ECONOMÍA
CIRCULAR PARA UN CAPITALISMO LINEAL
El
sistema productivo actual, basado en el ciclo
producir-consumir-tirar, genera graves impactos. Frente a él, la
economía circular plantea la variable producir-consumir-reintegrar.
Pero aunque el término esté de moda, nos queda todavía un gran
trecho para ser tan eficientes como la naturaleza.
La
economía circular es un concepto de moda. Nació del ecologismo
basándose en el sistema de la naturaleza y hoy también se usa por
los neoliberales. Madrid acogió el pasado seis de julio la
primera Cumbre
de economía circular e innovación que
contó con la presencia de Barack Obama y otros cuatro premios nobel,
a la que acudieron Albert Rivera y Pablo Casado. Pero la cuestión
primordial es: ¿es posible aplicarla con éxito en un modelo
capitalista lineal? Para
responder esta pregunta vayamos por partes.
Nuestro
modelo económico y productivo capitalista global es abierto, lineal
e industrial, por lo que produce-consume-tira, mientras el que
funciona en la naturaleza es cerrado o circular
(produce-consume-reintegra), es decir, que no genera residuos y lo
reaprovecha todo en ciclos.
Si
pensamos, por ejemplo, en la piel de una fruta tirada al campo, esta
al descomponerse genera humus (abono) que fertiliza el suelo y sirve
de nutrientes para crear nueva vida, nada que ver con los plásticos
industriales convencionales que persisten en el medio ambiente
siglos.
Y
por esta idiosincrasia lineal el sistema productivo actual genera
graves impactos, no solo de residuos sino también de contaminación
aérea, hídrica o terrestre, además de contribuir al cambio
climático y a la brecha social mundial.