BELLAS DURMIENTES
Por qué las ideas
transformadoras permanecen latentes y cómo despiertan para cambiar el mundo.
Cada vez que alzas la vista al cielo nocturno, solo ves
señales ancestrales: para cuando un fotón llega a tu pupila, la estrella que lo
emitió puede haber muerto hace mucho tiempo. Lo maravilloso es que su luz puede
atravesar inmensos espacios y épocas para iluminar la oscuridad de hoy, para
proyectar asombro sobre este solitario planeta.
Una idea es una señal que puede viajar a través de inmensos espacios y tiempos antes de llegar al mundo. Las ideas transformadoras pueden caer, y a menudo caen, en saco roto ante los ojos cerrados de su época. Pero, una y otra vez, la historia nos brinda la grata certeza de que basta con una sola persona lo suficientemente despierta para recibir la señal, de modo que otros puedan verla, interpretarla y apreciar su singularidad, su significado, su belleza.









