EL COMPONENTE ESPIRITUAL
Lo que está
ocurriendo es la consecuencia de haber olvidado el componente espiritual que nos
conecta con lo trascendente
La locura parece haber encarnado en nuestras sociedades del
bienestar, acompañada de una violencia callejera y salvaje que hiela el alma de
los pacíficos. No es ninguna sorpresa. En 2022, en plena pandemia, y a
propósito de las múltiples revueltas en diferentes partes del mundo, por
diferentes causas, escribí:
Bienvenidos al caos. Nada que no estuviera previsto en el plan de la Agenda 2030, protocolo del NOM”. Decirlo cuando todo estaba moderadamente tranquilo y vivíamos en una burbuja de equilibrio inestable al que el Estado del bienestar nos había acostumbrado, sonaba más bien raro, provocando muecas, sonrisas y algún que otro descalificativo.









