LA DIGITALIZACIÓN DE LA PLEBE
La revolución digital conlleva consigo una revolución social
por la cual se esclaviza y amansa a la plebe y se controla a quienes quieran
salirse del redil. Los nuevos esclavos no llevan grilletes y cadenas, llevan un
aparato digital al que están amarrados hasta las entrañas y que sirve de
terminal de un control remoto. No ha de faltar mucho tiempo para la
consolidación del control total de la población con la implantación obligatoria
de chips subcutáneos y otros artilugios, para hacer la vida
más cómoda, pero no a sus usuarios sino a empresas y sectores gubernamentales
que se sirven de tal tecnología.
El progreso tecnológico siempre ha tenido sus defensores y sus detractores y, cuando pasan algunas décadas tras la introducción de alguna novedad en el modo de hacer civilización, se suele diluir el debate entre esas posiciones por el ninguneo de quien no las ha aceptado, considerando paleto de pueblo o nostálgico sentimental a quien no ha aceptado las bonanzas de la gran ciudad y sus prodigios de la técnica.


