¿QUIMERA O REALIDAD?
Hoy no vengo a hablar de política, el ruido de las redes sociales, los escándalos esquizofrénicos llenos de delirios y fantasías ideológicas para enfermos mentales. Tampoco para criticar a quien actúa desde su misma ignorancia.
El que hace el mal, aunque lo sepa en no pocas ocasiones, actúa desde el desconocimiento de las normas más básicas hasta las más elevadas que se aplican a todo ser humano, sea quien sea y de manera completamente democrática.
Hoy no vengo a hablaros de teatro, de montajes mal hechos, de guiones ilógicos y sin una finalidad que no sea la locura de quien desea saber cuál será el próximo acto, dado que cuando se abre el telón, la obra está pensada para nunca acabar.









