CÓMO SER UN BUEN EXPLORADOR
En la expedición de la
vida hacia uno mismo.
La vida es una expedición constante por el intrincado y enmarañado territorio que somos, continuamente obstaculizada por todo aquello que confundimos con un destino final: el éxito, la fuerza sobrehumana, el amor de otra persona. En el camino, seguimos confundiendo experimento con exploración.
Un experimento prueba o refuta una teoría existente; su recompensa son datos fijos y binarios. Una exploración es un recorrido por lo desconocido, por paisajes cuya existencia desconocíamos, con todo el coraje, la vulnerabilidad y la apertura a la experiencia que ello exige; su recompensa es el descubrimiento: de maravillas inimaginables, de uno mismo frente a lo inimaginable. El descubrimiento, en su forma más pura, no es otra cosa que una revelación.
