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21.6.21

El secreto se encuentra en un ejercicio simple y complejo: el acto de poner atención

LOS MÁGICOS EFECTOS DE PERSEGUIR LA FELICIDAD

Joseph Campbell, uno de los mitólogos más reconocidos de nuestra era, habla sobre los sorprendentes resultados que tiene seguir todo aquello que nos provoca dicha.

En ocasiones, las lecciones más simples de la vida evaden nuestra atención con gran facilidad, y resultan, paradójicamente, más complejas y difíciles de entender que otras. Este es el caso de una, muy concreta, que alguna vez Joseph Campbell —probablemente, uno de los hombres más sabios del siglo pasado— ofreció: persigue lo que te hace feliz, sin miedo, y no lo dejes ir.

En 1988, mientras Campbell hablaba sobre el sacrificio y la dicha en una entrevista con Bill Moyers para The Power of Myth el también profesor aseguró que el consejo más importante que él podía dar a sus alumnos era el aferrarse incondicionalmente a aquellas cosas que les generan dicha, esas que son capaces de producir un sentimiento profundo y duradero de ser, y que encienden tanto el cuerpo como el alma.

10.8.20

Observar la vida hasta transformarnos en ella, dejándola de pensar y vivirla

OBSERVAR ES MEJOR QUE PENSAR

ALAN WATTS SOBRE LO NOCIVO DEL PENSAMIENTO COMPULSIVO

Uno de los filósofos que acercó el budismo zen al mundo occidental recomienda usar la mente sólo para lo necesario y no permitir que la mente nos aleje de la realidad.


Una persona que piensa todo el tiempo, no tiene más en qué pensar que en los pensamientos mismos, de esta manera pierde el contacto con la realidad y está destinado a vivir en un mundo de ilusiones”, afirma Alan Watts —encantador filósofo del espíritu— en una iluminadora conferencia.

Al momento de explicar a qué se refiere exactamente con “pensamientos”, Watts los describe como esas “charlas dentro del cráneo”, una manera simple y precisa de hablar sobre nuestros frecuentes (y también evitables) diálogos y cálculos internos, repeticiones esclavizantes de palabras que, al presentarse compulsivamente, son la fuente principal de la angustia en la que muchas personas viven cotidianamente.

7.12.18

Lo que hace el genio es hacer cosas que no parecen tener sentido para nadie más


EL CULTO AL ERROR

La excelencia es el mayor obstáculo para la genialidad


A la larga, se aprende mucho más de los errores que de los resultados perfectos y predecibles.

Vivimos en una época donde se nos exige ser excelentes en todos los ámbitos de la vida. Virtualmente en cualquier dominio humano, los controles de calidad impuestos al trabajo, al arte, incluso a las relaciones humanas (como cuando calificamos los índices de felicidad o de inteligencia emocional) se parecen a aquellos que se aplican a los productos hechos en serie.
Sin embargo, los seres humanos no somos productos en serie, y el culto a la excelencia y el logro individual podría opacar las anomalías y particularidades que en buena medida conforman el atractivo del genio.
Y es que, para Eric Weinstein, matemático y economista, la genialidad es incompatible con una sociedad que busca medir los logros de todos sus individuos bajo los mismos criterios.
Uno de sus ejemplos son los músicos. Según Weinstein, cuando escuchamos una pieza de música clásica, esperamos que los músicos la interpreten a la perfección, sin falla alguna; pero cuando escuchamos jazz, la imperfección y la improvisación forman parte del goce de la pieza.

17.9.18

Ten una visión por la que puedas luchar: sueña, crea, inspira.

HAZ LO QUE AMAS Y NUNCA TENDRÁS QUE TRABAJAR

La inspiradora visión de “WORKISNOTAJOB”


Un manifiesto cabal que te hará replantear tus hábitos laborales a la luz de tus verdaderos talentos.

Las diseñadoras y emprendedoras Sophie Pester y Catharina Bruns comenzaron el proyecto workisnotajob (“el trabajo no es un empleo”) en el 2012, con la idea de inspirar a la gente a adoptar una filosofía de vida donde el trabajo fuera una experiencia lúdica y no una cárcel para obtener los medios para sobrevivir.

Con su maravilloso manifiesto, workisnotajob nos aporta una serie de insights o visiones sobre nuestros hábitos de trabajo, sobre lo que entendemos comúnmente por esta palabra, y cómo reprogramar nuestras ideas acerca del trabajo puede llevarnos a adoptar como forma de vida nuestra verdadera vocación.

Y es que el trabajo en nuestros días se ha convertido en una penosa obligación. Tenemos un sistema económico que pareciera jugar en nuestra contra, pero ¿qué pasaría si tratamos de utilizarlo a nuestro favor en lugar de tratar de cumplir sus imprecisas exigencias?

Toda prisión es una prisión mental: parafraseando al conde de Montecristo en la inolvidable novela de Alejandro Dumas, nadie puede encerrar en una prisión material a alguien que es libre en su interior.

18.4.18

Cuanto más crítica la situación, más tranquilo debes permanecer.


CÓMO SER PERFECTO: Lo imprescindible de la vida en un poema

Padgett, poeta de lo mínimo, nos recuerda dónde se encuentra la perfección de la vida.

El ser humano se ha especializado a lo largo de su historia en crear reglas para vivir. Laicas, religiosas, con fundamento científico, basadas en la reflexión filosófica, personales, colectivas… la lista puede ser cuantiosa pero el objetivo persiste: resolver ese misterio que parece ser la vida.

¿Qué pasaría si nos diéramos cuenta de que, después de todo, el problema no existe y vivir es más sencillo de lo que creemos? Al final, para vivir, parece que hace falta poco: valor, honestidad, compasión, hacer el bien tanto como sea posible. ¿Pero qué más?

El poema que compartimos a continuación es una síntesis preciosa de esa sencillez. Es posible que su longitud dé la apariencia de lo opuesto, pero lo cierto es que su elocuencia radica más bien en el contenido y no en la forma. Su autor, Ron Padgett, amante de lo mínimo, eligió para la composición eso que todos los días, a final de cuentas, hace nuestra vida y que, por no considerarlo así, a veces tendemos a creerlo trivial o menor.

Cabe mencionar, por último, que Padgett es el autor de los poemas que, salvo otra indicación, se leen en Paterson, la película que Jim Jarmusch dirigió en 2016. No parece casual que Jarmusch haya elegido a Padgett como una especie de “poeta oficial” de la cinta, pues de algún modo ésta intenta capturar y transmitir esa belleza esencial de la vida que usualmente nos rodea y que a veces dejamos de ver, por estar distraídos u ocupados en otra cosa.

La poesía, sin embargo, siempre vuelve y siempre nos hace volver.

Cómo ser perfecto:

9.4.18

Un camino a seguir que busca la paz y nos enseña a no responder con violencia


JUDO O EL CAMINO DE LA GENTILEZA

Un sabio consejo para conducirse por el mundo

Este arte marcial japonés y su filosofía podrían darnos claves, llenas de prudencia y templanza, para la vida diaria y nuestras relaciones con los demás.

La palabra “gentileza” no es la primera que viene a la mente cuando pensamos en artes marciales como el judo o el aún más antiguo jujitsu, que se caracterizan por su vigor y su dinamismo, por su aparente violencia. Sin embargo, la voz japonesa jūdō (raíz del nombre de ambas artes marciales) significa “el camino gentil” y define toda una filosofía que las respalda y las convierte en una fuente de sabiduría que puede llevarse fácilmente a la vida cotidiana, incluso para quienes no las practican formalmente.

El judo, específicamente, fue desarrollado en 1882 por el doctor japonés Jigoro Kano —un hombre que, de joven, estudió a profundidad los escritos de Confucio y el arte de la caligrafía japonesa. Para su creación, combinó técnicas de karate y jujitsu, además de algunos métodos de defensa que él mismo desarrolló y perfeccionó a lo largo de los años. Las bases de la filosofía del judo (que teóricamente debieran llevarse a todos los ámbitos de la vida para ser un verdadero practicante) incluyen la no resistencia, la gentileza al momento que alguien quiere imponer su voluntad sobre ti. Esta suavidad no es estática pero sí pacífica: el practicante de judo debe esperar a ser atacado y defenderse utilizando la fuerza e impulso de su atacante; si tu atacante te empuja, usa su fuerza para tirarlo al suelo, si te estira, empújalo usando su propia fuerza.

5.12.17

Disfruta el recorrido, el verdadero secreto de nuestro breve tránsito por este mundo

ÍTACA: EL VIAJE ES MÁS IMPORTANTE QUE LA META

El poeta griego Constantino Cavafis nos habla sobre la importancia de disfrutar el camino, cualquier camino, y no sólo añorar el objetivo: una metáfora que puede extenderse a muchos procesos de nuestra vida.
Todos queremos volver a casa, a Ítaca, avistar desde el mar la isla en la que crecimos, volver a ver a la mujer que amamos y que nos espera hace tantos años. Por esta razón, la legendaria isla griega —hogar de Odiseo, Penélope y Telémaco— es la metáfora perfecta del propósito de la vida, de eso que nunca dejaremos de perseguir.

Las Ítacas pueden ser, entonces, casi cualquier cosa: podrían representar el proceso para lograr una meta o para recuperar algo que hemos perdido, incluso, podrían simbolizar el acto de transitar por la vida de principio a fin, para finalmente volver al origen. En un poema iluminador y sólo aparentemente sencillo, el poeta griego Constantino Cavafis habla sobre la importancia de disfrutar el camino hacia nuestra propia Ítaca (cualquiera que ésta sea), pues el viaje es mucho más delicioso que la llegada al destino final.

El poema Ítaca pareciera estar dirigido al héroe Odiseo durante su regreso a casa (el camino del héroe que simbólicamente transitamos durante nuestra vida), pero en su precioso y universal lenguaje nos habla a todos por igual, y nos obsequia gentilmente un consejo que pareciera simple pero que frecuentemente obviamos. Inmersos en una vida de prisas, de recompensas fáciles e instantáneas, es común olvidar que el camino, pensado también como cualquier clase de proceso, no solamente es lo que más puede enseñarnos, sino también lo más disfrutable. Ítaca “no tiene ya nada que darte”, asegura el poeta nacido en Alejandría, por eso es mejor llegar ahí viejo, habiendo vivido aventuras y experiencias.