28/11/20

“Ama a las personas y usa las cosas, porque lo contrario nunca funciona”

MINIMALISMO: Diez retos para un camino más feliz

El minimalismo es la tendencia a reducir nuestras posesiones materiales a lo más esencial. Para saber qué es lo más esencial, tendrás que reflexionar sin hacerte trampas, y caminar, poco a poco, en una senda hasta donde quieras llegar.

El minimalismo prioriza el tener menos y el tener más: menos espacio, casas más pequeñas, menos muebles, menos ropa, menos posesiones… pero también más tiempo, más conciencia, más libertad…

Probablemente ya has empezado este camino o quizás nunca has oído hablar de esto. Sea cual sea tu caso, esperamos que te sean útiles nuestro conjunto de retos para caminar hacia el minimalismo y nuestras razones para hacerlo.

Diez retos minimalistas: No te prohíbas ser más feliz

Ideas como estas ya las han puesto en práctica muchas personas por todo el mundo, pero las normas y los retos para ti los pones tú. Es muy posible que algunas ya las hagas. Puedes contarnos tus experiencias e ideas en los comentarios.

  1. Reto 333: Consiste en vivir con 33 prendas durante 3 meses. En esas prendas debes contar todo lo que uses para vestir dentro y fuera de casa (incluyendo zapatos y complementos como collares, cinturones o anillos). Si quieres, puedes no contabilizar la ropa interior, pero intentando minimizarla para ser coherente con el objetivo del reto. Los que lo prueban en serio, lo consiguen y toman conciencia de dos cosas: de que no necesitan tanto como pensaban y de que los demás no se dan cuenta. Es decir, los demás se fijan menos en nuestra ropa de lo que se suele creer. Pero por otra parte… ¿qué importa si lo hacen?
  2. Descarta cada día una posesión (mínimo durante un mes): ropa, zapatos, libros, electrodomésticos, utensilios de cocina, adornos… Cuando te fuerzas a buscar cosas que te sobran, suelen salir más cosas de las que uno imagina. Puedes venderlas o donarlas.
  3. Piensa al comprar: Antes de comprar, pregúntate qué valor aporta a tu vida. No compres por impulso o, al menos, sé consciente de cuándo lo haces. Retrasa la compra un día. Tal vez en ese día descubres que no era tan importante en tu vida y te liberas de esa necesidad. Si compras cosas porque crees que te van a hacer más feliz, ya deberías haberte dado cuenta de que casi nunca funciona. Comprar cosas que no necesitas es la mejor forma de hacerte infeliz y, a la vez, destrozar el planeta. La gente feliz regala más y compra menos. Mucho más importante que deshacerte de cosas inútiles es dejar de comprar cosas que realmente no necesitas (aunque sean útiles).
  4. Revisa y dona tus libros y ropa: Cuando termines un libro, no lo guardes (salvo excepcionalmente si lo quieres releer o consultar). Haz que circule. Revisa tus libros, encuentra alguien que los quiera o dónalos a una biblioteca. Los libros y la ropa suelen guardarse incluso aunque no se piensen volver a usar.
  5. Disminuye tu vida digital: Desconecta el móvil totalmente durante un día. El reto no es dejar totalmente el móvil o las redes sociales para siempre, sino demostrarte —y sentir— que no eres dependiente de todo eso. Una forma es reducir su uso y restringirlo por temporadas. ¿A qué dedicas el tiempo que antes dedicabas a estar conectado?
  6. Observa si tu mente está centrada en lo que estás haciendo (mindfullness): Si estás comiendo, estás comiendo, no mirando el móvil. Si estas charlando con alguien, no estés pendiente de la TV o de otra cosa. ¿Mirar el móvil constantemente te aleja de los que tienes cerca? Y… ¿de tu propia vida?
  7. Medita: Puedes buscar información por Internet (técnicas, meditaciones guiadas…), pero lo más simple es estar en silencio al menos 30 minutos observándote. Puedes contar tus respiraciones, fijarte en tus pensamientos, centrar tu atención en un objeto… Podrás descubrir, por ejemplo, lo poco que necesitas para ser feliz. Si no encuentras calma, es que necesitas practicar. La experiencia es mucho más gratificante si no esperas conseguir nada particular.
  8. Reduce tu colección de algo, más de lo que te gustaría: zapatos, cosméticos, productos de limpieza, libros, ropa, un cuadro… Este reto no trata de dar lo que te sobra, sino de dar algo que te duela, aunque sea un poquito. Ahí es donde descubrirás que eres libre de esas posesiones. Dona algo que te esclavice, algo que creas que realmente necesitas. En cambio, conserva lo que te permita mayor libertad, aquello que no te importará perder. Una modalidad de esto es deshacerte de algo con valor sentimental. El minimalismo exige ciertos sacrificios pero te alegrarás al saber que no necesitas esas cosas que tú creías importantes. De hecho, normalmente esas cosas suelen ser trabas que te impiden crecer y avanzar. Tira lastre en tu vida.
  9. Sé crítico con la publicidad: Piensa en qué dice el anuncio y en qué no dice. ¿Qué impactos ambientales no aparecen en la publicidad? ¿Esconden sufrimiento animal? ¿De verdad la gente del anuncio es tan feliz o están actuando? ¿Cómo afecta ese producto a tu salud?
  10. Usa lo viejo: Descubre que aunque la ropa o los zapatos estén gastados o incluso tengan agujeros siguen siendo útiles y cumpliendo su misión principal. Lo viejo suele seguir siendo útil y merece elogios. Libérate del qué dirán. En este reto también entra conservar o arreglar lo que tienes antes de sustituirlo por algo nuevo, incluso aunque sea más caro: muebles, coches, ordenadores, teléfonos, electrodomésticos

Si algún reto lo haces solo de forma parcial, no es un fracaso, sino un paso en la buena dirección.

¿Qué vas a conseguir siendo minimalista?

  1. Tendrás cosas útiles y que tengan sentido para ti. Te habrás deshecho de lo que te sobra, de lo que te da trabajo o te estorba. Lo importante es que lo que tengas, sea importante para ti y te haga feliz.
  2. Ganarás tiempo, espacio y molestias. Recuerda que las cosas que tienes, te quitan tiempo y requieren de tu energía para cuidarlas.
  3. Ganarás dinero para las cosas que para ti sean importantes. Si compras menos cosas innecesarias, puedes usar tu dinero de forma más inteligente. Por ejemplo, para comprar cosas de más calidad y mayor duración, o bien, para emplear el dinero en otras causas (asociarte a ONG, colaborar en proyectos…).
  4. Aprenderás que los objetos no te hacen mejor persona ni más valiosa.  Eres igual de valioso tengas lo que tengas. Te centrarás en ser más y mejor, en vez de en tener más.
  5. Avanzarás como ecologista. No hay auténtico ecologismo sin minimalismo.
  6. Divulgarás valores importantes en tu entorno. Enseñarás a tus hijos, familiares, amigos o vecinos a valorar lo importante. Los niños aprenden por el ejemplo y verán así más natural desde jóvenes cosas como tener menos juguetes, no tener cosas repetidas, usar menos tecnologías, ser críticos con la publicidad…

Para terminar…

Un lema minimalista dice: “Ama a las personas y usa las cosas, porque lo contrario nunca funciona”. Los consumistas están vacíos por dentro y creen que comprando cosas se van a llenar. Llenan es su casa, no su vida. Y vacían su cartera. Los minimalistas, curiosamente, tienen pocas cosas pero son gente generosa y que regala más de lo que recibe. Son más felices porque han descubierto que la felicidad no procede de las cosas.

El minimalismo no es un estado sino un camino, exactamente igual que el  ecologismo, el animalismo, el veganismo, el feminismo, el igualitarismo… Son caminos distintos que acaban confluyendo en un único punto final.

https://blogsostenible.wordpress.com/2020/11/11/minimalismo-diez-retos-para-un-camino-mas-feliz/

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