EL SIMULACRO DE LA PERFECCIÓN
Un ogro y su mascota contra el simulacro de la perfección
Shrek usó las cadenas y grilletes de Disney para liberar la
animación mainstream, recurrió a lo conocido para revolucionar la narrativa y
status quo de del siglo pasado; mostrándonos que podemos ser feos (y
auténticos) para siempre en un mundo que simula ser perfecto.
Hace 25 años el mundo nunca volvió a ser el mismo, un “verdadero” cambio sucedió en la animación occidental: DreamWorks nos mostró que las historias y personajes pueden construirse desde otros lugares, fuera del cliché, de lo rosa y predecible del mundo de Disney.









