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30.5.20

Es tracta d’unir les forces i les lluites per a resoldre un problema conjunt


AQUESTS VELLS EGOISTES...

La Comissió Europea ha parlat de pensions. Ho ha fet per denunciar la manca de solidaritat dels jubilats envers dels joves i el mal que pot fer a l’economia de l’estat haver derogat la reforma que, en el seu moment, va fer el PP a l’entorn de les pensions.
Consideren que els grans damnificats de la “crisi” del 2008 van ser els joves, que van arribar a tenir un 56% d’atur, i que els grans beneficiats van ser els pensionistes, que quasi no van perdre poder adquisitiu.
Brussel·les ha demanar a Espanya que no torni a fer el mateix, que ara s’hauria de protegir els joves i els jubilats haurien de ser solidaris.
Abans d’analitzar aquesta afirmació, voldríem aclarir alguns conceptes que la corrupció del llenguatge que abona el neoliberalisme ha trastocat.
No es pot ignorar que els nostres drets d’avui són la conseqüència de la lluita d’ahir, i que els drets del demà seran el resultat de la nostra lluita d’avui. Quan el moviment pensionista defensa les pensions públiques ho fa amb el convenciment que únicament defensant el dret actual podem ajudar a fonamentar un dret futur, el dret de fills o néts.

25.2.19

Cómo consiguen que pasarte al sistema privado no parezca tan mala idea

PENSIONES PUBLICAS: Un crimen a cámara lenta
Bancos y aseguradoras trabajan para transferir los ingentes ahorros de la población española al sector privado.

Todo crimen tiene un móvil. Para descubrirlo y, de paso, desenmascarar a sus responsables solo hay que seguir el rastro del dinero. En este caso, es difícil encontrar un botín más atractivo. En España, los actuales planes de pensiones privados llevan ahorrados 109.244 millones de euros, una décima parte del PIB. Un monto que representa, sin embargo, una minúscula muestra de lo que podría ser el negocio de las pensiones para los grandes bancos y aseguradoras si desaparece su principal competidor: las pensiones públicas. Ya lo han hecho en muchos países de América Latina. Ahora quieren terminar el trabajo iniciado en España.

La estrategia utilizada por los lobbies de los planes de pensiones no puede ser más vieja: convencer de que el sistema público no tiene futuro, y garantizar que no lo tenga, dejándolo sin recursos, de forma que la primera previsión se cumpla. 

EL CUENTO DEL LOBBY

O cómo te convencen de que las pensiones públicas no son una buena idea

Los lobbies y think tanks de la banca y las aseguradoras, titulares de la mayoría de los planes de pensiones, han conseguido convertirse en la referencia a la hora de describir el futuro de las pensiones públicas. Y también a la hora de influir en las leyes que definen su futuro.

28.8.18

Nadie de los que saldrían beneficiados va a mover un dedo.

MANERAS DE RECAUDAR DINERO PARA SUBIR LAS PENSIONES

Aunque no hace mucho ya dije que la estafa piramidal de las pensiones no tiene solución (aquí está explicado Lo que nunca quiso preguntar sobre las pensiones porque no quería saber la respuesta), voy a proponer varias soluciones temporales y una definitiva para que el carro de las pensiones no se caiga por el barranco.

Es curioso que, cuando la gente habla de subir las pensiones, los sueldos de los funcionarios, las brechas salariales, las subvenciones, la sanidad, la educación o las políticas sociales, por la forma de hablar parece que están asumiendo que no se dedica más dinero a esos menesteres porque el gobierno es un tacaño y quiere quedarse con el dinero en su bolsillo. No comprenden que es un juego de suma -3%. Sería de suma cero, pero al aplicarle la mordida a las partidas del presupuesto, se convierte en un juego de suma -3%.  O sea, que para subirle la pensión a alguien 100 euros, hay que confiscarle 103 a algún incauto que todavía trabaje y pague impuestos (el 3% es una cifra estimada, aunque es muy probable que sea superior).

Uso la palabra confiscar, porque las cotizaciones de los trabajadores y los impuestos ya son abusivos, y la palabra que viene después de impuestos abusivos es confiscación (felices tiempos aquellos en los que los señores de vidas y haciendas cobraban el diezmo a sus vasallos). Esto deberían tenerlo en cuenta todos los grupos de presión que salen a la calle a exigir más mamandurrias. Hay que tener en cuenta que los grupos que piden más sopa boba, son mucho más numerosos que a los que se les tiene que confiscar el dinero para pagar la sopa boba. Eso complica el asunto, pues como hay dos pidiendo por cada uno que paga, para aumentar 50 euros a los que piden hay que sustraerle 100 al del castigado grupo de los paganos. Y puede que un día el pagano saque cuentas y llegue a la conclusión de que para lo poco que le queda limpio, le sale más a cuenta vender falsificaciones encima de una manta, se saca más dinero y se ahorra el papeleo con la liquidación del IVA.

14.8.18

La vejez puede ser algo positivo y no una etapa de debilidad

VIVIREMOS 100 AÑOS, PERO ¿CÓMO?
La expectativa de una vida cada vez más larga transforma la vejez. El mundo académico investiga cómo emplearemos esos años y si nos podemos permitir ser más longevos

Hace dos siglos pasar de los 40 años era algo infrecuente. Los que lo lograban eran considerados poco menos que seres bendecidos por los dioses. Pero, gracias a los avances médicos y sociales, la esperanza de vida empezó a aumentar a un ritmo considerable a finales del siglo XIX. Ahora, vivir hasta los 80 años es habitual. Y todo apunta a que hacerlo hasta los 100 será, no dentro de mucho, bastante normal. Esta expectativa de una vida larga, compartida cada vez por más gente, es celebrada por la ciencia como un logro en la batalla de la humanidad contra la muerte. Ahora bien, ¿cómo vivir estos nuevos años? Y ¿nos podemos permitir el lujo de ser más longevos?

En el mundo académico se estudian estas cuestiones tratando de vaticinar cómo será la vejez dentro de medio siglo y cómo frenar el incremento de las desigualdades y la soledad, dos males especialmente asociados a esta edad. Un caso extremo es Japón —proporcionalmente es el país con mayor número de ancianos seguido de España—, donde la prensa ha dado cuenta recientemente de casos de gente mayor que comete pequeños delitos, como robar en tiendas, para pasar una temporada en prisión. Allí, dicen, se sienten más cuidados que fuera, donde están o se sienten solos, o no les llega el dinero.

1.8.18

Una fascinante lección de economía política, realista, clara y con pocos prejuicios

LAS PENSIONES, EL DECRECIMIENTO Y LA NATALIDAD JAPONESA
La movilización social que viene produciéndose en torno a las pensiones implica muchas cosas, además de las directa e inmediatamente relativas a su objeto. Recordemos sólo un aspecto, para ilustrar la densidad sociológica del asunto. Dsde que comenzó la última crisis en 2007 (seguramente desde antes, pero creo que eso no importa mucho aquí), viene siendo bastante frecuente que la pensión de jubilación de un antiguo obrero u obrera sirva para mantenerle a él o a ella y a su pareja, al hijo o la hija desempleados de larga duración e incluso a los nietos y nietas estudiantes. Un único ingreso está permitiendo la supervivencia en redes de proximidad que se parecen más a la familia extensa tradicional que a la famosa familia nuclear moderna. Dada la situación, cabe imaginar que, tal vez, la gente que está viviendo esa realidad aceptaría políticas restrictivas en materia de pensiones si viera que sus allegados encuentran un trabajo con unas mínimas perspectivas de continuidad e ingresos suficientes, o que las tasas de la universidad pública bajan en vez de subir (como han venido haciéndolo hasta niveles próximos a los de la oferta privada).

Ya sabemos que lo que pasa no es eso, sino algo distinto. El gobierno, un gobierno dejémoslo en que no muy ejemplar, con el aval de expertos -dejémoslo en que dudosamente imparciales- de las universidades, de Bruselas o del FMI, amenaza a las personas afectadas, de manera persistente, con recortarles la paga, sin que las condiciones de quienes tienen a su alrededor se modifiquen sensiblemente. Más aún, a esas personas se les había dicho que las estrecheces angustiosas se acabarían cuando la economía se recuperara, cuando San Crecimiento regresara de sus vacaciones. Resulta, sin embargo, que hace ya unos años desde que, en los papeles, se superó la crisis y la nueva pobreza no se esfuma. Segundo: todo el mundo puede oír y leer, un día sí y otro también, que las redes de seguridad del magro estado del bienestar son insostenibles. Y, encima, el gobierno toma a los pensionistas como rehenes en un chantaje a la oposición para que ésta colabore en su continuidad. ¡Y aún hay quien se extraña de que la depresión y la ira se alternen en un ciclo cada vez más tenso!

24.8.15

Esa falacia según la cual todo lo público representa un gasto improductivo y todo lo privado supone una inversión productiva

LA GUERRA CONTRA LAS PENSIONES

Se acercan las elecciones y algunos aspirantes comienzan a tirarse a la cabeza aquello que más les gusta arrojarse después de corruptos y recortes: las pensiones. Por razones misteriosas, en pleno agosto, a medios de comunicación y candidatos les ha entrado una preocupación incontenible por la pirámide demográfica y el volumen de pensionistas.
Se agita con alarma el llamado "problema de las pensiones" y nuestros pensionistas, escuchando y viendo cuánto se vocea sobre ellos, deben irse a la cama cada noche convencidos de tener la culpa por ser muchos y vivir demasiado. Al parecer ahora los viejos son, ante todo, otro gasto que no nos podemos permitir.
No supone nada nuevo. Hace tiempo que fue declarada la guerra a los sistemas públicos de pensiones. Ya en 1994, en su seminal informe sobre pensiones y envejecimiento, el Banco Mundial advertía que las pensiones públicas generaban estancamiento económico al aumentar los costes del empleo y obstaculizaban el desarrollo de los mercados de capital al competir con las pensiones privadas.
Desde entonces las pensiones públicas dejaron de concebirse como un mecanismo de solidaridad. Ahora son capital que conviene "liberar" para invertirlo en los mercados financieros. En esta guerra contra las pensiones públicas todo vale, casi todo es mentira y, al parecer, cuanto más grande la bola, mejor.
La primera gran mentira consiste en presentar nuestras pensiones como un pozo sin fondo. Nuestra inversión en pensiones se mantiene en el entorno de del 11% del PIB y tres puntos por debajo de la media de la UE-15. De acuerdo con las previsiones más alarmistas, llegaremos al 14% del PIB en 2050. Un porcentaje inferior a lo que hoy ya dedican a pensiones países como Italia o Francia y muy parejo al gasto alemán. De hecho, de acuerdo con los datos de la OCDE, el coste de las pensiones en España ha seguido una trayectoria similar a los países de nuestro entorno.