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12.3.26

Buscando reivindicar la lentitud, desafiando el vértigo que la vida capitalista impone

 EL DERECHO A LA LENTITUD      

La escritora española María Sánchez abraza las sensibilidades de la naturaleza y del territorio para cultivar una literatura atenta a sus ciclos, afectos y heridas.

María Sánchez vive desde hace tres años en una casa de campo, en una pequeña aldea de Galicia. Es una zona de clima atlántico, abundante en vegetación y humedad, pero también con extensas plantaciones de pino, una especie no autóctona. Esa combinación ha provocado que durante los últimos meses se registraran incendios forestales que han afectado profundamente el territorio.

Al igual que su abuelo paterno, María es veterinaria. En su más reciente libro, Fuego la Sed, recupera el registro de lluvias que él llevaba, donde se evidencia la disminución progresiva de las precipitaciones. Las afectividades, los cambios acelerados por el cambio climático, la sequía y la necesidad de dejar una huella del territorio, son temas que atraviesan su obra. “Mis raíces están ahí, es mi territorio emocional”, expresa.

29.1.26

Nadie te quiere como tu familia te quiere, incluso cuando ni tú mismo sabes quererte

 ¿HAY ALTERNATIVAS A LA FAMILIA?                      

No es de hoy, sino como poco desde la revolución de los sesenta, que la familia sea impugnada en su papel de base del entramado social, por heteropatriarcal y opresiva. Desde entonces, comentaristas del mundo del pensamiento y sobre todo de las artes han insistido en presentar el vínculo familiar como una estructura rígida, más generadora de traumas que de sentido y más limitante que fecunda, proponiendo su disolución o sustitución por relaciones elegidas, reversibles y menos exigentes. 

Esta crítica, aun cuando señala patologías reales, tiende a confundir los abusos con la institución misma, al tiempo que ignora que la familia ha sido históricamente y sigue siendo el primer espacio de cuidado, transmisión y pertenencia, el lugar donde el individuo aprende no solo a afirmarse, sino también a convivir y socializarse.

8.9.25

La gran revolución pendiente es reconciliar la familia con la plenitud y el sentido vital

EL OSCURO SECRETO DE UN MUNDO SIN HIJOS

Cuando se analiza el desplome de la natalidad se suele acudir a dos explicaciones bastante manidas. La primera: la dificultad material. Jóvenes con empleos precarios, sueldos bajos, hipotecas inasequibles y un mercado del alquiler que parece diseñado por un villano de Marvel. 

La segunda: el cambio radical de costumbres. La sexualidad como una válvula de escape desvinculada de la procreación, la proliferación del uso de anticonceptivos, la legalización del aborto y su normalización social, y una nueva jerarquía en las prioridades vitales en la que viajar, tener aventuras cosmopolitas o simplemente “vivir experiencias” resulta mucho más sugerente que criar hijos.

29.7.24

Cada uno tendrá que encontrar a su manera la felicidad en su propia vida y contexto

LA CLAVE PARA UNA VIDA FELIZ   

De acuerdo con el autor y profesor Arthur Brooks, la felicidad es un estado profundo compuesto por disfrute, satisfacción y significado, centrado en la fe, familia, amigos y el trabajo significativo

La felicidad es un concepto profundamente arraigado tanto en la cultura como en la psique humana, aunque paradójicamente la preocupación por alcanzarla es relativamente reciente y moderna. Por mucho tiempo, "ser feliz" no fue el propósito de vida del ser humano, antes estaban nociones como el bien o la virtud, la plenitud, la realización, búsquedas en cierto sentido más elevadas, de las cuales la felicidad era sólo una feliz consecuencia, por decirlo de algún modo.

2.8.20

Las elecciones individuales siguen mostrando que prevalecen las viejas costumbres

FAMILIA E INGENIERÍA SOCIAL

MEDIO SIGLO DE TRANSFORMACIONES

La “teoría de la individualización” o de la “independencia individual” promovida desde el Estado, de la que Suecia es el máximo exponente, se ha vuelto particularmente influyente y popular en las ciencias sociales. Hasta hace poco muchos expertos se felicitaban por ello, porque a su juicio ha supuesto el debilitamiento de las estructuras sociales tradicionales de clase, género, religión y familia, de tal suerte que las personas ya no tienen trayectorias vitales predefinidas, sino que pueden decidirlas por sí mismas. 

Esta ingeniería social tenía como objetivo desarticular los elementos nucleares de la familia tradicional y promover en su lugar nuevas formas de “familias elegidas” que se situarían bajo el paraguas de lo que se ha dado en llamar “familia democrática”.

En la “familia democrática” todos los asuntos están sujetos a la negociación en la toma de decisiones. La familia tradicional, que se sustenta en la división por género (hombres y mujeres) y la división generacional (padres e hijos) ha sido reemplazada por la «familia negociada», donde los roles preexistentes deben desaparecer. 

17.8.17

Pasan su jubilación ejerciendo de chófer, maestro, cocinero, animador infantil...

QUIEN ESTÁ SACANDO ADELANTE ESPAÑA SON LOS ABUELOS 

 

A estas alturas de año, hemos oído ya unas cuantas veces que el paro ha bajado de forma “histórica”, más que nada porque cuando algo así ocurre podemos estar seguros de que se van a preocupar de que el dato llegue a nuestros oídos. Lo que es menos probable que hayamos escuchado es el correlato que ocultan estos datos, y no me refiero solo a la caída en 800.000 personas de la población activa desde el año 2012, aunque tenga mucho que ver con ello.

Esta misma semana, la Agencia Tributaria recordaba que uno de cada cuatro euros que entran en los hogares provienen de las pensiones. Estas han vuelto a niveles precrisis, mientras que los salarios aún se encuentran muy por debajo de 2008; en concreto, hasta 30.000 millones de euros anuales menos. En otras palabras, muchas familias y hogares se mantienen a base del dinero que ingresan los jubilados. La razón es parcialmente demográfica, relacionada con el envejecimiento de la población española, pero también muestra la realidad sobre el equilibrio económico familiar: entre el 20% de los españoles con menos recursos hay un 13,2% de ocupados, pero un 8,2% de jubilados.


Así que, si queremos poner medallas a alguien por haber aguantado el peso de España durante los años de la crisis, quizá debamos olvidarnos de empresas y políticos y reivindicar a los verdaderos héroes anónimos de la última década de paro y austeridad: los abuelos. No es una cuestión únicamente económica, como solían recordar las recurrentes historias de la crisis que contaban cómo los abuelos mantenían a tres generaciones diferentes (la suya, la de sus hijos y la de los nietos), sino también temporal.