LA GEOGRAFÍA DE LA CONVIVENCIA
Bares, hospitales
y todo lo que sucede entre medias
Una amiga me reenvía una newsletter sin añadir apenas contexto. No me explica qué espera que piense, ni subraya una frase, ni acompaña el gesto con una larga recomendación; simplemente me la hace llegar. Podría parecer algo menor, una acción de pocos segundos condenada a desaparecer bajo la siguiente notificación, pero hay en ella una forma discreta de atención que quizá hemos aprendido a valorar demasiado poco: pensar en alguien mientras leemos, reconocer en unas ideas la huella de sus preguntas, detenernos y decidir que merece la pena compartirlas. El otro sigue existiendo cuando no está delante. Su voz deja sedimento. La conversación, de algún modo, continúa trabajando a distancia.
La newsletter era de Andreu Peiró y giraba alrededor de un artículo titulado España contra todo pronóstico. El punto de partida tenía la eficacia provocadora de los buenos anzuelos: en España hay más bares que camas de hospital.









