31.1.20

La experiencia de la vulnerabilidad es la que realmente une a los seres humanos

EL FUTURO DEL APOYO MUTUO
Contra la ciencia ficción neoliberal


La cultura neoliberal nos ha acostumbrado a un tipo de ciencia ficción conservadora, que solo prolonga el presente en un futuro distópico. La ciencia ficción de Ursula K. Le Guin, en cambio, explora otros mundos alternativos posibles, como el de la anarquía en Los desposeídos.

Es posible entender los productos de la cultura comercial como encarnaciones de diversas especies de delirios colectivos, es decir, como síntomas que expresan con exactitud, para quien sabe leerlos, cierto estado anímico de la sociedad, manifestando sus obsesiones, miedos y deseos más profundos. Desde este punto de vista, no tanto crítico sino clínico, resulta interesante tomar algunas producciones al azar que dibujan el arco completo de la dominación neoliberal. 

En busca del arca perdida de Spielberg, de 1981, es una especie de western imperialista que se desarrolla a escala planetaria, y expresa el momento de la utopía neoliberal triunfal y ascendente. Pero a diferencia de los héroes del western clásico, Indiana Jones es tan infinitamente superior a sus enemigos, tan sumamente inteligente, rápido, listo, guapo, fuerte, hábil, resistente y prácticamente inmortal que flota por encima de cualquier relación humana real: no es tanto un héroe dramático como un superhéroe.

30.1.20

Facilita que el público que se acerca pueda conocer iniciativas de varios campos

CENTROS COMERCIALES DEL CONSUMO CONSCIENTE
¿Te resultaría más fácil el consumo consciente si pudieses encontrar en un solo espacio la oferta de ropa, calzado, libros y otros productos y servicios de empresas comprometidas? Diversas experiencias y proyectos de economía social y solidaria lo hacen posible.

Imagínate entrando en un centro comercial en el que puedes cambiar el contrato de tu móvil a Somos Conexión, probar un Fairphone, o elegir entre diversas ofertas de ordenadores de segunda mano ‒recuperados por una iniciativa como Circula‒. O comprar champú a granel, que no encuentras en tu barrio. ¿Y si pudieses de paso tomarte una cerveza artesana o un café de comercio justo, y llevarte a casa un queso eco y de proximidad? ¿Y si los viernes pudieses acudir a ver conciertos, teatro, o una charla interesante, y luego quedarte a tomar unas tapas y echar unos bailes?

29.1.20

Aprender a cultivar un huerto o a fabricar pan, más importante que conocer a Marx

DIALÉCTICA DEL CÉNIT Y EL OCASO
El capitalismo ha alcanzado su cenit, ha traspasado el umbral a partir del cual las medidas para preservarlo aceleran su autodestrucción. Ya no puede presentarse como la única alternativa al caos; es el caos y lo será cada vez más. Durante los años sesenta y setenta del pasado siglo, un puñado de economistas disconformes y pioneros de la ecología social constataron la imposibilidad del crecimiento infinito con los recursos finitos del planeta, especialmente los energéticos, es decir, señalaron los límites externos del capitalismo.

La ciencia y la tecnología podrían ampliar esos límites, pero no suprimirlos, originando de paso nuevos problemas a un ritmo mucho mayor que aquél al que habían arreglado los viejos. Tal constatación negaba el elemento clave de la política estatal de posguerra, el desarrollismo, la idea de que el desarrollo económico bastaba para resolver la cuestión social, pero también negaba el eje sobre el que pivotaba el socialismo, la creencia en un futuro justo e igualitario gracias al desarrollo indefinido de las fuerzas productivas dirigidas por los representantes del proletariado.

28.1.20

Siempre recordando, por supuesto, “que la gente feliz no consume”.

SUMAK KAWSAY: CRECIMIENTO Y DECRECIMIENTO ECONÓMICO
Me llamo Octave y llevo ropa de APC. Soy publicista: esto es, contamino el universo. Soy el tío que os vende mierda. Que os hace soñar con esas cosas que nunca tendréis. Cuando, a fuerza de ahorrar, logréis comprar el coche de vuestros sueños, el que lancé en mi última campaña, yo ya habré conseguido que esté pasado de moda. Os llevo tres temporadas de ventaja, y siempre me las apaño para que os sintáis frustrados. En mi profesión, nadie desea vuestra felicidad, porque la gente feliz no consume. Vuestro sufrimiento estimula el comercio.”  (Beigbeder).

Naturalmente, estos tres conceptos o categorías no se pueden desarrollar en un solo artículo; por lo que únicamente verteremos ideas generales sobre dichos conceptos muy en boga en estos tiempos de crisis estructural del sistema capitalista: El Sumak Kawsay, el crecimiento económico y el decrecimiento económico. Tanto el primer concepto como el último tienen grandes similitudes. Pero el crecimiento económico –figura inventada por los países del centro- se contrapone al Sumak Kawsay y al decrecimiento económico.

24.1.20

Hay que reducir la jornada laboral para que esta sociedad pueda ser SOSTENIBLE

DOS ERRES URGENTES
RENTA BÁSICA Y REDUCCIÓN DE LA JORNADA LABORAL
Examinemos tres grandes problemas a los que nos enfrentamos los humanos y que están empeorando a nivel global:
  1. Falta de empleo: Esto conlleva pobreza y desigualdad social, lo que genera otros problemas (violencia, desestructuración, desahucios, crisis, migraciones…).
  2. Crisis ambiental: Cambio climático, contaminación, agotamiento o destrucción de recursos naturales… que agrava el problema anterior.
  3. Una población creciente y descontrolada (superpoblación) [1]: Esto agrava los dos problemas anteriores, además de aumentar el riesgo de pobreza y de migraciones masivas.
Hay, además, otros problemas muy urgentes e importantes [10], pero los tres citados están íntimamente relacionados y hay que afrontarlos de forma urgente. Así, nos planteamos estas preguntas:
  1. ¿Cómo vamos a generar empleo en un mundo con una población creciente, con migraciones masivas y con crisis ambiental?
  2. ¿Cómo vamos a reducir la pobreza y la desigualdad generando empleos en una sociedad cada vez más mecanizada, donde la mano de obra es cada vez menos necesaria y más abundante? (como ya dijo De Jouvenel [11]).

23.1.20

Es el momento de proyectar y debatir una buena vida en equilibrio con la naturaleza

SOLUCIONES SISTÉMICAS A CATÁSTROFES REALIMENTADAS

Todo se realimenta. La crisis energética, que no sale en las portadas de los periódicos ni está en los discursos políticos, pero va minando poco a poco la economía mundial, hace que este país (hoy) y aquel otro (mañana) entren en crisis.

La crisis económica trae consigo, inevitablemente, la crisis social. La gente se ve cada día en una situación más precaria y es presa fácil del miedo. Miedo de los pobres que temen por su sustento y miedo de los ricos, que quieren continuar con el business as usual de las ganancias crecientes en mercados cada día más inciertos. Miedo que muchas personas intentan conjurar votando a la ultraderecha, esos hombres fuertes que prometen traernos las buenas cosas de antes.

La ultraderecha es reaccionaria, mira hacia atrás: no es la mejor compañía a la hora de enfrentarse a los problemas del siglo XXI, tan diferente de siglos pasados. A los partidos políticos ultraconservadores no se les pasa por la cabeza invertir en ahorro, ni en energías alternativas ni mucho menos en un cambio de sistema económico.

22.1.20

La batalla que se dirime es si otra política podrá gobernar y domesticar a la economía

LA ECONOMÍA, SIEMPRE POLÍTICA
Uno de los efectos de la crisis que más desasosiego provoca es que casi todos los discursos políticos han sucumbido a la hegemonía que ha impuesto lo ‘económico’ sobre cualquier otro orden de la realidad. Economía que, además, se autopresenta como un campo meramente científico y técnico –tan así que el Gobierno puede entregarse ya directamente a los llamados ‘tecnócratas’–, una realidad objetiva y contundente cuyas leyes y determinaciones escapan a cualquier control extraeconómico y por supuesto a cualquier deseo social de cambio o utopía.

El más claro síntoma de esta generalizada crisis de ideas, no digamos ya de ideologías, es que incluso los críticos del neoliberalismo no van más allá de un neo o poskeynesianismo y una resistencia numantina en torno a los restos del Estado del bienestar en medio de la tormenta de recortes y ajustes dictada por los sacrosantos mercados. Desmoviliza y causa desaliento contemplar cómo las izquierdas más o menos clásicas y las derechas más o menos neoliberales coinciden en entonar el mismo mantra del crecimiento –aunque sus caminos para llegar a él difieran–, esa vieja promesa de que si desarrollamos más y más las fuerzas productivas... tendremos empleo y seremos felices.

20.1.20

El poder-hacer que los ciudadanos ceden vuelve a ellos en forma de coerción

DECRECIMIENTO Y PODER
La idea del decrecimiento toma forma especialmente en la década de los 70, especialmente en torno a posturas asociadas a la economía ecológica (Martínez Alier, 2009). A pesar de su juventud, el concepto  decrecimiento está siendo objeto de una notable generación de ideas, debates y controversias. El propio término de-crecer suscita tanta curiosidad como aversión, puesto que se encuentra situado en las antípodas del discurso hegemónico sobre la dinámica social, económica o política.

Desde un caldo de cultivo intelectual afín, el concepto toma forma originalmente asociado a una postura sensible con el destino del planeta como dimensión física y biológica, pero termina siendo complementado por la dimensión social. La esencia del concepto en el imaginario colectivo viene a ser, poco más o menos: es necesario ejercer contención sobre los comportamientos de consumo y modificar los objetivos y procesos de producción, de tal forma que el efecto destructor sobre el medioambiente sea cada vez menor. Este modo de asentar la propuesta del decrecimiento en el imaginario colectivo es contraproducente, puesto que la contención es psicológicamente desagradable.

17.1.20

Ens preocupa la capacitat de manipular opinions i fomentar posicionaments polítics

LES EINES LLIURES I L’ECONOMIA SOLIDÀRIA

En la darrera edició del informe del Mercat Social Català posàvem de manifest que un dels reptes per a les economies transformadores és el d’incorporar la lluita contra el capitalisme digital.

Ens trobem en un context en què les grans companyies capitalistes han incorporat la generació de valor a partir de l’extracció i processament de les dades personals obtingudes en les esferes digitals. L’economia especulativa és capaç de crear valor a través de conceptes com els nostres hàbits i hores de connexió, preferències de continguts o inclinacions polítiques. 

Els representants d’aquest capitalisme extractiu de dades son precisament les marques d’eines digitals que moltes nosaltres fem servir en els nostres projectes: Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft… (les anomenades GAFAM).

16.1.20

Se detecta que cada vez son más los consumidores que optan por comprar a granel.


DISTRIBUCIÓN DE ALIMENTOS Y GENERACIÓN DE RESIDUOS
Las grandes plataformas comerciales, como supermercados y hipermercados, son una de las principales responsables de generar residuos y del derroche alimentario. Para abandonar el modelo de usar y tirar envases y alcanzar el residuo cero en la distribución de alimentos queda un gran camino por recorrer. Éstas son algunas propuestas.
Para todas las que trabajamos a favor del residuo cero, este último año está siendo completamente apasionante. Durante estos últimos meses hemos visto como desde Europa se da un paso firme hacia la reducción de residuos plásticos con la Estrategia europea del plástico o la inminente aprobación de la Directiva europea de plásticos desechables. A escala del Estado español (y con una dilatación completamente injustificada) por fin ha entrado en vigor el Real Decreto sobre consumo de bolsas de plástico y, recientemente, el Parlamento de las Islas Baleares ha aprobado la que puede considerarse la ley más avanzada a escala internacional en reducción de residuos y responsabilidad ampliada del productor.
Son muchos los que se preguntan por qué se están produciendo todos estos cambios y con esta velocidad. Por supuesto, no podemos hablar de una única razón, la realidad es siempre compleja. Seguramente el cierre de frontera en China a determinados plásticos de baja calidad ha tenido un efecto acelerador en los despachos de Bruselas, pero también es cierto que nunca había habido tantas evidencias y se ha visualizado y denunciado tanto la insostenibilidad del modelo productivo y de consumo, especialmente en lo que se refiere a la proliferación de envases y productos de plásticos desechables.