Desde
la irrupción de la crisis financiera han ido surgiendo proyectos y
formas de organización colectiva, que siendo cada vez más firmes,
permiten avanzar en el objetivo de liberarnos de la banca.
Hace
algunos años, en una
acción de
Ecologistas en Acción usamos el lema #LiberémosnosdelaBanca. Ya ha
llovido desde entonces, pero ha sido una lluvia fertilizante que ha
permitido que hayan ido surgiendo proyectos cada vez más firmes que
permiten que ese lema sea progresivamente más factible. En todo
caso, hay una premisa de partida, y es pensar que liberarse de algo
tan gordo como la banca, del sector financiero capitalista en
general, hay que afrontarlo en términos de proceso y de transición,
no de todo o nada.
El
poder fundamental de la banca proviene de su capacidad de crear
dinero a través de otorgar créditos. Esto lo hace en colaboración
con los bancos centrales. No voy a explicar ahora cómo funciona este
proceso (aquí hay
una explicación sencilla y aquí una
bastante más completa), pero el que se pueda generar más o menos
dinero por este procedimiento depende de:











