UNA VIDA SIN SENTIDO ES UNA VIDA PERDIDA
La existencia humana, tan breve en el horizonte del tiempo, exige ser vivida con conciencia. No basta con respirar, comer, trabajar y dormir; vivir implica más que sobrevivir. Una vida sin sentido es, en el fondo, una vida perdida, porque carece de esa fuerza interior que da dirección a los actos, que transforma la rutina en experiencia y el sufrimiento en aprendizaje.El sentido: más que
una palabra
El término sentido tiene varias dimensiones. Por un lado, refiere a un rumbo: un norte hacia el cual caminar. Por otro, implica un significado: la capacidad de interpretar lo que sucede y dotarlo de coherencia. Sin estas dos dimensiones —dirección y significado— la vida se fragmenta en episodios inconexos, en vivencias dispersas que se disuelven en el olvido.



