DURA LEX, SED LEX
Hay ideas que dejan de parecernos ideas y pasan a componer nuestro indiscutido paisaje, es decir, ideas que se convierten en creencias. Decía Ortega que las ideas las tenemos, mientras que en las creencias estamos, y que estas son «infraintelectuales».
Una de las más poderosas es la que
sostiene que «tenemos una vida», creencia que está detrás de no
pocas confusiones morales de nuestro tiempo, y así pues de algunas de las
posturas más beligerantes respecto a determinados dilemas.
Para desmontar una creencia, hay que empezar por des-naturalizarla; empiezo entonces diciendo que una cosa es que yo experimente mi vida como íntimamente propia (obvio) y otra muy distinta que esa intimidad equivalga a una propiedad disponible.









