A VECES LAS COSAS SON TERRIBLES Y PUNTO
Y no podemos hacer nada más que aceptarlo.El otro día una persona muy cercana me contó que había
recibido un diagnóstico terrible. Tanto que hasta me da miedo escribirlo, como
si ponerlo en palabras lo hiciera un poco más verdad. Como si mientras no esté
escrito pudiera seguir siendo algo que le pasa a otra gente, en otra vida, en
otra historia que no tiene nada que ver conmigo.
Son esas noticias que nunca piensas que van a llegar porque hay personas en tu vida que funcionan como pilares. Inamovibles. Personas que están ahí con una solidez que das por hecha, que no cuestionas, que forman parte de tu vida de una manera tan sólida que no te planteas que eso pueda cambiar.









