8.6.26

                       OTROS MUNDOS                       

Te rodean seres visibles que viven en tu mismo barrio,
pueblo, ciudad, país, continente, planeta,
pero que no comparten tu mismo mundo.
Habitantes de dimensiones paralelas que respiran tu mismo aire,
pero cuyas mentes y almas responden a otro centro de gravedad.
Otros planos morales, intelectuales, espirituales.

Es como si convivieran muchos universos en una misma calle,
como si el multiverso no fuera una teoría, sino una realidad literal.
Crees conversar con un semejante, pero no es así;
las leyes internas de su mundo no son las tuyas.
Lo que para ti es una herida, para él es entretenimiento.
Lo que tú sientes como verdad, para él es una ficción.

Lo que para ti es sagrado, para él es folclore.
Lo que en ti despierta asombro, enfado, vergüenza, culpa, tristeza,
a él le deja indiferente.
Lo que tú consideras signo y testimonio, para él es azar y bullicio.
Donde tú encuentras silencio o compañía, él solo ve ruido y obstáculo.
Lo que en ti es plegaria, en él resuena como eco vacío.
Lo que tú sufres como pérdida, él lo celebra como lucro.

Lo que tú percibes (o padeces) como injusticia, él lo disfruta como privilegio.
Lo que tú entiendes como vínculo, él lo mide como rendimiento.
Lo que tú escuchas como súplica, él lo traduce en oportunidad.
Lo que tú vives como misterio, él lo reduce a mercancía.
Lo que tú das como cuidado, él lo toma como recurso.

Y si no sabes reconocer esta fractura entre dimensiones,
terminas hablando la lengua de ese abismo,
esperando sentido donde solo hay repetición vacía,
presencia donde solo hay simulacro,
diálogo donde solo hay propaganda,
luz donde solo hay pantallas.

No puedes hablar de la forma del mundo con quien cree
que la Tierra es plana o la termodinámica un mito.
No puedes invocar la complejidad de las relaciones
con quien lo reduce todo a una consigna.
Ese encuentro es un accidente, una colisión,
una imposibilidad, una grieta entre dos realidades.

Una siente y presiente, la otra calcula y maniobra.
Una habita, la otra invade.
Una se entrega al misterio, la otra lo explota.
Una respira, la otra consume.
Una agradece, la otra exige.

Hay quienes caminan tranquilos entre ruinas porque las ruinas no son las suyas,
quienes observan el derrumbe desde balcones seguros y lo llaman perspectiva,
quienes ignoran o justifican el sufrimiento ajeno con cínicas coartadas,
quienes festejan mientras otros lloran,
quienes cuestionan a la víctima pero jamás al agresor,
quienes confunden control con amor, y obediencia con virtud,
quienes admiran la fuerza mientras no venga de una mujer,
quienes preguntan qué llevaba ella puesto, no qué le hicieron.

Y lo hacen sin parpadear siquiera, sin sentir contradicción alguna.
No es que sean crueles (que lo son); es que no habitan tu universo.
Viven en un plano donde la empatía es prescindible,
donde todo mal es ‘mal menor’, o ‘mal necesario’, o ‘daño colateral’,
donde la ética es una costumbre anticuada.

Te sientes indignada, perturbada, incluso herida por lo que ves,
lo que lees, lo que escuchas; lo que otros celebran como lógico,
a ti te parece aberrante, monstruoso, una pesadilla.
(Y también tú les pareces demente en su universo cerrado,
también tú eres el otro lado de su espejo)

Hay universos donde la mentira es el lenguaje oficial,
donde la violencia es virtud, la desigualdad la norma y la traición estrategia.
Hay mundos donde se negocian cuerpos como si fueran contratos,
donde el amor y la vida se ofrecen en secreto como productos.
Y quien instaura o tan solo acepta esas condiciones
ya ha cruzado un umbral.

Lo ves en los discursos, en las modas, en los algoritmos,
en la normalización de lo estremecedor.
Y lo que sientes no es orgullo, no es juicio; es autoprotección.
Porque nadie va a proteger el decoro de tu conciencia por ti,
nadie va a defender tus valores si tú misma los entregas.

Ojalá existieran en otro espectro, más allá del sonido y la luz,
para que pudieran hablar sin que tú oyeras nada,
para que pudieran actuar sin que su sombra tocara tu mundo.
Pero no es así. Y por eso, debes construir barreras sutiles,
fronteras invisibles en el alma, límites internos.
Debes aprender a decir: fuera de aquí, eso no es de mi mundo.

Porque no todas las voces merecen tu pensamiento ni tu tiempo.
No todas las ideas merecen la dignidad de un debate.
Un espíritu lúcido se degrada si discute con un fanático;
es como arrojar semillas a un campo de sal.
Hay almas que se arrastran en planos inferiores,
intentando seducirte y llevarte hasta allí con ellas.

Y si no sabes resistir, terminas atrapada sin saber cómo,
pensando como ellos, hablando como ellos.
Cada vez que alguien te invita a actuar contra tu propia claridad,
te está abriendo un portal disfrazado de conversación.
Y si entras, puede que ya no recuerdes cómo volver.

El contacto con ciertos mundos no es intercambio, es desgaste,
y no se trata de ganar discusiones, sino de no extraviarse en ellas.
Así que cuando alguien te invite a un festín de máscaras,
donde lo grotesco es celebrado y lo humano despreciado,
pregúntate si ese lugar existe en tu universo.
Y si no es así, no cruces ese portal y solo date la vuelta.

Jesús Olmo

https://www.15-15-15.org/webzine/2026/06/06/otros-mundos/  

5.6.26

Y lo más injusto de todo es la impotencia de no poder hacer absolutamente nada

A VECES LAS COSAS SON TERRIBLES Y PUNTO

Y no podemos hacer nada más que aceptarlo.

El otro día una persona muy cercana me contó que había recibido un diagnóstico terrible. Tanto que hasta me da miedo escribirlo, como si ponerlo en palabras lo hiciera un poco más verdad. Como si mientras no esté escrito pudiera seguir siendo algo que le pasa a otra gente, en otra vida, en otra historia que no tiene nada que ver conmigo.

Son esas noticias que nunca piensas que van a llegar porque hay personas en tu vida que funcionan como pilares. Inamovibles. Personas que están ahí con una solidez que das por hecha, que no cuestionas, que forman parte de tu vida de una manera tan sólida que no te planteas que eso pueda cambiar.

4.6.26

¿No es cierto que uno se siente más libre cuantas menos ataduras tiene?

QUE DESCANSES                                      

El desapego puede entenderse como la paz que surge de hacer el bien, y hace el bien quién hace lo que puede (porque, quien hace lo que puede, no está obligado a más). Quién no hace lo que puede se desapodera. Hace mal (obra mal) y, lógicamente, se siente mal.

Pongamos por caso que quieres reparar un agravio y el agraviado, resabiado, no lo consiente; que pides perdón y no te quieren perdonar, o que ayudas a quién no se deja. Jesús aconsejaba, en todos esos casos “sacudir el polvo de las sandalias y abandonar el lugar”, que era como decir “No insistas, déjalo ya, corta tu lazo emocional con esa persona ingrata, despréndete de la negatividad que haya podido trasmitirte y sigue tu camino en paz”.

3.6.26

No olvidar que ser disfrutones es una herramienta radical para construir nuestro mundo

JUGAR EN SERIO                                      

Cuando la patinadora Alysa Liu se deslizaba sobre el hielo de Milano Cortina en los Juegos Olímpicos a principios de este año, ocurrió algo inesperado en la conversación digital. Durante unos minutos, dijimos adiós a la ironía clásica de internet y nos entregamos a algo: la alegría sin filtros, sin poses. 

Ha pasado el tiempo, pero todavía lo recordamos: esas mismas redes donde el idioma oficial suele estar marcado por el sarcasmo y la distancia emocional se llenaron de comentarios sobre la ilusión que despertaba ver a la campeona olímpica compitiendo. Como si, de repente, el mundo hubiese entendido que todavía es posible pasárselo bien sin más.

2.6.26

Animar a la gente a acercarse a la religión, sugerir que es mejor empezar por algún sitio

UNA BÚSQUEDA  INTELIGENTE             

Desde hace años vengo leyendo con admiración los artículos de Ross Douthat en el New York Times. Se trata de un escritor y analista político, nacido en San Francisco en 1979 y graduado en Harvard. Se convirtió al catolicismo a los diecisiete años, tras una infancia en la que su familia pasó por la tradición episcopaliana y varias congregaciones evangélicas y pentecostales. 

Desde el pasado año mantiene un podcast semanal bajo el título «Interesting Times» donde ha hecho largas entrevistas a personas relevantes de la cultura estadounidense desde el vicepresidente Vance hasta el director de la NASA, pasando por expertos en política, sociología de la religión, informática, etc. Las entrevistas se transcriben en la web del periódico y provocan a menudo interesantes comentarios. 

1.6.26

Consciencia de lo mucho que debemos a las demás y la necesidad de comunicarlo

LAS GRATITUDES                                               

Estar agradecido es un sentimiento parecido a la conciencia, un deber de gratitud. No tiene nada que ver con el acto rutinario de dar las gracias: mil veces lo hacemos a diario y mil veces no significa apenas nada. La gratitud es compleja y es incómoda, sobre todo cuando uno, o una en ese caso, no puede hacerse cargo de esa deuda. 

La protagonista de esta novela de la francesa  Delphine de Vigan tiene una deuda de gratitud, pero no tiene tiempo y apenas está en condiciones: se encuentra en una residencia y va perdiendo la capacidad de comunicación.

Por suerte, cuenta con una cadena de gratitudes engrasada y consigue que dos personas de su entorno se hagan cargo de ella y de su particular deuda de gratitud. De ese engranaje trata la novela Las gratitudes, que las nuevas generaciones y las redes sociales han vuelto a traer a la actualidad. 

29.5.26

La filosofía es el modo de pensar y vivir, y de cómo encontrarle sentido a la vida

NO SEREMOS FELICES SIN BUENAS ACCIONES

Y, eso, irónicamente, nos lo enseña la muerte

Cuando la filosofía se cruza con el valor sentimental de recibir una carta, lo pensado y lo escrito pueden acompañarnos durante toda la vida. Es lo que debió creer Enrique Bonete, catedrático de Ética de la Universidad de Salamanca, cuando recibió el primer correo de una antigua alumna de sus clases de ética de la muerte, diagnosticada con cáncer. 

Se pasaron dos años escribiéndose y, de aquel intercambio nació una amistad atravesada por dudas, preguntas y conversaciones sobre nuestro paso por la vida y la inevitable presencia de la muerte. Diálogos sobre cómo vivir y morir  recoge, a través de esos correos electrónicos, la vigencia de una tradición filosófica capaz de iluminar incluso los territorios más difíciles. Una lectura que reivindica una forma de esperanza lúcida, capaz de mirar de frente la complejidad de nuestro final. 

28.5.26

Con la cultura de consumo, cargados de deseo, solo atentamos contra nuestra felicidad

HAY VIDA AFUERA DE LA ECONOMÍA

El 3 de mayo de 2014 moría en Chicago, a los 83 años, el economista Gary Becker, ganador en 1992 del Premio Nobel en su especialidad. Al estudiar el comportamiento humano desde la óptica económica Becker había llegado a la conclusión de que toda experiencia y todo vínculo pueden entenderse como una transacción. 

Todas las personas, según sostenía, orientan sus conductas y decisiones en términos de ganancias y pérdidas, de beneficios y perjuicios, especialmente materiales, y por lo tanto cualquier humano, independientemente de su edad, su condición económica, su posición social, su acervo cultural, su profesión o actividad, su sexo o género, su nacionalidad, su etnia, su religión, es posible de ser estudiado por la economía. Y se convertiría así en lo que algunos consideran como el más alto grado evolutivo alcanzado hasta hoy, el homo economicus.

27.5.26

Unas instrucciones para vivir una vida: Presta atención. Asómbrate. Cuéntalo.

VALORA TU ATENCIÓN                          

Como psicóloga social, estoy acostumbrada a dirigirme a audiencias académicas y argumentar basándome en la evidencia. Esta vez fue diferente. Hablé con los graduados —miembros de la Generación Z— para ofrecerles consejos sobre cómo prosperar en un mundo tecnológico que plantea numerosos obstáculos para el florecimiento humano. 

Me basé en la asignatura que imparto llamada "Florecimiento". A lo largo de los doce años que llevo impartiendo este curso, mis alumnos y yo hemos descubierto técnicas para ser más inteligentes, emocionalmente más fuertes y más sociables. Estos son los cambios clave para aumentar las probabilidades de éxito en el amor y en el trabajo.

Y el éxito en el amor y en el trabajo es la fórmula mejor validada para el florecimiento. Quería compartir algunos de esos descubrimientos con toda la promoción. Y ahora quiero compartir esas técnicas e ideas con la comunidad de After Babel. Espero que les resulten interesantes.

26.5.26

La perfección es un imposible que nos limita y la autenticidad nos libera

EL SIMULACRO DE LA PERFECCIÓN

Un ogro y su mascota contra el simulacro de la perfección

Shrek usó las cadenas y grilletes de Disney para liberar la animación mainstream, recurrió a lo conocido para revolucionar la narrativa y status quo de del siglo pasado; mostrándonos que podemos ser feos (y auténticos) para siempre en un mundo que simula ser perfecto.

Hace 25 años el mundo nunca volvió a ser el mismo, un “verdadero” cambio sucedió en la animación occidental:  DreamWorks nos mostró que las historias y personajes pueden construirse desde otros lugares, fuera del cliché, de lo rosa y predecible del mundo de Disney.