MEDIOS DE COMUNICACIÓN
EL CARRUSEL DE LAS EMOCIONES
Podemos repetirnos
las cosas una y otra vez para convencernos de que sabemos por dónde nos lleva
el mundo. Pero por mucho que repitamos no acertaremos más. A
veces hay que descabalgar ideas llenas de roña y buscar más allá del cliché.
Acostumbramos a ver poderes en la sombra con un grado de maldad, coordinación y éxito que resulta difícil de creer. Estamos repitiendo una y otra vez que los poderes ocultos, inefables e inexpugnables, son todopoderosos y nada podemos hacer contra ellos. Ellos dirigen el barco y nosotros capeamos malamente el temporal. ¿Qué puedo hacer contra los Rothchild, los Illuminati o los Schwab?
Pero esto solo disimula nuestra pobreza de espíritu y la necesidad de no asumir responsabilidades. "Ellos tienen la culpa". "Yo no puedo hacer nada". "El capitalismo y las élites neocon lo controlan todo".


