EXCUSAS PARA EXPOLIAR
Siempre hay excusas para continuar el expolio de lo natural. La Revolución Industrial inauguró una era de imperialismo ecológico que dependía de las fuerzas del subsuelo (la expansión industrial e imperial de ciertos países depende de la apropiación de recursos y sumideros de otros). Hace unos años, la digitalización dominaba el argumentario. Conocimos los conflictos del coltán y se miró hacia otro lado.
Luego nos intentaron vender que la transición ecológica necesitaba arrasar territorios: unos para extraer tierras raras (minería) y otros para instalar las renovables. Ahora son la IA, los centros de datos y las macrogranjas. La primera ha disparado el número, tamaño y consumo de los segundos y, si algo destaca, es la opacidad para impedir evaluar su verdadero impacto en la vida de las personas y en los ecosistemas.









