QUE DESCANSES
El desapego puede entenderse como la paz que surge de hacer
el bien, y hace el bien quién hace lo que puede (porque, quien hace lo que
puede, no está obligado a más). Quién no hace lo que puede se desapodera. Hace
mal (obra mal) y, lógicamente, se siente mal.
Pongamos por caso que quieres reparar un agravio y el agraviado, resabiado, no lo consiente; que pides perdón y no te quieren perdonar, o que ayudas a quién no se deja. Jesús aconsejaba, en todos esos casos “sacudir el polvo de las sandalias y abandonar el lugar”, que era como decir “No insistas, déjalo ya, corta tu lazo emocional con esa persona ingrata, despréndete de la negatividad que haya podido trasmitirte y sigue tu camino en paz”.









