi nada se puede hacer a nivel particular. Solo se puede evitar si existe una acción de gobierno para redactar una ley específica que la prohíba.

21.12.18

Puede resumirse el fin último del decrecimiento como “vivir mejor con menos”

LA TEORÍA DEL DECRECIMIENTO: Qué es y qué propone

El movimiento de la teoría del decrecimiento y sus principios básicos

Las consecuencias de la industrialización sobre el medio ambiente y la cada vez más evidente desigualdad en la distribución de la riqueza, llevaron en los años 70 a diferentes economistas y teóricos, con independencia del signo político de su sociedad de procedencia, a admitir que, al aumentar la producción de bienes y servicios, es forzoso que se incremente también el consumo de recursos naturales.

Por lo tanto, si el consumo es más rápido que la regeneración de los recursos utilizados se podría desembocar en pocos años en el agotamiento del Planeta.

El precio de este déficit ecológico es cada vez más evidente: tiene forma de sequías prolongadas, de deforestación, de erosión del suelo, de pérdida de biodiversidad, de agotamiento de las pesquerías, de contaminación de los océanos y, especialmente, de cambio climático…

En realidad, hasta la fecha de hoy, según WWF, vivimos como si tuviésemos 1,7 planetas Tierra a nuestra disposición. Puesto de otra manera, en la actualidad estamos utilizando recursos a un ritmo que requiere disponer de 1.7 planetas si queremos mantener en harmonía la relación producción-consumo:

7.11.18

Establecer relaciones diferentes entre los agentes presentes en el mercado.

OBSOLESCENCIA DE PRODUCTOS 
Información para influir en el mercado


La obsolescencia de los productos, además de tener un enorme impacto ecológico, supone un gran perjuicio para el consumidor. Es por ello por lo que es necesario mejorar la información sobre la durabilidad de los bienes para que los consumidores puedan presionar a las empresas insostenibles y evitar los productos con obsolescencia. 


El Consejo Económico y Social Europeo (CESE) aprobó en el 2013 el Dictamen CCMI 112 sobre Duración de la vida de los productos e información al consumidor, en él se establecen Conclusiones y Recomendaciones. Sin ánimo de exhaustividad, solo a efectos informativos, transcribo algunas de ellas. El CESE:
  • Aboga por la prohibición total de los productos cuyos defectos se calculan para provocar el fin de la vida útil del aparato.
  • Recomienda a las empresas que faciliten la reparación de sus productos. Ello deberá efectuarse en torno a tres ejes, siendo el primero la posibilidad técnica, a continuación deberá mantenerse la posibilidad de que los consumidores puedan aprovisionarse de piezas de recambio durante un periodo de cinco años, a partir de la adquisición. Por último, al comprar un producto, se debería proporcionar un manual en el que se detallen las posibilidades de reparación y las instrucciones para realizarla.

24.9.18

La “alargascencia” pretende darle una nueva vida a las cosas rotas o gastadas

¿REPARAR TU ORDENADOR O MÓVIL? 
Esto es lo que debes saber

El reciclaje es crucial, pero hacerse con aparatos electrónicos y eléctricos reparables contribuye a generar menos residuos.

Reparar es tendencia, un movimiento global que, aunque con timidez, está despertando. Y para ello recupera la lógica de nuestros abuelos concentrada en la frase “aquí no se tira nada”. Este proyecto incluye iniciativas para dar una segunda vida a zapatos, electrodomésticos y hasta bicicletas. Aprenda qué es la “alargascencia” (contraria a la obsolescencia programada) y cómo practicarla. Pero sepa que mientras que hay aparatos electrónicos y eléctricos (AEE) fáciles de reparar (y formas de reconocerlos), otros lo ponen imposible.

1. Contra la obsolescencia programada, alargascencia

El término “alargascencia” propone poner fin a la conocida obsolescencia programada, una práctica que viene de lejos y que implica diseñar los aparatos electrónicos y eléctricos con fecha de caducidad: productos con fallos, que incluyen componentes efímeros o, directamente, creados sin ninguna vocación de durabilidad para que el consumidor los use y, al poco tiempo, tenga que pasar por caja otra vez para hacerse con otro. La obsolescencia deja cada año, dicen los expertos, cerca de 215.000 toneladas de residuos electrónicos (RAEE) en los vertederos.

14.9.18

La crisis en la que estamos ha conseguido que se replantee el “usar y tirar”

OBSOLES ¿QUÉ?
La obsolescencia de los productos es uno de los recursos de los que se sirve la sociedad de consumo para que no cese el ciclo de compra y descarte. Analizamos iniciativas que, desde las instituciones y la sociedad civil, intentan contrarrestar este sistema perverso y de consecuencias ambientales catastróficas. 

Obsolescencia, según Wikipedia, es la caída en desuso de las máquinas, equipos y tecnologías motivada NO por un mal funcionamiento de éstos, sino por un insuficiente desempeño de sus funciones. En 1954, Brook Stevens, diseñador industrial estadounidense, acuñó el término dotándolo de contenido: "instalar en el comprador el deseo de poseer algo un poco más nuevo, un poco mejor, un poco antes de lo necesario".

Hace algunos años esta palabra era prácticamente desconocida para la mayoría de los consumidores, pero poco a poco se ha ido instalando en la conciencia colectiva, ya nadie pregunta obsoles ¿qué?, hoy se empieza a ser consciente que el objetivo de la obsolescencia es exclusivamente el lucro económico, lucro que no solo no tiene en cuenta las necesidades de los consumidores, sino tampoco las repercusiones medioambientales de la producción y, mucho menos, las consecuencias desde el punto de vista de acumulación de residuos, con la contaminación que conllevan.

15.3.18

Maniobrar cambios en el modo de consumo sin perder la sensibilidad hacia la vida

DEL DECRECIMIENTO Y LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

Como hablamos en notas anteriores y dado que la matriz energética de nuestra civilización se basa en el consumo de fuentes fósiles observamos que hay datos muy plausibles que nos hablan de los límites de estas fuentes que en definitiva dan movimiento a la economía …

En esas notas anteriores tocamos diversos temas que son expresión consecuente de este fenómeno y especulamos escenarios de posibles desarrollos. Así descubrimos que las “rutas” energéticas son tan importantes como la ubicación de las fuentes y que las crisis financieras y monetarias devienen de procesos de implosión económica que son regulados, pequeñas y medianas implosiones a las cuales se denomina neoliberalismo … 

También sabemos que no es difícil subvertir un dato estadístico para aparentar crecimiento de PIB, cuestión de interés en las sociedades que viven a cuenta del crédito en dinero fiduciario y de la misma forma observamos que otros gobiernos ocultan datos concretos de su evolución económica en pos de maquillajes electorales.
 
Las personas normalmente no estamos especializadas en interpretar gráficos estadísticos como para descubrir la verdadera cara detrás del maquillaje y solemos tener gestos de adhesión emocional o rechazo por síntomas que nos agradan o no y así caemos en la famosa disyuntiva de la polarización que se suele dar en los procesos electorales como si dentro de esa disyuntiva estuviera una solución a las cuestiones básicas que hacen mejorar la vida y la redistribución económica. Izquierda o derecha? Centro derecha o centro izquierda? Ecologismo o desarrollismo? Blanco o negro? Y de este modo es como se marea la perdiz para alimentar una industria de la información que contribuye más a la esquizofrenia que a una formación seria. El valor de la opinión, vemos, no es mas que llamar la atención sobre temas que merecen ser desarrollados por diferentes razones.

6.11.17

Implementar sistemas económicos que realmente promuevan el bienestar

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA

Los productos que compras están diseñados para romperse

¿Cuántas veces ha comprado un dispositivo electrónico, sólo para descubrir que ha dejado de funcionar correctamente poco tiempo después de su compra? Gastó tanto dinero en eso, y de repente está triste porque ya no está funcionando bien. ¿El resultado? Gastos desperdiciados, mano de obra, energía y recursos malgastados, sin mencionar los desechos tóxicos que terminan en los vertederos, envenenando el planeta.

¿Pero por qué es eso así? ¿Por qué la vida útil de la mayoría de los productos es tan corta, teniendo en cuenta los modernos medios tecnológicos de producción? La respuesta es obsolescencia programada.

La obsolescencia programada y el ciclo del consumo perpetuo

Nuestro sistema económico se basa en el consumo constante: cuanto más compramos, más dinero ingresa en la economía y, por lo tanto, crece la economía. Si el dinero deja de moverse, el sistema económico se colapsará, ya que a las personas no se les pagará ni tendrán dinero para pagar los productos y servicios que necesitan o desean.
Hay dos formas principales en que nuestra sociedad logra mantener a la gente comprando cosas:

19.7.17

El cambio de modelo no vendrá sin una modificación de los hábitos de consumo

DE LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA AL PAPEL DE LO EFÍMERO
La obsolescencia programada es un fenómeno que ha pasado del desconocimiento a hacerse un hueco en la actualidad informativa, lo que ha supuesto que reciba un gran rechazo social al ser concebido como un fraude frente al consumidor. Sin embargo, no puede ser considerado como un problema aislado, y es importante analizar el papel que cumple ésta y otras formas obsolescencias en el modelo de consumo, así como sus consecuencias sociales y ambientales y las alternativas existentes.

Recientemente Greenpeace e iFixit, web colaborativa de manuales de reparación de equipos tecnológicos, han publicado un estudio donde se analiza el índice de reparación de diferentes productos electrónicos, de acuerdo a cuatro criterios: si es posible sustituir la batería, si se puede reemplazar la pantalla, la necesidad de herramientas especiales para abrirlo y la disponibilidad de piezas de repuesto. El objetivo es “luchar contra la obsolescencia programada que nos obliga a consumir de forma compulsiva’, según María José Caballero, miembro del grupo ecologista en España.

Este estudio vuelve a poner de actualidad la obsolescencia programada, un tema que desde que se empezó a tratar sufre un gran rechazo social, que sin duda, tiene más que ver por ser concebida como un fraude frente al consumidor que por tener conciencia de sus impactos ambientales y sociales, problemas que se perciben más lejanos y ajenos.

13.10.15

Todos estamos deseando conectar y buscar soluciones colectivas

REPAIR CAFE: No tires... arregla y reúsa

Emilie llega con su tostadora averiada. Anna, con su lámpara de suelo que no se enciende. Luke, con su MacBook que no es capaz de arrancar. Sam, con su móvil que no funciona. Tony, con su impresora HP Deskjet que se ha quedado atascada.

"La cultura de usar y tirar es un exceso que ni nosotros ni el planeta nos podemos permitir"

Y así se van acumulando los trastos sobre las mesas, ante los ojos inquietos de Ugo Vallauri y Janet Gunter, los creadores del Restart Project, asistidos espontáneamente por un nutrido equipo de voluntarios entre los que abundan los 'manitas'. Con un poco de suerte, el 80% de lo que allí llega volverá a funcionar. Y la gente se quedará tan agradecida que seguramente volverá, con un nuevo cacharro bajo el brazo o con una caja de herramientas para echar un cable.

Siguiendo los pasos del Repair Cafe de Amsterdam o del Fixers Collective de Brooklyn, el Restart Project es algo así como un taller comunitario e itinerante que recorre los barrios de Londres con un mensaje esperanzador y hasta cierto punto poético: "Repair, don't despair" ("Repara y no desesperes").

Surgido al oreo del grupo de Transición de Belsize Park y de la comunidad de 'geeks' ICT4D, el proyecto aspira a salir al encuentro de una necesidad creciente en tiempos de crisis y cubrir de paso el hueco de las añoradas tiendas de reparaciones, con un 'twist' tecnológico y comunitario.

"La cultura de usar y tirar es un exceso que ni nosotros ni el planeta nos podemos permitir", sostiene Ugo Vallauri, que estudió Comunicaciones en Italia y empezó a darle vueltas a la idea tras un proyecto de cooperación en África. "Fui allí a divulgar las posibilidades de los teléfonos móviles y descubrí de pronto cómo se puede prolongar la vida de un simple cable".

20.2.15

España puede tomar nota del ejemplo francés con el fin de promover la economía circular

CONTRA LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA: Francia da un paso más

En la promoción de un consumo de bienes durables y de la lucha contra la obsolescencia programada, el derecho interno francés no se ha limitado a transponer diversas Directivas europeas que tratan indirectamente la obsolescencia programada. La reciente modificación del Código de Consumo y el proyecto de Ley de transición energética tienen, así como su desarrollo ahora con el Decreto 2014-1482, la expresa voluntad de transformación de los modos de producción y consumo hacia un modelo más sostenible.

En el marco del derecho de la Unión Europea, la normativa de residuos -concretamente las Directivas 2008/98/CE sobre los residuos y 2012/19/UE sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos-, trata de una forma indirecta la obsolescencia programada, en el sentido de promover la puesta en el mercado de productos durables y reparables.

El derecho interno francés, en cambio, ha ido más allá y ha impulsado normativamente la promoción del consumo de bienes durables y reparables y la lucha contra la obsolescencia programada de una forma explícita, al entender que ello permitirá no sólo reducir la extracción de recursos naturales y la producción de residuos, sino también desarrollar el sector de la reparación y relocalizar en Francia la riqueza y la creación de empleo.

Efectivamente, la Ley 2014-344 de 17 de marzo de 2014 (Ley Hamon) relativa al consumo y también el proyecto de Ley relativo a la transición energética para el crecimiento verde, adoptado el 14 de octubre de 2014 por la Asamblea Nacional, establecen toda una serie de medidas que se inscriben expresamente en la voluntad de transformación de los modos de producción y consumo hacia un modelo más sostenible.

22.1.15

Hacer ver a la sociedad que necesitamos un modelo económico diferente, que no esté basado en el consumo y en la insolidaridad

CAMBIAR EL ACTUAL PARADIGMA ECONÓMICO: La obsolescencia programada

Benito Muros, un hombre controvertido, un hombre que no quiere hablar de política pero al que la política le acaba abduciendo, un hombre que tiene una idea y lleva años luchando por ella: fabricar, a modo de símbolo, una bombilla que pueda alumbrar 80 ó 100 años y que sirva de faro para todos aquellos que no creen ni en la manera ni en el modelo actual de hacer las cosas; para todos aquellos que creen que otro mundo es posible pero que hay que unirse y ponerse en marcha. Alguien dijo una vez “Todo largo camino empieza con un primer paso”.

No quiero hablar de política” nos dice claramente Benito Muros, pero su discurso es abiertamente político. Político en el sentido etimológico de la palabra, ya que se refiere a la implicación de las personas en la “polis”, es decir, en los asuntos públicos o en todo aquello que concierne a la ciudadanía tanto en el ámbito individual como colectivo.

“No me gustan las etiquetas. No soy ni anticapitalista ni nada por el estilo, ni de izquierdas ni de derechas. Yo soy muy... ¿cómo diría?... del sentido común. Y el sentido común nos dice que no podemos seguir como hasta ahora, consumiendo todas las materias primas, tirándolas a la basura a propósito para generar un crecimiento permanente de forma artificial para que la riqueza se concentre cada vez en menos manos.”

Dogma Cero: Menos mal que no quiere usted hablar de política…
Benito Muro: No, no, es que es pura lógica. Me parece absurdo que el 92% de la población que sufre todos estos desmanes esté a expensas de las decisiones del otro 8% que lo domina. Creo que somos bobos si lo aceptamos, aunque, de hecho, lo estamos aceptando.

DC: ¿La gente vive en un engaño?
BM: ¡Claro! Es eso. Y no es que yo vaya en contra de nada ni de nadie, simplemente con lo que yo hago quiero demostrar que las cosas se podrían y se deberían hacer de otra manera. Nada más. Porque creo que si demuestras aquello que dices es más fácil que la gente lo entienda y se apunte a una idea. Y eso es lo que intento.