Mostrando entradas con la etiqueta SUCEDANEO. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta SUCEDANEO. Mostrar todas las entradas

25.3.21

Ni es un premio otorgado por ser brillante ni un sentimiento que se puede gestionar

LA FELICIDAD HABITABLE

Hoy en día, la felicidad funciona como un significante vacío explotado hasta el hartazgo. Abarca significados tan distintos en los que cabe prácticamente de todo: desde el consumo de Viagra hasta los libros de Paulo Coelho.

A pesar de la banalización del término, a lo largo de las últimas décadas el neoliberalismo impuso la creencia de que la felicidad es el resultado del esfuerzo y del talento individual, un premio que se obtiene por ser productivo y competitivo. Es el discurso típico de la meritocracia liberal, según la cual cada uno llega hasta donde quiere en base a su propia valía. Para ello la meritocracia inculca la necesidad continua del siempre más: formarse más, trabajar más, demostrar más, tener más seguidores en las redes sociales, etc. La felicidad queda, así, aprisionada en los fríos muros del cálculo y la eficiencia.