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3.8.26

Revelan lo que de verdad importa, lo que estaba podrido y lo que merecía salvaguardar

SE AVECINAN TIEMPOS DUROS Y NECESARIOS

En un vídeo que circula ampliamente estos días, el Dr. Luis Miguel de Benito vuelve a demostrar por qué tantas personas lo escuchan con atención. Su reflexión, breve pero cargada de profundidad, se resume en una frase que ya se ha convertido en título: «Se acercan cosas muy interesantes, terribles, sí, pero necesarias…».

No es una frase lanzada al aire. La trayectoria de este médico, filósofo y crítico lúcido de la medicina contemporánea, brinda palabras que rara vez son gratuitas. El doctor de Benito lleva años advirtiendo de una realidad que muchos prefieren no mirar de frente: una sociedad anestesiada por el miedo, la desinformación y la pérdida de sentido, donde la salud se ha convertido en negocio y el ciudadano en consumidor pasivo.

8.7.26

Imaginar el futuro hacia el que queremos ir, Si no hay luz al final del túnel nos perdemos

EN LA ANTESALA DE ALGO MEJOR   

Odile Rodríguez de la Fuente (1973) es la mujer con más hermanos y hermanas del mundo. Miles de niños y niñas, de varias generaciones, que no fallaron a una sola cita con El hombre y la tierra para escuchar, de la mano de su padre, todo lo que la naturaleza tenía que contarles. 

El legado que dejó Félix Rodríguez de la Fuente es inmenso: cambió nuestra forma de mirar el monte, los paisajes y esa vida salvaje que, hasta entonces, muchos solo habían aprendido a temer o a dominar. Hasta tal punto que incluso los que vinimos después somos capaces de sentir todavía su llamada.

Empiezo por el final de esta conversación, Odile. Mi última pregunta era sobre el futuro, cómo hacemos para que ese futuro que anhelamos suceda. ¿Cómo lo ves tú?

4.5.26

El peor daño no viene del sufrimiento sino de la creencia que no podemos hacer nada

LA INDEFENSIÓN APRENDIDA      

La teoría de Martin Seligman que explica por qué dejamos de luchar

La indefensión aprendida es uno de los conceptos más influyentes de la psicología moderna. Desarrollado por el psicólogo estadounidense Martin Seligman a finales de los años 60, este fenómeno describe cómo las personas (o animales) que experimentan repetidamente situaciones aversivas o dolorosas sobre las que no tienen control terminan por rendirse y dejar de actuar, incluso cuando más tarde surge una oportunidad real de escapar o mejorar su situación.

Esta teoría no solo ayuda a entender la depresión, sino que también arroja luz sobre fenómenos sociales como la pasividad colectiva ante crisis prolongadas, la resignación ante problemas estructurales o la dificultad para movilizarse ante injusticias.

27.3.26

Rechazar la resignación y el conformismo. El futuro no está escrito, ni está determinado

VER LIBRO

ANATOMÍA DE LA ESPERANZA               

El autor se sirve de Tomás de Aquino para definir la esperanza como «una tensión del alma que nace de un deseo del corazón y de un discernimiento intelectual que vislumbra posibilidades de éxito». Es un combate que se entabla en cada persona, entre dos voces: una clama «¡No hay nada que hacer!» y otra, «¡todo es posible!». La esperanza no es una evidencia sino «una apuesta» que se puede ganar o perder; así que «no hay esperanza sin miedo ni miedo sin esperanza», como decía Spinoza.

Su objeto es el bien y obtenerlo requiere cierto esfuerzo, es decir la esperanza no consiste en quedarse cruzado de brazos aguardando que llegue. Todos la necesitamos —creyentes y no creyentes—, pues se trata de «un valor transversal que no es patrimonio único de la esfera religiosa, sino también del humanismo laico».

13.2.26

La esperanza es la capacidad de esforzarnos por algo simplemente porque es bueno

 EL ESPÍRITU DE LA ESPERANZA            

En su último libro, El espíritu de la esperanza el ensayista Byung-Chul Han se ocupa de la esperanza. Toda una novedad para quienes han seguido su trayectoria, compuesta por títulos que definen y analizan todos los males del presente. Como se lee en la contraportada de la obra: «Tras sus famosos ensayos de crítica negativa del régimen neoliberal, en esta nueva y novedosa obra el célebre filósofo Byung-Chul Han emprende no ya un viraje, sino una verdadera superación hacia una alentadora visión del hombre». Porque hablar de esperanza es hablar de sentido, de horizonte de sentido, de salir de un yo encapsulado a un nosotros compartido; es hablar de futuro.

Una frase de Gabriel Marcel concentra las tesis que expone Han a lo largo de la obra: «Pensando en nosotros, he puesto mis esperanzas en ti». La retoma en distintos puntos del libro, entreverando la narración con intervenciones y cameos de otros pensadores como Erich Fromm, Hannah Arendt, el inevitable (al hablar de esperanza) Spinoza…

11.2.26

La crisis de natalidad es una alarma silenciosa que nos dice que falta futuro habitable

 ¿QUIÉN SE ATREVE A TRAER VIDA? 

HIJOS DE LOS HOMBRES: Espejo moral de una época fatigada y sin red

Hay películas que no se limitan a contar una historia: te colocan delante un espejo y te obligan a mirar lo que preferirías no ver. Hijos de los hombres   hace eso con una potencia peculiar. No va solo de un mundo sin infancia, sino que va de algo más incómodo: de una civilización que, al dejar de imaginar un futuro, se vuelve administradora del miedo. Un mundo que sigue funcionando —hay pantallas, burocracias, transportes, propaganda— pero ya no sabe para qué. La vida continúa, sí, pero sin promesa y cuando la promesa desaparece, lo humano se encoge.

La escena del nacimiento (y todo lo que sucede alrededor de ese hecho imposible) es todo un golpe emocional. Lo es, pero su fuerza no es sentimental: es antropológica. En mitad del ruido, del control, de la violencia y de la desconfianza, el bebé irrumpe como un acontecimiento que desarma el guion del mundo. Durante unos segundos, la guerra se suspende. Las armas bajan. La mirada cambia, como si el cuerpo recordara, antes que la mente, que una vida nueva no es un dato: es un sentido.

17.12.25

Mentre el món sigui món tornarà el gran miracle i entre cendres i pols brotarà l’esperança

 

                    TEMPS DE NADAL                    

Torna el temps de Nadal
a la llar i al paisatge…
Un cop més, com cada any,
torna el temps del miracle.
 
La tenebra és claror,
la tristesa, pregària,
el silenci, cançó
i és triomf l’esclavatge.
 

20.8.25

No hay otra lucha que merezca más la pena, ninguna otra causa que sea más justa

EN EL CORAZÓN DEL BOSQUE   

Un relato ecotópico escrito por casualidad

Tras la lectura de esta novela, hay quien podría pensar que su autora, Jean Hegland, es una ambientalista y que ya en 1996 tenía claro el rumbo de la humanidad. Sin embargo, ella misma reconoce que su intención no era hablar sobre el colapso de la civilización industrial sino presentar una narración sobre la esperanza. Sea como sea, cualquier relato ecotópico es bienvenido si nos ayuda a imaginar ecotopías. Pero empecemos por el principio.

Intentando definir las ecotopías

Ecologistas en Acción, en su artículo «Imagina que mañana… El valor de las ecotopías«, las describía como futuros deseables, futuros que nos den esperanza, horizontes que nos hagan caminar hacia mundos más justos, respetuosos y comunitarios.

18.9.24

Muchos pensarán que todo eso no es suficiente para revertir la inercia y los estragos

SALIR DEL CAPITALISMO                   

¿Es realmente posible salir del capitalismo? Se ha vuelto trillado señalar que es más fácil imaginar la destrucción de la humanidad que salir del sistema capitalista. En la post-modernidad los grandes relatos que antes nos daban paz y norte, como el socialismo o el cristianismo, han muerto, pareciera que ya no es posible ideológicamente construir una meta alternativa. 

No solo nos enfrentamos ante el colapso climático, sino también de ideas. A mi alrededor encuentro personas incrédulas, nihilistas, incluso en los movimientos sociales. He querido escribir este homenaje a Iván Illich (1926-2002) para los “no convertidos”, para los críticos radicales de las alternativas, para aquellos que aseguran que hemos llegado “al final de la historia” y que “no hay alternativas”.

Conocer a Iván Illich significa volver a la esperanza. En mi caso particular, mi síntesis consiste en si aceptar que la inercia de la modernidad capitalista es brutal, difícil de detener, a veces lo experimento imposible, sin embargo, volver a Iván, me centra y me permite ser consciente

17.1.23

Relatos de redención que iluminan un paisaje oscuro, faros de esperanza en este mundo

ISLAS DEL ABANDONO                           

EL DILUVIO Y EL DESIERTO

En los terrenos irradiados de Chernóbil ha resurgido una variedad de vida silvestre que no se había visto en mucho tiempo. También en la zona desmilitarizada de Corea del Norte.

En Islas del abandono: la vida en los paisajes posthumanos  Cal Flyn visita los lugares más sombríos y desolados de la Tierra para comprobar cómo la naturaleza ha llenado su hueco: un canto al optimismo de la regeneración medioambiental. 

«Yo te conocí en el desierto, en tierra seca» En el desierto, el miedo debe transformarse en fe. Y es a la fe, en última instancia, a lo que se reduce el ecologismo. 

11.1.22

Desarrollaremos una nueva economía que trate a las personas y al planeta con respeto

¿CÓMO SALIMOS DE ESTE LÍO?

CON LA POLÍTICA DE LA PERTENENCIA

Nos han metido en la cabeza que somos malos por naturaleza ¿Hay esperanza de un mundo mejor? Sí, pero tenemos que unirnos para contar una historia nueva y más amable que explique quiénes somos y cómo debemos vivir

¿Es razonable esperar un mundo mejor? Si estudiamos la crueldad y la indiferencia de los gobiernos, el desorden de los partidos de la oposición, el deslizamiento aparentemente inexorable hacia el colapso climático, la renovada amenaza de guerra nuclear, la respuesta parece ser no. Nuestros problemas parecen insolubles, nuestros líderes peligrosos, mientras los votantes están acobardados y desconcertados. La desesperación parece la única respuesta racional. Pero en los últimos dos años me han llamado la atención cuatro observaciones. Lo que revelan es que el fracaso político es, en esencia, un fracaso de la imaginación. Me sugieren que lo irracional es la desesperación, no la esperanza. Creo que iluminan el camino hacia un mundo mejor.

15.11.21

Lo devastador es la creencia que ningún otro sistema socioeconómico es concebible

UTOPÍA, NOSTALGIA Y ESPERANZA

“Los supervivientes del siglo XX sentimos nostalgia de una época en la que no éramos nostálgicos. Pero parece ser que no hay vuelta atrás.” Así finaliza Svetlana Bou su libro El futuro de la nostalgia, con un diagnóstico que merecería ser un graffiti en las paredes del barrio. La nostalgia parece haber sustituido a la esperanza como emoción política proactiva. Las utopías fueron expresión literaria de este afecto por la posibilidad de un futuro, de otro mundo posible. Las distopías, formas oscuras de utopía que resaltan en negro las tendencias visibles en el presente, no niegan la esperanza, más bien la dejan a un lado en favor de la ansiedad e incluso la ira como emociones movilizadoras.

La nostalgia es otra cosa. Se ha extendido en nuestra cultura como un estado de ánimo que modula todas las expectativas de vida y futuro. Afirma también la autora rusa que esta nueva hegemonía de la nostalgia tiene algo que ver con transformaciones en experiencia contemporánea del espacio y el tiempo: si para Kant el espacio era público y el tiempo privado, en la sociedad actual el espacio se privatiza y el tiempo abandona la esfera de lo íntimo para convertirse en tiempo público, sea de trabajo, sea de exposición de la propia vida en los medios de comunicación y redes (recordemos que el espacio es el orden de lo simultáneo, mientras que el tiempo es el orden de lo sucesivo, es decir, de eventos y acciones).

4.3.21

¿Alguien se va a molestar en levantarse y simplemente probar a empujarla… ?

¿Y SI LA PUERTA ESTÁ ABIERTA?

Una de las partes más enigmáticas de la película V de Vendetta es aquella en la cual la joven Evey es torturada y encerrada durante días, sin más comunicación que las cartas que intercambia con un desconocido por un agujero en el muro de su celda. Cuando ella, ya sin esperanza de salir con vida de aquella prisión, pregunta sobre ello al desconocido, éste le responde: sal cuando quieras, la puerta está abierta, ha estado siempre abierta. Evey se acerca a la puerta, la empuja, y, simplemente, sale por su propio pie.

En estos extraños meses de pandemia, todas las distopías de la literatura parecen cobrar vida y a mí me llega con frecuencia a la cabeza esta escena de V de Vendetta. ¿Y si este interminable encierro del Covid-19 que nos está haciendo tocar todos los límites de nuestra resistencia colectiva fuera como la prisión de Evey: una celda con una puerta que nunca ha estado cerrada?

19.12.20

Defender la alegría, defenderla del escándalo, la rutina, la miseria y los miserables

LA ESPERANZA RIDÍCULA

No sé a usted, pero a mí, cuando un año, anciano y malherido, está a punto de entregar el petate, el cuerpo me pide echar cuentas de lo sucedido, para tratar de avistar por donde asomará el siguiente. Iba a hacerlo, pero me detuvo un pinchazo en el estómago, la conciencia de la crueldad que me disponía a cometer. Este año de ruina, ignominia y muerte va a terminar en una orgía de soledad; francamente, no me apunto a añadir ni una gota más a nuestra rebosante copa de amargura. He dedicado, en cambio, semanas a reunir razones para la esperanza, que ahora me gustaría compartir con usted.

La primera de ellas, tal vez la más increíble de todas, es que todo cenagal tiene un fondo. A la terrible prueba del virus, que ha zarandeado el mundo entero, nosotros hemos añadido el deleznable espectáculo de un parlamento en llamas que ha amontonado humillaciones. Se han traspasado tantas líneas rojas que hemos tenido que definir nuevos colores para las nuevas ocurrencias demenciales. Pero hasta eso tiene un límite, porque llega un momento en que ya no quedan memorias que ultrajar ni instituciones que puedan desprestigiarse.

15.4.20

Con pocas horas de electricidad que hay no hacemos nada y, además, sería muy caro

    HISTORIAS INCONTABLES
      Relatos para gente poco común que te harán pensar
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     DOS FUTUROS POSIBLES TRAS UNA PANDEMIA

     FUTURO UNO: Distopía en el año 2053
   —Mi padre me contó que mi abuelo murió en el año 2020 —aseguró aquella mujer de enjuto cuerpo.
—¿Por qué estás tan segura? —preguntó su hijo con la curiosidad de un preadolescente.
—Era una historia que a mi padre le gustaba contar. La historia del coronavirus. Yo era pequeña cuando pasó y no me acuerdo, pero según mi padre en China se contagiaron de un virus por comer animales salvajes. Era un virus muy contagioso y aunque su tasa de mortalidad no era elevada, murieron muchas personas. Mi abuelo se contagió y murió. Era una persona mayor. Tenía sesenta y tantos años, aunque en aquella época la gente vivía fácilmente hasta más de los ochenta años.
—¿Y ahora? ¿Cuántos años vivimos las personas? —inquirió clavando la mirada en su madre.
—Pues… no lo sé —contestó ella humildemente—, pero ahora es complicado llegar a los sesenta. Casi nadie los supera.

13.4.20

Si conseguimos sabotear su sistema de energía, podríamos acabar con esta situación


   HISTORIAS INCONTABLES
      Relatos para gente poco común que te harán pensar
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SON SUPERIORES, PERO NO EN TODO

—Abuelo, ¿en serio que hace 100 años los humanos no éramos esclavos? ¿Cómo hemos llegado a…?
—En serio. Yo viví la revolución siendo un niño, y mis padres me contaron muchas cosas. Todo ocurrió a un ritmo que parecía tranquilo hasta que todo fue irreversible.
—¿Podemos dar marcha atrás en el tiempo y deshacer lo ocurrido? —preguntó el niño mientras abría los ojos como platos.
—No, pequeño nieto, no se puede ir atrás en el tiempo —aseguró el abuelo—. Además, volvería a ocurrir lo mismo, porque el ser humano siempre tuvo más capacidad para crear cosas fantásticas que para predecir las consecuencias.
—Cuéntame qué ocurrió. ¿Vale abuelo? No me gustan los superomos. Nos tratan mal. Me dan miedo.
—Es una historia interesante y sería bueno escribirla, si tuviéramos papel. Ya no hay nadie que se acuerde de esa historia… ni que pueda escribirla —afirmó el anciano con una ronquera, como si le costara pronunciar las palabras.
—¿Escribirla? ¿Qué es papel? ¿Puedo yo conseguirte papel? —preguntó con la ingenuidad que otorga la inocencia.

18.6.19

Soñar y describir otro futuro, sin olvidarse de pelear por hacerlo posible

OTRO MUNDO ES MEJOR
La construcción de un nuevo tipo de sociedad… depende antes que nada de nuestra conciencia y de nuestra voluntad, o, más sencillamente aún, de nuestra convicción de que el riesgo de que se produzca una catástrofe es real, cercano a nosotros y de que, por tanto, tenemos que actuar necesariamente. Pero esta convicción no se forma por sí misma en cada ser humano… En vez de soñar de forma irresponsable con una salida a la crisis que suele definirse, demasiado alegremente, en función de la reanudación de los beneficios de los bancos, debemos tomar conciencia de la necesidad de renovar y transformar la vida política para que ésta sea capaz de movilizar todas las energías posibles contra unas amenazas que son mortales.”

No, no es un radical antisistema quien hace esta reflexión, es Alain Touraine. Muy mal deben andar las cosas cuando el habitualmente moderado sociólogo francés parece estar de acuerdo en su diagnóstico con Serge LatoucheFernando Cembranos y con quienes defienden el decrecimiento.

Touraine nos señala dos claves fundamentales para que se produzca la movilización social capaz de hacer frente a las amenazas. 
La primera, es la convicción de que el riesgo de que se produzca la catástrofe es real.

3.1.19

Ante la dureza de la vida, crear algo en lo que creer, algo en lo que tener esperanza

    UNA WEB PARA DEMOSTRAR QUE LOS REYES MAGOS EXISTEN

    El progenitor aporta pruebas para justificar su existencia después de que la pequeña le contara que una profesora le había dicho que realmente sus Majestades eran los padres
    La lucha de un padre porque su hija siga creyendo en los Reyes Magos. Todo comenzó hace un año cuando la profesora de su pequeña le contó que sus Majestades de Oriente no existían y eran realmente los progenitores los que obraban el milagro. Tras quedarse patidifuso decidió tomar cartas en el asunto y crear una web en la que aporta pruebas para demostrarle a ella y a otros niños que sí que existen, informa EP.

    Todo comenzó hace un año

    El padre, que se llama Gabriel Cruz y que es periodista, se quedó triste ante la revelación de su pequeña de 10 años: su maestra les había dicho en clase que eran los progenitores los que compraban los regalos. Ante esta sentencia inesperada, lo negó en rotundo. Pero la niña insistió y quiso confirmar las palabras de su padre en Google: "Ahí es cuando me llevé un chasco. Al poco de escribir en el buscador: los Reyes Magos existen, las primeras entradas que aparecían eran: Cómo decirle a los niños que los Reyes Magos no existen y titulares de ese tipo", explica Cruz a esta misma agencia.

    28.11.18

    Un estado de ánimo, que nos sirve de pértiga para saltarlo, es la esperanza

    CÓMO COMUNICAR EL COLAPSO CIVILIZATORIO

    Vivimos las primeras etapas de un cambio civilizatorio de grandes proporciones. En este proceso, viviremos la quiebra del capitalismo global, un alza de los conflictos por el control de los recursos, una fuerte reconfiguración del Estado o una re-ruralización social. Este colapso de la civilización industrial es inevitable.

    Pero esta inevitabilidad no significa que el futuro esté escrito. Dentro del campo de posibilidades físicas que tengamos, la reconfiguración de los ecosistemas y las sociedades humanas dependerá en gran medida de lo que hagamos ahora. Es más, el colapso brindará oportunidades inéditas para la articulación de sociedades más justas, solidarias y sostenibles.

    Por ejemplo, un sistema energético basado en fuentes de acceso más universal (las renovables), una tecnología más apropiable (más sencilla), sociedades más fácilmente gestionables democráticamente (más locales y de menor tamaño) o un tejido social más denso (la supervivencia pasará por el colectivo). Estas oportunidades serán más cuanta menos degradación social y ambiental se produzca. En este sentido, cuanto antes se pongan en marcha medidas acordes con los nuevos contextos, mayores serán las posibilidades de limitar esta degradación.

    27.9.18

    Ser valiente implica no necesitar nada para darlo todo


    INMOVILIZADAS POR LA "CONFIANZA"

    La fe en el progreso y nuestra confianza en los líderes son las dos falsas esperanzas de la sociedad actual.

    Hablando de indefensión, de la ausencia del sujeto y su revolución, de las raíces que sostienen nuestro desaliento, deberíamos reconocer, para cuestionar radicalmente, nuestra tendencia a la confianza en el “gran hombre” y a la espera de “el salvador”.

    Para nosotros los humanos, es muy difícil “ser”. Las palabras se nos quedan muy cortas para explicar nuestra vida, y han muerto con Dios tantas cosas… El posmodernismo” es para valientes y puede actuar fácilmente como un veneno.

    A los “hombres superdotados” les está sucediendo algo verdaderamente preocupante, y es que no parecen conformarse con lo que vamos descubriendo.

    El relativismo innegable en el que se sitúa la experiencia humana, tanto puede desesperar como se puede transformar en superficialidad y autocomplacencia: ¡si nada es “verdad” bien puede ser entre todo y nada posible!, ¡juguemos! Y ahí tenemos “jugando” a los genios, como el mismísimo Elon Musk o el difunto Stephen Hawking, fluctuando entre la realización de lo fantástico y el darlo todo por perdido. Un descapotable rumbo a Marte y las respuestas al origen del universo vs “nuestro mundo es una realidad virtual” (Code Conference, 2016) * o “dar la tierra por perdida y huir a Alpha Centauri” (Cumbre Tencent WE China, 2017)**.

    Para Elon hay una posibilidad entre billones de que la nuestra sea “la realidad”, lo más probable es que todo lo que somos y nos rodea sea una realidad simulada o virtual, un juego o experimento generado por una civilización más avanzada. Nos dice: “Y en realidad quiero y espero que esto sea cierto, porque, si no, si la civilización deja de avanzar —y no somos una “realidad simulada”, porque no hay una civilización más avanzada que la nuestra en el universo capaz de hacer esto— entonces estamos dirigiéndonos a un desastre que acabará con nuestra civilización.