CABALGANDO EL SEGUNDO ETERNO
¿Pulsando teclas y botones podemos vencer en esta batalla?
¿Qué más necesitamos? ¿Qué más podríamos hacer?
Nos engañan en todo, pero lo más grave es sobre nuestra identidad, sobre quiénes somos, realidad que, una vez descubierta, sí, cuesta asimilar; acostumbrados a lo que pensamos y creemos ser “despertar” implica mirarnos en un espejo por primera vez. Renacer? Reconocernos?
Lo “bueno” de este engaño, el principal, el que permite todos los demás, es que podemos comprobarlo por nosotros mismos, sin recurrir a factores externos, es cuestión de encajar un puñado de piezas; labor que muchos han logrado realizar y exponen desde hace milenios.

