11/4/24

Seres humanos viviendo, comprendiendo y disfrutando o individuos siervos y esclavos

LA DUDA                                                     

Este sistema criminal logra avanzar sembrando dudas, siempre unas dudas razonables claro, así es como logran engañar a la humanidad, un proceso en el que llevamos décadas inmersos y que poco a poco va saliendo a la luz; resulta cada vez más obvio, aunque muchos rezagados todavía no alcancen a comprender.

Ante la duda todo es fácil de justificar ¿qué habría hecho usted, no? y además siempre tienen el comodín de “una difícil decisión que tuvimos que tomar en nombre de…”

La duda hoy mata, por lo que conviene aclarar cuanto antes la más importante de todas, la principal, así podremos situarnos en el mapa y encontrar el camino, orientarnos hacia nuestro destino.

La divinidad nos sitúa inmersos en un medio extraño, una atmósfera y un escenario, bajo unas condiciones en las que podemos respirar, fluir, o patalear, negarnos o aceptar; pensemos en un bebé recién nacido, del líquido amniótico al aire y no queda otra, inspirar o no hacerlo, quejarse o aceptar, asumir nuestra condición y dónde estamos sin miedo, o echarnos a temblar.

La realidad para lo humano consiste en una parte interna y otra externa, “estoy yo y todo lo demás” ¿es posible lograr estar en armonía rodeados de este caos?

Resultaría de gran ayuda poder encontrar un letrero de “no molestar” cada 500m a lo largo y ancho de toda la tierra, de esta charca inmunda, útil para poder aprender fácilmente desde niños en qué consiste la vida, para ser conscientes del escenario sagrado que estamos pisando y temporalmente  habitamos ¿resultaría demasiado fácil eso del vivir entonces? aunque dicen por ahí que la verdad debe tener parte de misterio, no mostrarse tal cual…

Pues no solo no tenemos letreros sino que además, con tanto mezquino mediocre y zoquete en el poder, no tenemos referencia alguna, hecho que confunde y dibuja un mundo grotesco, una atmósfera difícil de respirar que no puede seguir contando con nuestro silencio, nuestro consentimiento ni nuestra complicidad; ni un segundo más.

¿No hay gravísimos motivos, de sobra hoy, para gritar basta ya? Debe ser que no ¿qué más necesitamos ver o escuchar?

Completamente desconectado de su naturaleza e identidad, convertido en un animal por la astucia del sion-ismo que gobierna el mundo, confuso, derrotado y convencido, el humano no tiene donde agarrarse y duda hasta de sí mismo.

Desorientados, la apuesta generalizada es afrontar la vida en función de los roles que ofrece el género, machos y hembras de una “especie”, sin más, completamente desconectados de la realidad, de nuestra divinidad natural. Ahora además, el colmo, en medio de una absurda “nueva normalidad” aparecen leyes de género, legislar y normalizar la anormalidad, para confundirnos aún más.

En este terrario animal, paraíso para un sion-ismo trastornado mental, sociópata y genocida, el humano que necesite destacar apostará por competir, por ser muy macho, el que más, “macho alfa” lo llaman, o por ser la mejor hembra, la más femenina, superar a todas, apuestas que delatan escasez de miras, perspectivas pobres en lo intelectual y en lo moral pero que son etiquetadas como “éxito” por el sistema, circunstancia que viene a confundirnos aún más.

En esta competición, los “protagonistas” y los que se quedaron por el camino, los ganadores y sus competidores, terminarán del modo que conocemos, estamos hartos de verlo, un éxito efímero que se llevará el viento; su ciclo, su gráfica, su curva, o como dirían los crédulos de las pandemias, “su pico”, lo alcanzarán al llegar a cierto estado físico, a cierta edad y después espera un amargo descenso en tobogán, hay que dejar paso al siguiente.

Otra apuesta vital, sirva en especial como consejo para niños y adolescentes, víctimas inocentes de la maldad del sistema y la ignorancia de sus padres, es la siguiente: identificarnos con un ser humano, un ser que viene aquí a experimentar una metamorfosis, a encontrarse en este escenario y recorrer un camino mil veces descrito en todas las lenguas; guiarles hacia los escritos sagrados, hacia todos, pero advirtiendo que los cojan “con pinzas”, les permitirá comprender dónde está el camino y en qué consiste. De este modo, su gráfica vital será la real, siempre ascendente, sin estar condicionada por el género, el físico ni la edad. Seres espirituales en constante evolución, almas.

Esta apuesta implica que vivirán en la realidad, más allá del género, con los pies en la tierra y que no perderán lo único que tiene valor aquí, lo único cierto dentro de esta gran ilusión, el tiempo; seres humanos viviendo, experimentando, comprendiendo y disfrutando su relación con la divinidad… o individuos cómplices, siervos y esclavos, del sistema criminal que gobierna el mundo con mano de hierro y ya denunció JFK: “una agenda que pretende esclavizar a todo hombre, mujer y niño de esta tierra”.

¿Dudas?

Dr. Fin

https://eldiestro.info/2024/03/el-jornal-no-29-la-duda/

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