RODEADOS DE SERES CONSCIENTES
SON BILLONES Y NO SON
HUMANOS
Los seres humanos tendemos a ser antropocéntricos. Es decir, a menudo nos consideramos la obra maestra de la evolución, a pesar de que, en términos de biomasa, somos insignificantes en comparación con las plantas y otros animales.
Por ejemplo, los científicos estiman que hay más de tres billones de árboles en la Tierra, una cifra que incluso eclipsa el número de estrellas de nuestra galaxia. Y si a eso le sumamos las poblaciones de las más de 380 000 especies vegetales restantes, el total resulta alucinante. No obstante, muchos de nosotros damos por sentado que somos los seres más inteligentes y conscientes de la Tierra.









