20.2.13

L’avaluació dels comportaments de les persones ha de recuperar l’escala humana, entre persones que es coneixen, que es tenen confiança i que es poden mirar als ulls.


NI LLEIS PER MANTENIR LES DESIGUALTATS, 
NI JUDICIS QUE PERPETUÏN L'OPRESSIÓ. 
PER UNA ALTRA MANERA D'AVALUAR-NOS, RECONSTRUÏM L'ÉSSER COMUNITARI
Comunicat d’Enric Duran 
Aquest article també està disponible en: Castellà

La nostra societat sembla no concebre poder viure d’una altra manera que no sigui sota el règim de la llei. Amb una educació que des de la infantesa ens mata l’esperit de rebel·lió i ens condueix cap a una obediència cega a l’autoritat, perdem tota iniciativa i costum de raonar. Fa segles que els governants insisteixen: respecte a la llei, obediència a l’autoritat. La majoria dels pares i de les mares eduquen els seus fills amb aquest sentiment i l’escola l’enforteix, tot convertint la llei en culte i en conductes exemplars a aquelles que la protegeixen contra els rebels.

Però de quina llei estem parlant?  Sabem que el sistema legal dels estats occidentals és fill del dret romà. És a dir, és fill d’un sistema legislatiu que es va construir en una època coneguda per les barbaritats imperialistes i militars, una era en què l’esclavisme i la pena de mort eren tan quotidianes com el sol i la lluna. Un imperi romà que va colonitzar la península Ibèrica i amb aquesta els seus habitants originaris. Des de llavors, hem passat per tot tipus de règims autoritaris, segles i segles de barbàrie i perversió han estat acompanyats del sotmetiment al dret romà. Així, hem arribat fins a la mal anomenada democràcia, que regeix en l’actualitat, sense que mai no hi hagi hagut un trencament amb l’ordenament jurídic romà.

Ens hem de remuntar mil anys enrere per comprendre la forta acceptació i interiorització generalitzada d’expressions com «obediència a la llei». Quan comencem a tenir coneixement sobre les atrocitats que havien comès en èpoques passades els nobles amb els homes i dones del poble, podem entendre que aquells que mai no havien obtingut justícia vivien com un triomf  veure reconeguts, si més no en teoria, alguns dels seus drets personals, que els permetien salvar-se de l’arbitrarietat del senyors.

19.2.13

El miedo está cambiando de bando. La política hoy la están haciendo los ciudadanos a las puertas del Parlamento.


ELOGIO DE LA SOCIEDAD CIVIL
No todo son fracasos ni decepciones. Esta semana hemos cosechado una victoria que muchos compartimos, el éxito de la iniciativa popular de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca aceptada a trámite en la Cámara Legislativa. Es un éxito enorme, uno de los más grandes aunque no el único, ni mucho menos definitivo, pero sí muy esperanzador, de una forma de hacer política que se está extendiendo y contagiando. 

Es el éxito de la constancia, voluntad y capacidad de movilización de la sociedad civil.
Repitamos esas dos palabras, sociedad civil, porque de ellas depende nuestro presente y futuro. De ellas ha dependido siempre pero la mayor parte lo habíamos aparcado en la cómoda apatía del bienestar. El malestar nos ha hecho volver a ella. Estamos perdiendo mucho de lo que habíamos ganado pero hemos recuperado un pilar fundamental de la democracia que habíamos perdido como colectivo: la sociedad civil. No me cansaré de repetir esas palabras.

La sociedad civil es el arma más poderosa que tiene la ciudadanía. El ciudadano que, en estos tiempos, se siente indefenso y hasta ridículo con el voto arrugado en la mano como si fuera un manojo de flores marchitas para una cita con una democracia que no se presenta, se está reencontrando a sí mismo como ciudadano a través de la forma colectiva de hacer política. Está recuperando el terreno que ha cedido a la política de salón por haber quedado demasiado tiempo en el salón de su casa viendo la televisión.

Hemos dejado que los que partidos se apropien en exclusividad de la política pero cuando hemos visto que la estaban desgraciando, hemos empezado a reclamar que nos devuelvan el sitio que nos corresponde. Políticos somos todos. Política tenemos que hacer todos. La política tenemos que hacerla entre todos. Y los que no se sumen, tendrán menos voz y menos voto. Su voto valdrá lo mismo en las urnas pero pesará menos en el recuento diario de la política. Los que voten sin participar podrán alzar al poder a sus inmóviles partidos pero verán como una oleada les pasa cada día por encima y les ahoga o les arrastra. Veremos.

Lo hemos visto esta semana con la clase política, arrastrada por la oleada de la sociedad civil que les arrincona y atemoriza. El poder teme a la sociedad civil porque sabe que es el único contrapoder que le puede hacer frente durante esos cuatros años entre elecciones en los que se mueve a sus anchas. En esos periodos solo tiene que lidiar con la opinión pública que puede ser incómoda, incluso molesta, pero raramente inquietante o peligrosa.
Y mucho menos en nuestro país, donde la opinión pública está parcial y tristemente desactivada por una parte del periodismo que la manipula y utiliza como una forma de propaganda de la mafia a la que pertenece y parapeta. Por eso es tan importante que la sociedad civil traslade el debate y la acción a otro campo de batalla, el de la calle y el de las redes, las redes sociales y las redes de barrio, distrito y organización regional o nacional. Ahí la opinión pública es menos controlable y más infecciosa. Ahí la opinión pública se transforma en sociedad civil.

15.2.13

La verdadera victoria de la PAH es cuestionar uno de los pilares básicos del sistema capitalista: la propiedad privada. La victoria es arrojar al debate público que legalidad no significa legitimidad.


LOS DESAHUCIOS Y LA MEMORIA DE LOS PUEBLOS

Algunas impresiones en torno al drama de los desahucios
Dos muertos más. Dos vidas que se apagan.

Mientras en el Congreso de los Diputados se admitía a trámite la dación en pago, nos llegaba la noticia de dos jubilados que se quitaban la vida en Palma de Mallorca tras recibir la orden de desahucio. Dos asesinados más por el terrorismo financiero y la casta empresarial. Esa elite privilegiada que paga a sus trabajadores en negro, es rescatada con dinero público o soborna a nuestros gobernantes con una impunidad escandalosa. 

Centramos nuestras iras en los políticos (en abstracto) y en los banqueros (como poder financiero) pero a veces nos olvidamos de los grandes empresarios; el que recibe la contrata para construir, el que que soborna a cambio de dicha contrata, el que te deja sin trabajo si protestas, etc. La maquinaria mediática ha sabido desvincular bien al gran capital empresarial de la crisis y las encuestas de opinión nos dicen que personajes tan siniestros como Amancio Ortega o Juan Roig gozan de un prestigio y popularidad que ya querrían para sí muchos políticos (incluidos los de izquierdas). Pudiere parecer que nos hemos tragado el paradigma neoliberal que nos dice que son las empresas las que crean trabajo y que una empresa no puede funcionar sin jefes o directivos. En realidad y como todos sabemos sucede al revés: una empresa puede funcionar a la perfección sin jefes o directivos mientras se vería completamente abocada a la quiebra sin trabajadores. Que la figura del emprendedor hecho así mismo goce de tan buena salud en tiempos de escasez debería ponernos en alerta. Quizá centrarse en que la culpa de la crisis son los coches oficiales (o los hoteles de cinco estrellas que diría la rojeras) o enfatizar que ‘no somos ni de derechas ni de izquierdas’ y que ‘todos los políticos son iguales’, han ayudado a instaurar el dogma. La cuestión es que mientras escribo estas líneas un hombre se quita la vida en Alicante cuando estaba apunto de ser desahuciado. Otro más. Los muertos vuelven a amontonarse en las cunetas de la historia, lo que ocurre es que ahora los verdugos ya no entonan ‘el muera la inteligencia’ o ‘el cara al sol’ y tienen mucho más decoro: ahora se disfrazan de emprendedores, de agencias de calificación o de asesores financieros. La raíz es la misma, el disfraz es mucho más sofisticado.

¿Y qué hacemos? Llevar firmas al congreso, puede sonar de muchas formas pero es lo que tenemos, obviamente la respuesta no es proporcional (quizá sí con los tiempos insulsos y líquidos que nos han tocado vivir). En otras ocasiones (las más) ponemos nuestros endebles cuerpos frente a la maquinaria represiva en cada desahucio, nos manifestamos o acudimos a asambleas. Años de duro trabajo que han desembocado en que el Partido Popular admita a trámite debatir la cuestión de los desahucios (en realidad sabemos que fue la muerte de la pareja de jubilados porque a las 14:00 la respuesta era negativa, tras conocerse el suicidio en pareja, el gobierno optó por el sí). En ningún caso el gobierno ha manifestado su intención de aprobar las exigencias de la PAH tales como la dación en pago retroactiva, una moratoria universal y un parque público de alquiler social. El mero hecho de que se hayan dignado a debatirlo llenó nuestros corazones de júbilo y emoción pero sucede que en los últimos tiempos han sido tantas y tan grandes las derrotas que la más mínima victoria simbólica parece el imparable ascenso de las multitudes emancipadas hacia un nuevo horizonte social e igualitario. Ocurre a todos los niveles, el eje político se ha desplazado tanto a la derecha y la ofensiva del capital contra los pueblos está siendo tan brutal que la más mínima propuesta de carácter socialdemócrata parece ciertamente revolucionaria: ayer Alberto Garzón declarando que Draghi debería sentarse en un juzgado parecía Lenin resucitado y no, aunque la intervención estuvo muy acertada, Alberto Garzón no es Lenin. 

14.2.13

Si la intransigencia de los políticos continúa, formas de desobediencia civil más radicales pueden desarrollarse


¿REVOLUCIÓN?

UNA REVOLUCIÓN POLÍTICA ES CAMBIAR LAS FORMAS DE GOBIERNO POR VÍAS NO PREVISTAS INSTITUCIONALMENTE

Manuel Castells, en lavanguardia.com

"Sin dimisión, revolución!", coreaban los manifestantes contra la corrupción política en las calles del país. Fuerte palabra, evocadora de destrucción y violencia. Y, sin embargo, técnicamente hablando, una revolución política es el proceso de cambio estructural de las formas de gobierno por caminos no previstos institucionalmente. 

Frecuentemente con acciones pacíficas, aun con episodios de violencia aislada. Las revoluciones surgen de la combinación entre una situación insoportable y el bloqueo institucional a la expresión mayoritaria de la voluntad popular de cambio político. Esa parece ser la situación en España en este momento. De ahí surge el "que se vayan todos" o "el pueblo unido funciona sin partido". 

En un reciente artículo, el prestigioso periodista Manuel Campo Vidal señalaba la coincidencia de una grave crisis económica y social; la convicción generalizada de que la corrupción política es sistémica y afecta a todos los partidos; una crisis de legitimidad de la monarquía envuelta en escándalos de índole diversa; y un avance notable del soberanismo catalán y, en menor medida, vasco. 

Según una encuesta de Metroscopia realizada antes de la insustancial comparecencia de Rajoy, la expectativa de voto del PP ha caído al 23,9%, 22 puntos menos que en las legislativas. Y el PSOE, en lugar de ser alternativa, se sitúa por debajo, con un 23,5%. Pero ese porcentaje es sobre votos válidos con una participación, según la encuesta, del 53%. No sólo el primer partido es la abstención, sino que nos gobierna una arrogante entelequia que cuenta con el apoyo de apenas un 13% de los ciudadanos. Y así las cosas, se enroca el presidente, se blinda el PP y se invoca la Constitución que de tanto mentarla para justificar entuertos acabará en la basura de la historia. El 76% no se cree las explicaciones del PP. 

12.2.13

Es la injusticia y la violencia de una guerra emprendida contra la mayoría de la ciudadanía, que no cesará hasta que este régimen político y económico no sea democratizado de la cabeza a los pies


¿QUÉ HAY DETRÁS DE LA ILP CONTRA LOS DESAHUCIOS?
La iniciativa legislativa popular impulsada por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, el Observatorio de Derechos Económicos, Sociales y Culturales y otras organizaciones sociales y sindicales, ha sacudido el debate público. Y lo ha hecho por varias razones. Desde luego, porque ha puesto en evidencia la frivolidad y la incompetencia de los partidos mayoritarios a la hora de lidiar con la tragedia de miles de familias engañadas, expulsadas de sus casas y condenadas a deudas inasumibles. Pero también porque ha sabido vincular este drama concreto a un fenómeno más profundo: el de la patológica relación entre el sistema de partidos y el concentrado poder económico  y financiero de nuestro tiempo. Esta relación, como denunciaba nuestra compañera Ada Colau, es a menudo delictiva. Está en la base de la corrupción emergente y del vaciamiento de derechos civiles y sociales básicos reconocidos en constituciones y convenios internacionales. Y es una causa central del bloqueo democrático de un régimen reacio a debatir a fondo cualquier demanda social que pueda desbaratar este oscuro lazo entre política y dinero.
Este bloqueo no es del todo nuevo. Hunde sus raíces en la transición y en el régimen constitucional que se generó luego. La lucha antifranquista, en efecto, forzó a la constitución de 1978 a comprometerse con un modelo de "democracia avanzada" que no se agotara en la convocatoria de elecciones cada cuatro años. Sin embargo, dicho compromiso no tardó en diluirse a favor de una democracia de representantes, controlada por unos pocos partidos y tutelada, precisamente, por ese bloque de poder financiero-inmobiliario-constructor que ha transitado sin mayores sobresaltos desde la dictadura hasta nuestros días. La desconfianza con la que se consagraron los instrumentos de participación ciudadana directa, como los referendos o la iniciativa legislativa popular, es un reflejo de este modelo de democracia de baja intensidad. Que no solo fue una imposición de los partidos más conservadores, sino que contó con el beneplácito de las izquierdas institucionales que esperaban beneficiarse de él.

11.2.13

Un modelo productivo a su manera, valioso y diferente.


COOPERATIVAS DE CRÉDITO: LA OTRA BANCA

La crisis financiera y la naturaleza cuasi sistémica de muchas de nuestras entidades han provocado que la atención de los supervisores y los mercados (y los clientes) se haya centrado en los bancos y cajas de ahorros. No obstante, estos dos subsistemas no son los únicos que pueblan nuestro sector bancario. El tercer grupo es el de cooperativas de crédito; por su menor tamaño agregado, no tan conocido como los anteriores para la inmensa mayoría de los clientes bancarios. Dentro de éste se distinguen las cooperativas constituidas por colectivos de profesionales (Ingenieros, Abogados o Arquitectos), las de empleo (Caja Laboral Ipar Kutxa) y las de carácter local o territorial, que se presentan bajo la denominación de Cajas Rurales.

En cualquier caso, un grupo de entidades que comparte con los otros dos mencionados las mismas funciones y actividades. Tampoco presentan ninguna limitación en su operativa bancaria diferenciándose únicamente en su particular naturaleza jurídica, empresa de carácter cooperativo.

El modelo de cooperativas de crédito, bancos cooperativos o "mutual banking", se encuentra presente tanto en los países de nuestro entorno financiero (en la Unión Europea o Estados Unidos) como en aquellos en desarrollo. Con desiguales cuotas de mercado, en una horquilla que va desde el 5% al 25%, la aportación de las cooperativas de crédito al desarrollo económico y la integración financiera de los territorios en los que operan supera con creces la aritmética de su presencia. En esta línea, el Dictamen del Comité Económico y Social Europeo sobre «Cooperativas y reestructuración» reconoce la mayor capacidad de resistencia de las cooperativas de crédito europeas a la crisis actual, ya que ningún banco cooperativo ha sufrido un concurso de acreedores en la UE.

8.2.13

ENRIC DURAN: Desobeint al poder – Construint una altra societat


ROBIN DE LOS BANCOS SE QUEDA SIN ABOGADO POR CAUSAS “EXTRAÑAS”

A veces el bosque de Sherwood no es un lugar seguro. Enric Durán,(*) el Robin Hood de los bancos, acaba de repudiar a su abogado a cinco días de que se le juzgue. Durán robó –el verbo es suyo– 492.000 euros a 39 bancos solicitando créditos. Y desde el primer instante reconoció que no los pensaba devolver. De hecho, ya no los tiene. Se los donó a movimientos sociales alternativos. 

Robin de los Bancos tiene claro su credo: “Se ha demostrado que los bancos nos roban y condenan a la miseria a millones de personas, que la especulación y la avaricia dominan la sociedad, que el consumismo guía las vidas de la mayoría y todo gracias a la banca”. La banca española ha recibido 41.000 millones de euros en ayudas que pagarán los españoles. Lo “robado” por Enric Durán supone un 0,0012 por ciento de esta cantidad. Le piden ocho años de cárcel.

Enric Durán será juzgado este día 12 y ya no tiene abogado. Lo repudió ayer. Su defensor le comunicó la fecha del juicio solo hace tres semanas. Algo falla. Las notificaciones judiciales jamás dejan un margen menor a los tres meses. Durán elude decir que su abogado pueda haber actuado de mala fe. De hecho, prefiere salvaguardar la identidad del letrado para no manchar su honorabilidad. “Es extraño”, permite transcribir al periodista. “Es extraño”.

“Ninguna persona puede preparar su juicio sin tener la información de las diligencias previas. Esto no ha ocurrido. Esta indefensión ha llevado a Duran a revocar la confianza al abogado y pedir la suspensión del juicio. Esta mañana [por ayer] se han trasladado ambas peticiones a la Audiencia Provincial de Barcelona”, señala Darán en su escrito en tercera persona.

7.2.13

Actualmente trabajamos más horas que un esclavo romano, pero creemos que vivimos en una sociedad superlibre…

POR QUÉ NO DEBERÍAMOS TRABAJAR MÁS DE SEIS HORAS 

“No aceptes lo habitual como cosa natural. Porque en tiempos de desorden, de confusión organizada, de humanidad deshumanizada, nada debe parecer natural. Nada debe parecer imposible de cambiar.” Bertolt Brecht

“La resignación es un suicidio cotidiano.” Pindaro.

Aquellos de nosotros que acaso podemos considerarnos afortunados de tener acceso a un empleo dentro del contexto salvajemente competitivo, opresivo y desigual que nos impone el mercado, inmersos como estamos en medio de la vorágine social, los medios de comunicación alienantes y las urgencias de cada día, podemos olvidarnos con facilidad de nuestro lugar en la sociedad, no sólo como empleados y consumidores, sino como actores sociales productores de cambio y de progreso individual y colectivo, como auténticos co-creadores de nuestra realidad actual.

Parece que vivimos en una sociedad en donde impera el individualismo, la mezquindad, e incluso más gravemente, la adherencia pasiva, ingenua o inconsciente de la mayoría de los sujetos a la reproducción de una estructura social que, suponen, los excede, y que rara vez es evaluada de manera crítica. Una de los factores que contribuyen a esto es sin duda la absorción que implican las jornadas laborales actuales. Si se trabaja la mayor parte del día existe poco tiempo para pensar, poco tiempo para forjar un pensamiento crítico y para participar de manera transformadora y creativa en la construcción de nuestra sociedad. No parece haber tiempo más que para seguir alimentando este modo de funcionamiento del sistema. Pero este sistema está en crisis. No sólo a nivel económico, sino más profundamente, a nivel cultural. Y toda crisis demanda una transformación. Es momento de que todas las personas puedan enriquecer sus vidas y espíritus en vez de ser devoradas por la cotidianeidad del trabajo en donde las auténticas subjetividades están tan desvalorizadas.

En la mayoría de los países de Occidente se permite al empleador imponer jornadas laborales alienantes de no menos de 8 horas diarias o 48 horas semanales. ¿Puede una sociedad que aspire a una calidad de vida realmente saludable y plena de sus ciudadanos ser compatible con este contexto legal que suprime el derecho de todo ser humano pleno a volcar su actividad no solo en su vida laboral, sino también en su participación democrática y en su ámbito personal? Si con algo es coherente este actual contexto legal es con un modelo económico que contempla al ser humano como un mero engranaje de un sistema productivo, cuyo tiempo debe estar subordinado casi exclusivamente al trabajo y el consumo, beneficiando a quienes se encuentran en la pirámide del mercado.

6.2.13

Pedimos la paralización de los desahucios de vivienda habitual y de deudores de buena fe, así como la dación en pago retroactiva


LA P.A.H. ARREMETE CONTRA LA BANCA Y LA CONNIVENCIA POLÍTICA ANTE LOS DIPUTADOS EN EL CONGRESO
  • La portavoz del colectivo, Ada Colau, reprocha la indiferencia de la Cámara ante "la estafa inmobiliaria"
  • Pide el apoyo a su Iniciativa Legislativa Popular (ILP), que reúne más de 750.000 firmas, y que se debatirá el martes porque el PSOE ha sustituido su propuesta por la de la plataforma
  • El presidente de la Comisión de Economía, Santiago Lanzuela (PP), llama al orden a Colau después de que ésta calificara de "criminal" al vicesecretario de la Asociación Española de Banca, Javier Rodríguez Pellitero, y anunciara que serían señalados los diputados que se opusieran a su ILP
 "Estamos ante una estafa porque todo te llevaba a acceder a la vivienda e hipotecarte". Así arrancó Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, sus 45 minutos de intervención en la Comisión de Economía del Congreso de los Diputados. "Algunos han hecho un grandísimo negocio, como las administraciones, las inmobiliarias, y no han asumido su responsabilidad, porque el mensaje oficial del Estado era que no había burbuja inmobiliaria", prosiguió.
Han sido 45 minutos en los que el Congreso de los Diputados ha oído por vez la voz de Colau, y ha escuchado sus reproches a la desidia de los políticos durante años frente al problema de los desahucios, y también para que quedara constancia de sus propuestas, avaladas por un millón de firmas en forma de Iniciativa Legislativa Popular.
Colau afirmó "que no se firmaban contratos libremente, contratos llenos de cláusulas abusivas de las que nunca se informó, por lo que es una obligación moral reaccionar ante la violación de derechos fundamentales, incluso saltándose leyes injustas".
En este sentido, replicó a la intervención que le precedió, del vicesecretario de la Asociación Española de Banca, Javier Rodríguez Pellitero, a quien llamó "criminal" mientras mostraba sobres a los diputados. "Que la gente que nos ha hundido en la miseria diga 'no' a la dación en pago nos reafirma", argumentó.

5.2.13

Se trata de que la mejora de la calidad de vida de los seres humanos dependa de la autogestión


NACE EL PRIMER CENTRO DE AUTOGESTIÓN PRIMARIA EN SALUD (CAPS)
Es el primer nodo de estas características que se crea desde la Cooperativa Integral Catalana (CIC) como parte de la "revolución integral"
Autogestión de la salud? Un Centro donde habrá facilitadores de salud? Con un apoyo económico mancomunado? Es todo esto posible? De hecho, es lo que ha empezado a hacer la Cooperativa Integral Catalana (CIC) a través del que llama el Sistema de salud pública cooperativista (SSPC), y el primer nodo salud de este sistema, el primer Centro de Autogestión Primaria en Salud (CAPS), que está situado en AureaSocial (Cerdeña, 263, Barcelona), uno de los proyectos autónomos de iniciativa colectivizada de la CIC, y que se ha presentado este jueves 31 de enero ante un numeroso público y de muchos profesionales de la medicina y terapeutas interesados. 
La salud pública cooperativista (SPC) y el sistema (SSPC) que se promueven desde la Cooperativa Integral Catalana (CIC) se basan en un modo de abordar la ciencia que conlleva profundas transformaciones en las políticas de atención médica y de gestión de la salud. Se trata de que la mejora de la calidad de vida de los seres humanos -más allá de los procesos puntuales en la relación salud-enfermedad y de los servicios asistenciales-, dependa de la autogestión, es decir, del empoderamiento de lo público, de todos, para que sea gestionado de forma autónoma y, además, desde una concepción científica, filosófica y política distinta a la del sistema actual. 
El CAPS 
El impulso de la SSPC por parte de la CIC se traduce, este próximo 11 de febrero de de 2013, en la puesta en marcha de este primer Centro de autogestión primaria en salud (CAPS), uno de los nodos de salud -ubicado en AureaSocial- que sigue los principios generales de la Cooperativa Integral y los propios principios del sistema de salud pública cooperativista. El CAPS es un proyecto piloto donde se pueden poner en práctica los principios de este sistema de salud. De hecho, es una forma de abordaje y autogestión primaria en salud que sale del esquema de referencia de la atención médica convencional tipo consultorio del sistema de salud pública estatal y de las clínicas tradicionales del sector privado. Se trata, pues, de un modelo integral de autogestión de salud, en el que participan todos los sujetos de la comunidad.