31.1.19

Debatir y conocer de primera mano experiencias de proyectos de desarrollo rural

LA MICROFINANCIACIÓN COLECTIVA SE FIJA EN EL CAMPO

Goteo, la plataforma de microfinanciación colectiva, está otorgando cada vez más valor al mundo rural y a los proyectos comprometidos con la soberanía alimentaria, la transición ecológica, la repoblación y la fuerte convicción de que la tierra, y su cuidado, es clave para nuestro presente y futuro.

Los responsables de la plataforma son conscientes que en el medio rural “lo tienen casi siempre más cuesta arriba que el resto: zonas abandonadas, sin inversión pública o privada, con una población cada vez más escasa”. Por eso, han dado relevancia a algunas de las iniciativas más recientes relacionadas con la inversión en zonas rurales.
Estas son algunas de ellas:
La Cooperativa Agroecológica Hortigas que, mediante el cultivo de huertas, el trueque y el apoyo mutuo con otros proyectos dedicados a la producción de alimentos y la economía solidaria, fomenta la transformación social en el área de Granada, y buscan apoyos para poder distribuir su producción.

30.1.19

Vivir una vida plena junto con los otros y no a pesar de los otros ni contra los otros.

UNA SOCIEDAD MEJOR
Podemos, y sabemos que podemos, estructurar una sociedad nueva, una sociedad mejor. ¿Cómo hacerlo? Leamos a Kropotkin:
Rechazando la ley, la religión y la autoridad, la humanidad vuelve a tomar posesión del principio moral que se había dejado arrebatar a fin de someterle a la víctima y de purgarle de las adulteraciones con que las autoridades la habían envenenado y continúan envenenándolo. Buscamos la igualdad en las relaciones mutuas y la solidaridad que de ello resulta.
Las consecuencias, con ser evidentes, son revolucionarias. Por lo pronto, no buscamos la justicia (a cada quien según su trabajo) sino la generosidad (a cada quien según su necesidad), sin mediadores que terminan asumiendo el papel de benefactores a quien, por darnos lo que colectivamente nos pertenece, les debemos agradecimiento eterno.

Todo el problema de la miseria, de la desocupación, de la degradación humana que conlleva se soluciona si, en lugar de dar a cada uno según su trabajo, se le diera según sus necesidades. ¿Qué cómo se hace? Si tenemos resuelto qué hacer, el cómo no es tanto problema y para resolverlo estamos todos, que juntos iremos resolviendo cada caso en cada circunstancia. Lo principal es que adoptemos esa dirección para marchar en lo colectivo. ¿Qué habrá errores? Si, por supuesto, pero ¿acaso ahora es perfecto? Creo que dada la actual circunstancia, cualquier cambio, mejora.

29.1.19

Pensar la libertad como la igualdad en el derecho a disponer de tiempo seguro

DERECHO AL TIEMPO


La distribución entre los que tienen tiempo y los que no lo tienen es la distribución entre quien conoce e ignora, entre quien manda y obedece. El reparto del tiempo define quién es libre y quién no lo es.

No solo estamos viviendo un tiempo de crisis, también asistimos a la crisis en la manera que experimentamos el tiempo. Sabemos que el poder tiene que ver con el tiempo, sobre todo tiene que ver con la disputa entre quiénes pueden o no pueden decidir qué hacer con él. Sabemos que la distribución entre los que tienen tiempo y los que no lo tienen es la distribución entre quien conoce e ignora, entre quien manda y obedece. El orden del tiempo marca la frontera entre quienes aparecen y quienes observan, entre quienes son visibles y quienes son invisibles, así como entre quienes logran o no ser sentidos en sociedad. En definitiva, el reparto del tiempo define quién es libre y quién no lo es.

Desde el urbanismo a las infraestructuras, pasando por el acceso a la vivienda, los desequilibrios regionales o las tareas de cuidados, siempre opera una jerarquía temporal en la distribución de roles, ubicaciones y fijaciones correspondientes a un orden social. Quienes menos tiempo disponen son también quienes menos libres son. En nuestra sociedad moderna, el tiempo que menos vale es el tiempo de quienes trabajan cuidando, limpiando y recolectando; mujeres, jóvenes e inmigrantes, principalmente, pero no solo. El archipiélago proletario se compone de los desposeídos de un tiempo propio, en una sociedad que obliga a la mayoría a vender su tiempo a cambio de dinero. Si puede.

28.1.19

Podemos vigilar a quien nos gobierna distribuyendo datos sobre sus abusos

UN MUNDO FELIZ: Del Big Brother al Big Data

La semana pasada comenzamos el séptimo y último menú: ‘Si el Gran Hermano somos nosotros, estamos vendidos’. Partiendo del clásico 1984, de George Orwell, iniciamos una reflexión sobre el actual estado de vigilancia al que nos someten corporaciones y gobiernos. Esta semana, continuamos introduciendo un elemento como el del Big Data, el alimento que engorda al Gran Hermano. Continuamos el debate en n/vuestra web.

Antes de que Orwell escribiese 1984, Aldous Huxley noveló Un mundo feliz, el del capitalismo digital. Retrata nuestra visión de la tecnología, porque vamos “puestos” de soma: la droga legal que convertía en paraíso el infierno que imaginó (¿describió?) Huxley. En el nuestro, estamos enganchados a la tecnología y al consumo. O al consumo de tecnología que incita a consumir más. Las corporaciones digitales se presentan como solución a cualquier tipo de necesidad. Incluidas las existenciales, como el amor o la amistad.
La industria tecnológica dice que nos monitorea para darnos “mejor servicio”. Esto solo cuela si creemos que las corporaciones y la sociedad tienen intereses idénticos. Y que la publicidad es igual de fiable y creíble que la información. Dos afirmaciones que, una vez releídas (o a la primera), resultan mentiras patentes.
Tragarse la patraña del mundo feliz digital supone, en definitiva, zamparse tres sapos. ¡Uno!: trabajamos en nuestro tiempo de ocio sin cobrar. ¡Dos!: generamos beneficios empresariales de los que no participamos. ¡Y va el tercer batracio!: quedamos más desnudos y desprotegidos que el anfibio que nos tragamos. Mientras usamos sus herramientas, las corporaciones se hacen más ricas y opacas. Mientras saquean nuestra biografía, nos dejan indefensos.

25.1.19

Para cumplir estos sueños nos sobran leyes, nos falta libertad y responsabilidad



AÑO 2090

Acabamos de comenzar este 2090, el planeta Tierra acoge a casi once mil millones y medio de humanos. El porcentaje de población en riesgo de hambre sigue siendo inferior al 0,5 y todo el mundo consume agua potable. El acceso a energía abundante y barata está asegurado. Los problemas de abastecimiento, apagones y pobreza energética son cosa del pasado. Nuestros hijos aprenden en las escuelas cómo la ciencia y la tecnología hicieron posible que superásemos las hambrunas y problemas energéticos de principios de este siglo.

El próximo día 31 de enero, y con motivo del “Dia Mundial del Medioambiente”, la Consejera de Medioambiente de Extremadura recibirá el premio al mejor “Programa medioambiental” de Naciones Unidas por haber sido, hace ya 10 años, la primera en declarar su región como “Región libre de aerogeneradores” cerrando todos los parques eólicos extremeños. La población de buitre leonado, prácticamente extinta desde los 60, se recupera satisfactoriamente; la de milanos reales y águilas imperiales se ha duplicado y la de otras rapaces y murciélagos, en general, casi ha vuelto a los niveles anteriores a la época eólica.

24.1.19

Un sistema internacional para hacer pagar a las multinacionales por sus crímenes

STOP ISDS 
Derecho para las personas,
Obligaciones para las multinacionales
Campaña promovida por una alianza de más de 150 organizaciones europeas, sindicatos y movimientos sociales que trabajan para poner fin a la impunidad corporativa de las empresas transnacionales y en contra del ISDS – el mecanismo de solución de controversias entre inversores y Estados, un sistema de justicia paralelo, unilateral y a favor de las empresas transnacionales.

El ISDS es una amenaza global. Socava la democracia, los derechos humanos, el estado de derecho, las protecciones medioambientales, la salud, la igualdad de género, los servicios públicos y los derechos laborales y de los consumidores.
Hace apenas tres años este movimiento fue clave para parar el TTIP, el tratado de comercio e inversión entre Estados Unidos y la Unión Europea. No fue fácil. Se consiguió 3,3 millones de firmas. Cientos de miles de personas protestaron en las calles. Se opusieron a las grandes multinacionales, a sus grupos de presión, a los 28 gobiernos de la UE y a la Comisión Europea. ¡Y se ganó!

Ahora, tenemos que hacerlo otra vez para 
enterrar el ISDS, una de las partes más peligrosas del TTIP. En los últimos tres años, este sistema ha sufrido un enorme desprestigio. Ahora, por primera vez, tenemos la oportunidad de deshacernos de él para siempre. Se acaba de lanzar una campaña europea contra el ISDS y para exigir responsabilidades a las empresas transnacionales por la violación de Derechos Humanos.

Firma la petición para apoyar la nueva campaña ahora

23.1.19

Contar con recursos incondicionales permitiría elegir proyectos de vida propios

RENTA BÁSICAUN DERECHO EMERGENTE CONTRA EL MIEDO

La renta básica universal es un ingreso monetario e individual que el Estado ingresaría a toda la población. Para quienes la defienden, esta medida apunta a la justicia social y a la libertad de las personas. Pero también aporta un proyecto ilusionante que contraponer al discurso del miedo, seguridad material para pensar en común. 

Es 18 de diciembre, en las redes sociales circula uno de esos titulares que provocan indignadas reacciones. El Congreso ha aprobado destinar 88.000 euros para pagar un retrato de Felipe VI. “¿Para esto sí hay dinero?”, se preguntan los internautas. Leen que no tiene nada de extraordinario. Es habitual hacer retratos de miembros de la familia real, así como de expresidentes o exministros. Hasta hace poco a nadie le escandalizaban estos gastos. Un día después, otra noticia centra el debate. Un hombre se ha suicidado antes de ser desahuciado en Terrassa. Se alarga la lista de víctimas mortales de la pobreza en el Estado.

Estas noticias ponen en relieve una cuestión fundamental: cómo se reparten los recursos del Estado, a qué se destina la riqueza común. España es el tercer país más desigual de la Unión Europea. 12,3 millones personas —algo más de un cuarto de la población— se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social, mientras que el 10% más rico concentra el 53% de la riqueza. El trabajo, principal vía de acceso a recursos, es cada vez más escaso y, aun cuando se tiene, no garantiza una vida digna.

22.1.19

Transformar nuestro día a día y vivir más de acuerdo con nuestros valores

LAS 3 CLAVES DEL CONSUMO CONSCIENTE

Las prácticas de consumo consciente son infinitas. 
Se resumen, pero, en tres grandes claves: 
consumir menos, consumir sin comprar y  comprar con criterio.
Cada vez más gente adopta decisiones de consumo consciente: desde decir adiós al plástico a cortar para siempre con las grandes empresas de suministro, pasando por participar en redes de intercambio. Los tres ejemplos son el resultado de aplicar las 3 claves del consumo consciente.

Una estrategia para vivir mejor


El consumo consciente es una herramienta muy poderosa que tenemos a nuestro alcance para vivir de forma más sostenible y sin contribuir a injusticias sociales. Implica pensar en las consecuencias de nuestras decisiones de consumo y acercar nuestras prácticas a los valores que profesamos. La primera consecuencia y la más directa, es la satisfacción personal de vivir más de acuerdo con lo que pensamos. En este sentido, el consumo consciente es una valiosa fuente de alegría y bienestar personal

¿Cuáles son las 3 claves del consumo consciente?

Todas las prácticas de consumo consciente se sintetizan en las tres claves: consumir menos, consumir sin comprar y comprar con criterio.

21.1.19

El reto es lograr vidas dignas para todas y no malograr ese espacio que nos alberga

¿RETOS A FUTURO O CAMBIAR EL PRESENTE YA?

El crecimiento económico sin límite, ese que se asume como principio básico e incuestionable en los ámbitos económicos capitalistas, hace tiempo que se ha demostrado falaz y nos está haciendo mucho daño. El sistema económico capitalista no respeta la vida, genera desigualdad, destroza las bases que sustentan su propio desarrollo, nos ahoga con la contaminación que genera y propaga… contaminación en suelos, en aire, en océanos… basura e ingentes cantidades de plásticos y de otros tóxicos que se acumulan a escala planetaria.
Por ello, se impone un cambio de paradigma que sustituya la premisa actual. Esa que asume sin cuestionarlo, que el crecimiento económico permanente, y no solo permanente sino sin fin, es imprescindible para generar riqueza y bienestar. Para trascender la existencia de límites que lo contenga o cuestione ponen su fe en las soluciones tecnológicas. Son fieles creyentes en que el modelo depredador capitalista no minará los cimientos planetarios y los servicios ecosistémicos que lo sostienen.

18.1.19

Cambiar la sociedad es más como educar a un niño que como arreglar una máquina

2018, VIENTO A FAVOR PARA LA TRANSICIÓN
Si el año pasado al hacer balance del año que terminaba, 2017, destacábamos que había sido el año en el que por primera vez varios comunicados sobre la gravedad del problema medioambiental habían llegado hasta el gran público, el año 2018 destaca por ser el año en el que se inicia un nuevo ciclo de protesta, y el año en el que la ciencia volvió a dar de lado la transición hacia la sostenibilidad, aunque nos abrió una importante oportunidad. Bueno, no exactamente la ciencia, pero sí Joham Röckstrom, uno de los científicos más importantes a nivel mundial en el ámbito de la sostenibilidad, y el más mediático, con acceso a las autoridades políticas y a las personas más influyentes. Röckstrom declaró en la cumbre de las ciudades contra el cambio climático que era posible el crecimiento económico mientras nos manteníamos dentro de los límites planetarios que él, junto con otros científicos, ha ayudado a trazar.

Röckstrom ha adoptado un keynesianismo verde donde juegan un papel destacado los sumideros de carbono y técnicas de geoingeniería, aunque no las más dañinas, que consistirían en enfriar el planeta con alguna técnica a gran escala, mientras se sigue emitiendo carbono. Él apuesta por la geoingeniería para la captura de carbono. A mí juicio, lo que ha pasado en San Francisco es muy importante, porque marca por donde van a ir las élites progresistas y globalistas, si los Trump, Bolsonaro y Le Pen (no parece descabellada pensar su ascensión a la presidencia en breve, dado el descrédito absoluto de Macron, el candidato del statu quo que paró a Le Pen por los pelos en las últimas elecciones), les dejan.