SOBRE LA NATURALEZA HUMANA
Edward O. Wilson
partió de sus hallazgos en el estudio de la conducta de las hormigas, en el que
fue una autoridad mundial, para articular una fórmula integradora para todo el
conocimiento humano, a la que llamó la consiliencia. Aspiraba a hacer una
ambiciosa lectura que desentrañara el misterio de la naturaleza humana, no
exenta de mérito, entrelazando conocimientos provenientes de las ciencias
naturales, las ciencias sociales y la filosofía.
El profesor de Antropología y Ética Mariano Asla considera interesante el empeño sintetizador de Wilson, pero objeta su falta de rigor al incurrir en reduccionismos de carácter cientifista sobre la naturaleza humana y «cierta ingenuidad intelectual». El análisis de Mariano Asla es una nueva aportación a la serie de revisiones críticas de obras del pensamiento y la ciencia.








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