EL MUNDO, UN ESCENARIO Y LA VIDA, UN SUEÑO
Shakespeare y Calderón frente al teatro del mundoUna de las imágenes más poderosas de la literatura occidental es la que presenta el mundo como un gran teatro donde los seres humanos interpretan roles efímeros. William Shakespeare lo expresó con maestría en Como gustéis: «Todo el mundo es un escenario, y todos los hombres y mujeres meros actores».
Casi cuatro décadas después, Calderón de la Barca, en La vida es sueño (1635), profundizó en una idea complementaria y aún más radical: la existencia humana es un sueño ilusorio del que solo despertamos con la muerte o con el desengaño.
Ambas obras, aunque pertenecientes a tradiciones culturales distintas (el Renacimiento inglés y el Barroco español), dialogan a través del antiguo tópico del teatro del mundo, enriquecido por la visión cristiana y existencial del Siglo de Oro.




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