Mostrando entradas con la etiqueta CRISIS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CRISIS. Mostrar todas las entradas

8.7.26

Imaginar el futuro hacia el que queremos ir, Si no hay luz al final del túnel nos perdemos

EN LA ANTESALA DE ALGO MEJOR   

Odile Rodríguez de la Fuente (1973) es la mujer con más hermanos y hermanas del mundo. Miles de niños y niñas, de varias generaciones, que no fallaron a una sola cita con El hombre y la tierra para escuchar, de la mano de su padre, todo lo que la naturaleza tenía que contarles. 

El legado que dejó Félix Rodríguez de la Fuente es inmenso: cambió nuestra forma de mirar el monte, los paisajes y esa vida salvaje que, hasta entonces, muchos solo habían aprendido a temer o a dominar. Hasta tal punto que incluso los que vinimos después somos capaces de sentir todavía su llamada.

Empiezo por el final de esta conversación, Odile. Mi última pregunta era sobre el futuro, cómo hacemos para que ese futuro que anhelamos suceda. ¿Cómo lo ves tú?

25.5.26

¿Dependemos unos de otros y somos llamados a un bien común para poder florecer?

POR QUÉ YA NO NOS ENTENDEMOS     

Un año después de la muerte de Alasdair MacIntyre, filósofo británico-estadounidense conocido por sus contribuciones a la filosofía moral y política, sus preguntas siguen siendo incómodamente actuales. ¿Por qué se ha vuelto tan difícil mantener conversaciones racionales sobre política, moral, educación o el sentido de la vida? ¿Por qué sociedades aparentemente cohesionadas parecen fragmentarse en grupos incapaces de comprenderse entre sí?

Lejos de limitarse a la filosofía académica, MacIntyre interpretó esta crisis como una consecuencia cultural profunda de la modernidad: la pérdida de tradiciones compartidas, de criterios comunes para discutir racionalmente y, en última instancia, de una idea común sobre qué significa vivir bien. Frente a una sociedad dominada por el individualismo, el emotivismo y la lógica utilitarista, el filósofo escocés defendió la necesidad de recuperar una concepción más comunitaria y ética de la vida humana basada en las virtudes.

15.5.26

El diálogo entre medicinas no implica fusión indiscriminada, sino relación respetuosa

LA CRISIS DEL HOMBRE MODERNO   

EL VACÍO COMO SÍNTOMA ESPIRITUAL

Nacer hoy en el mundo occidental implica, en muchos casos, experimentar una forma de exilio interior. Los indicadores de salud mental en Europa muestran un aumento sostenido de depresión, ansiedad y consumo de psicofármacos. Este fenómeno no puede reducirse únicamente a variables biológicas o socioeconómicas: revela un malestar antropológico más profundo. 

Vivimos inmersos en un “marco inmanente” que ha desplazado progresivamente el tradicional horizonte vertical trascendente, generando una proliferación de opciones espirituales fragmentadas sin centro unificador. Esta multiplicación de alternativas no ha producido mayor sentido, sino mayor dispersión. 

El diagnóstico cultural de René Guénon resulta aquí iluminador: la modernidad no sería un progreso lineal, sino un proceso de disolución espiritual donde lo cuantitativo sustituye a lo cualitativo y lo material desplaza lo esencial.

14.5.26

Primar lo que compartimos sobre lo que nos separa es siempre la mejor solución

EL NAUFRAGIO DE LAS CIVILIZACIONES

En esta obra -deliciosamente escrita, como todas las de Maaluf– el escritor libanés, afincado en Francia desde los años setenta del siglo pasado, realiza una especie de autobiografía que se convierte en una historia del mundo desde la fecha de nacimiento del autor (1949) hasta la actualidad. 

En el libro se nota la calidad literaria del gran novelista, la perspicacia del periodista, la fuerza del observador de primera mano y la reflexividad del pensador con fondo. A la par,  pienso que lastra el análisis de nuestra época que hace  Maaluf el peso excesivo de la experiencia personal del autor a la hora de identificar y valorar los factores determinantes de la actual crisis de civilización. 

5.5.26

Este no es un movimiento vertical. Cada grupo tiene que encontrar su propio camino

NO NORMAL                                               

NO ES NORMAL, NO FUE Y NO SERÁ

Nunca fue sostenible.

Durante décadas vivimos sobre una energía abundante y unos recursos que parecían infinitos. Pero esa base ya no existe.

Ya está pasando.

Los precios suben, los recursos escasean y la energía deja de ser abundante. No es una crisis puntual. Es el inicio de un cambio de sistema. 

No hay vuelta atrás.

30.3.26

Reconsiderar no ya solo cómo vivimos, sino qué entendemos por vivir.

CONTRA LA MÁQUINA DEL PROGRESO

Es fácil para mí imaginar que la próxima gran división del mundo lo será entre las personas que desean vivir como criaturas y las personas que desean vivir como máquinas.—Wendell Berry

¿Y si la izquierda y el capitalismo global fueran, en el fondo, una misma cosa: motores para destruir las formas de vida tradicionales y sustituirlas por el nuevo mundo de la Máquina? La izquierda posmoderna que se ha apoderado de lo más alto de gran parte de la cultura occidental no es una amenaza radical para el establishment: es el establishment. La izquierda y el capitalismo corporativo funcionan ahora como una pinza: uno ataca la cultura, deconstruyéndolo todo, desde la historia hasta la ‘heteronormatividad’ y las identidades nacionales; el otro se moviliza para monetizar los fragmentos». —Contra la Máquina. La desintegración de lo humano.

11.2.26

La crisis de natalidad es una alarma silenciosa que nos dice que falta futuro habitable

 ¿QUIÉN SE ATREVE A TRAER VIDA? 

HIJOS DE LOS HOMBRES: Espejo moral de una época fatigada y sin red

Hay películas que no se limitan a contar una historia: te colocan delante un espejo y te obligan a mirar lo que preferirías no ver. Hijos de los hombres   hace eso con una potencia peculiar. No va solo de un mundo sin infancia, sino que va de algo más incómodo: de una civilización que, al dejar de imaginar un futuro, se vuelve administradora del miedo. Un mundo que sigue funcionando —hay pantallas, burocracias, transportes, propaganda— pero ya no sabe para qué. La vida continúa, sí, pero sin promesa y cuando la promesa desaparece, lo humano se encoge.

La escena del nacimiento (y todo lo que sucede alrededor de ese hecho imposible) es todo un golpe emocional. Lo es, pero su fuerza no es sentimental: es antropológica. En mitad del ruido, del control, de la violencia y de la desconfianza, el bebé irrumpe como un acontecimiento que desarma el guion del mundo. Durante unos segundos, la guerra se suspende. Las armas bajan. La mirada cambia, como si el cuerpo recordara, antes que la mente, que una vida nueva no es un dato: es un sentido.

28.1.26

Preguntar por el sentido de la vida es encontrar razones para vivir, darle un significado

LA FILOSOFÍA Y EL SENTIDO DE LA VIDA

NO SOMOS ALGO DADO, NOS HACEMOS

El ser humano busca respuesta en la religión o la vida en comunidad

Una de las preguntas más inquietantes y frecuentes para acercarnos al pensamiento filosófico es responder si la vida tiene sentido. Suele despertarse cuando nos acontece una situación límite o una crisis existencial. ¿De dónde venimos?, ¿a dónde vamos? Es decir, cuando aquello que consideramos una certeza que fundamenta nuestras vidas se desvanece; cuando nos enfrentamos a una situación inesperada que compromete todo nuestro ser y para la que no tenemos una respuesta, o al menos la que se nos ofrece no nos deja conforme.

La búsqueda de respuesta lleva al ser humano a encontrarla en la religión o en la vida en comunidad. En pensar en una misión espiritual o en un proyecto político, como son las utopías. La filosofía nos arroja a un mar de preguntas sobre qué somos, de dónde venimos y a dónde vamos.

12.12.25

El món no canviarà sol, nosaltres sí que podem canviar-lo, si ho fem plegats i sense por

TOMBEM LA BALANÇA                          

Vivim temps difícils. Crisi climàtica, guerres que semblen interminables, desigualtats que s’eixamplen, discursos que divideixen...

Davant d’aquest panorama, moltes persones senten que no poden fer res. Que el món està perdut. Que el sistema és massa gran. Massa fort. Massa inamovible.

Però no és cert. Aquesta és una de les grans mentides que ens han fet empassar.

I ens hem cregut que:

22.7.25

Reconfigurar economía, energía y alimentación en beneficio de personas y del planeta

ES POSIBLE EL BIENESTAR HUMANO EN UN PLANETA FINITO?

SÍ, PERO CON “CAMBIOS EXTRAORDINARIOS”

El modelo económico dominante está desestabilizando las sociedades y el planeta, advierten científicos expertos en economía sustentable. Aclaran, no obstante, que el “catastrofismo” es evitable y que el bienestar a finales de siglo todavía es posible: “Eso sí, necesitamos cambios radicales en nuestras políticas económicas actuales”.

Preocupados por la catástrofe social y ecológica a la que se dirige el planeta, un grupo destacado de científicos y economistas de todo el mundo se reunió en una mesa de trabajo con estas dos preguntas de fondo: ¿Puede mejorar el bienestar humano al tiempo que se reducen las presiones sobre los límites planetarios? ¿Hay margen temporal para una transformación que evite un mundo plagado de crisis para finales de siglo?

2.6.25

Cuanto más se insiste en disimular, más se acumulan los signos de descomposición

LA HIPERNORMALIZACIÓN ANTE EL COLAPSO    

Vivir dentro de una ficción

En su estudio sobre los últimos tiempos de la Unión Soviética, Todo era para siempre hasta que dejó de existir, publicado en 2005, el antropólogo ruso Alexei Yurchak acuñó un concepto fundamental para entender las formas de vida atrapadas en sistemas moribundos: la hipernormalización. En ese contexto, el aparato estatal, los ciudadanos y las estructuras sociales sabían —en diversos grados— que el sistema soviético ya no funcionaba. La retórica oficial se había vaciado de sentido. Se había convertido en una ficción absurda. 

Sin embargo, todos continuaban actuando como si el orden vigente aún tuviera vigencia. No porque creyeran en él, sino porque no se podía imaginar otra cosa que aquel régimen que hacía aguas por todas partes, aunque todos disimularan y simularan que no era así. La falsedad era hipernormal. El absurdo se volvió rutina. El colapso del sistema, aunque visible en múltiples señales, fue vivido como algo impensable, inconcebible, inimaginable.

10.3.25

A veces las personas protestamos. Dejamos de hacer planes como si nada sucediera

HASTA QUE HIERVA EL OCÉANO

Mantener los ojos abiertos durante La Caída da vértigo. Pero esta es una invitación a incomodarse, a mirar de frente al sinsentido diario y permitirnos cierta lucidez entre tanta omisión de socorro.

No es un vuelo, ¡es una caída libre! No controlamos la crisis climática y ecológica como quisiéramos. Se nos acabó el tiempo para un derrumbamiento controlado de nuestra civilización industrial y opresora. Ahora no existe más lugar seguro que la poesía.

18.12.24

Contamos con una aliada formidable, somos plenamente conscientes de ella: GAIA

LAS POLÍTICAS DE GAIA                                 

Apuntes utópicos para una re-evolución necesaria

Hacer un diagnóstico exhaustivo de la coyuntura histórica que habitamos es una tarea imposible, sumidos como estamos en la vorágine de un tiempo de mutaciones. Escribo esto cuando todavía nos golpea el dolor de la tragedia que ha devastado el Mediterráneo ibérico, llevándose por delante cientos de vidas humanas, y cuando todavía es imposible hacer un cálculo de pérdidas económicas y en infraestructuras (las pérdidas naturales son tan inconmensurables como despreciadas por nuestro contra-sentido común antropocéntrico).

Parece innegable que transitamos en este siglo XXI por una nueva dinámica antropológica, psicocognitiva y desde luego climático-ambiental, tecnológica, económica y social. Nuestro mundo es radicalmente diferente de aquel del siglo XIX, en el que se forjaron las teorías político-filosóficas del liberalismo y el socialismo. Incluso nuestro mundo globalizado, superpoblado y lleno, sumido en la crisis climática más importante de la historia de los últimos 10.000 años y en medio de una catástrofe biológica de extinciones en cadena, es bien distinto del mundo del siglo XX. Y sin embargo seguimos anclados a las categorías políticas de los dos siglos anteriores, repitiendo las mismas respuestas, aunque las preguntas hayan cambiado diametralmente.

10.10.24

Nueva forma de habitar la tierra, de relacionarnos con nosotros mismos y con el mundo

¿SOMOS INDIVIDUOS SEPARADOS?

Estamos en medio de una crisis sistémica global, a la que sólo podremos responder adecuadamente si logramos construir una cultura basada en la interdependencia, la reciprocidad y el interser.

La mayoría de los humanos nos percibimos como individuos separados. Físicamente nos sentimos un saco de piel que nos delimita con el exterior y protege los órganos que nos mantienen con vida. Psíquicamente, nos sentimos una entidad con voluntad propia, que controla y dirige sus acciones, con sus propias emociones, sentimientos y pensamientos.

25.7.23

Colaborar con corazón altruista pues si la cooperación fracasa, los resultados son peor

MEGAMENAZAS                                               

Nouriel Roubini es uno de los analistas económicos más influyentes y certeros del mundo. En 2006, fue apodado «Doctor Fatalidad» por su vaticinio de la crisis financiera. Dos años más tarde, se vio que estaba en lo cierto.

En este libro Megamenazas (Deusto, 2023), Roubini expone diez amenazas terribles que se ciernen sobre nosotros, a nivel global. Se trata de amenazas económicas, financieras, geopolíticas, tecnológicas, sanitarias y medioambientales. Según él, «unas políticas adecuadas podrían evitar parcial o totalmente una o varias de ellas, pero en conjunto, la desgracia parece prácticamente asegurada porque las soluciones más plausibles son complejas y costosas y están cargadas de fricciones políticas y geopolíticas». Es decir, que aunque no sea lo más acertado, lo más cómodo a corto plazo es no hacer nada decisivo.

Esas amenazas podrían provocar grandes daños y miseria; y no se pueden resolver de forma rápida ni fácil. Además, todas ellas están relacionadas entre sí.

19.1.23

El temps és utilitzat com un mètode de dominació perquè inculca el teu lloc a la societat

L’ERA DE L’ESGOTAMENT                     

Entendre els perquès del malestar mental del nostre temps: treballar set dies la setmana, ser pares perfectes, quedar bé a les fotos d'Instagram, no tenir mai temps per a res... i no dormir a les nits!

Vivim una època de vulnerabilitat. Temps d’incerteses. Les relacions socials són cada cop més complexes. Allò que teníem per segur s’ha tornat ambigu. Queden poques coses sòlides. Som un cúmul de fragilitats.  L’ansietat, el desgast, el malestar, la depressió i l’esgotament  s’han convertit, gràcies a l’estocada final de la pandèmia covid-19, en un problema estructural com a societat. Alguna cosa està passant, i greu. Avui es parla ja, com expressava el filòsof Byung-Chul Han, de “la societat de l’esgotament”. 

25.10.22

Los habitantes de países ricos están poco dispuestos a renunciar a su nivel de consumo

ECOFASCISMO: UNA RÁPIDA CONCLUSIÓN          

El camino que nos conduce desde la normalidad hasta colapsos y ecofascismos no empezó ayer. Si así lo queremos, algunos de los hitos que lo han jalonado han sido los atentados del 11 de septiembre de 2001, con la parafernalia antiterrorista acompañante; la crisis de 2007-2008, con la eclosión del capitalismo financiero y bancocrático, y la pandemia registrada a partir de 2020, con la entronización de otro capitalismo, como es el del comercio digital y el de las grandes farmacéuticas. Por añadidura, en los últimos tiempos se han ido acumulando las noticias que, por muchos conceptos, parecen emplazarnos en una suerte de antesala del colapso.

Recordaré al respecto que en el otoño de 2021 se hicieron valer cortocircuitos en muchos de los flujos industriales, comerciales y financieros, se revelaron problemas de suministro de materias primas energéticas y subieron espectacularmente los costos de movimiento de las mercancías, a lo que se sumó el globo sonda austriaco al que también me he referido. El ciclo, hasta hoy, se cierra con las secuelas, impredecibles, de la guerra ucraniana. Por detrás es fácil apreciar una aceleración muy notable de muchos procesos y, con ella, una creciente dificultad a la hora de encararlos, con la intuición, en la trastienda, de que acaso no estamos en la antesala del colapso, sino en el colapso mismo.

10.3.22

Tomar conciencia que el problema es la descomposición de los valores occidentales

 PENSAR OCCIDENTE MÁS ALLÁ DE LA GUERRA 

Cuando apenas nos reponíamos de lo que parecería ser el fin de la pandemia, al menos tal como la hemos conocido hasta ahora con confinamientos y todo tipo de limitaciones, el eje se traslada a la guerra en Ucrania.

Una mezcla de intuición y deseo indicaría que la guerra no puede durar mucho y que en todo caso se llegará a un acuerdo más o menos inestable en el que los enfrentamientos sean más acotados y, en tanto tales, permanezcan invisibles a los ojos de Occidente como sucedía hasta ahora. Pero incluso si ese escenario se produjera y cesara la guerra, una segunda intuición indicaría que este episodio está enmascarando otro tipo de conflictos que perdurarán más allá de este caso puntual. 

En otras palabras, una vez pasada la narrativa digna de Netflix en la que un desastre humanitario es presentado como si fuera una serie donde unos son Hitler y otros la reencarnación de Churchill y de Gaulle, habrá que hacer frente a una serie de interrogantes que la pandemia ha acelerado.

14.2.22

Hemos puesto nuestra creatividad al servicio del mercado y no al servicio de la vida

INNOVACIÓN REGRESIVA

CUANDO LA INNOVACIÓN EMPEORA

La situación de crisis total planetaria (ecológica, climática, social, política-económica) no es casual si no que es el resultado de un paradigma dominante que sienta sus bases en la aparición de la agricultura pero que se consolida con la modernidad y está alcanzando su cénit en la época actual.

La ficción del paradigma moderno, que corre por una gran mayoría de las mentes humanas actuales nos dice:

  • Que el homo sapiens tiene un lugar especial en la creación, separado del "resto de la naturaleza". Una naturaleza que no tiene otro propósito que estar bajo nuestro dominio, explotación, o -en el mejor de los casos- nuestro deleite.
  • Que gracias a nuestra inteligencia y capacidad de innovación, muy superior a la de toda la "naturaleza", podremos conseguir el control total del mundo.

31.1.22

Para abrirnos paso entre las ruinas tenemos que empezar a buscar aliados inesperados

IMAGINEMOS VIVIR EN LAS RUINAS DEL CAPITALISMO

Virus, hongos, bacterias. Estos organismos vivos saben cómo prosperar en entornos precarios y devastados. ¿Y si nos inspiráramos en ellos para forjar un nuevo arte de vivir, adaptado a la condición inestable de nuestro tiempo? Esta es la propuesta de la antropóloga estadounidense Anna Lowenhaupt Tsing, autora del ensayo Le champignon de la fin du monde, sobre la posibilidad de vivir en las ruinas del capitalismo (Ed. La Découverte, 2017).

¿Cómo vivir en un mundo de incertidumbre radical donde las crisis se multiplican?

A.L.T.: Es muy posible vivir en las ruinas del capitalismo. Pero para ello necesitamos un cambio radical de perspectiva. Tenemos que cultivar un nuevo tipo de agudeza, una nueva sensibilidad y, sobre todo, aprender a encontrar aliados en lugares inesperados, donde nunca se nos habría ocurrido mirar. Las plantas, los animales y los microorganismos son aliados potenciales. Creo, por ejemplo, que un organismo tan humilde como un hongo puede ser un aliado formidable. Para entenderlo, tenemos que mirarlos con atención, deshaciéndonos de nuestra visión supremacista. Los humanos no son entidades insulares. La vida es una red de interdependencias y colaboraciones, a menudo sin estabilidad.